Trabaja la UAM por la aplicación
de sistemas de industria segura
POR ACCIDENTES Y enfermedades ocupacionales, el
país pierde más de 60 mil millones de pesos al año, que podrían ahorrarse si se aplicaran
sistemas de industria segura. Cerca de 75 por ciento de las empresas mexicanas no están certificadas como
higiénicas, es decir, carecen de procesos preventivos para regular los problemas ambientales y cumplir con
la normatividad.
En nuestro territorio existe alrededor de un millón de toneladas de suelos contaminados por las grandes
empresas, y se generan aproximadamente 150 mil toneladas de residuos hospitalarios al día.
Para contribuir a la solución de dicha problemática,
nuestra Casa de estudios conformó, en 1996, el Grupo Proyectos y Servicios Ambientales, integrado por 14
egresados de las licenciaturas en Ingeniería Ambiental e Ingeniería Química, así como
una alumna y una egresada de la Maestría en Ciencias en Ingeniería Ambientales, y dirigido por el
maestro Alfonso Espitia Cabrera, profesor-investigador del Departamento de Energía de la Unidad Azcapotzalco,.
Vinculación empresarial
Hace ya siete años que este grupo universitario se vincula -mediante
sus servicios- con empresas públicas y privadas, las cuales han
aprovechado la experiencia de profesores, la creatividad y empeño
de los alumnos y las instalaciones físicas (laboratorios y equipos),
para realizar pruebas y experimentos orientados a la solución
de problemas ambientales.
Se ofrecen auditorías ambientales y de seguridad, certificación de pruebas ambientales, caracterización
y restauración de suelos contaminados, estudios integrales sobre problemas de contaminación atmosférica
y de ruido, higiene y seguridad industrial, así como evaluación de impacto ambiental y riesgo.
Otros servicios
que ofrecen son: minimización y reciclaje de residuos peligrosos
y no peligrosos, diseño de sistemas en tratamiento de aguas y
estudios de tratabilidad, asesoría y capacitación para
la aplicación del ISO 14000, evaluación de emisiones y
ruido. Además de proyectos llave en mano para la instalación
de sistemas y equipos de control, desde la concepción hasta la
puesta en operación.
El coordinador de estos trabajos, el maestro Espitia Cabrera, es Auditor Certificado por la Procuraduría
Federal de Protección al Ambiente, Perito en Protección Ambiental por el Colegio de Ingenieros Químicos
y Químicos y cuenta con registro como Capacitador, por la Secretaría del Trabajo y Previsión
Social; además, está acreditado por el American National Standard Institute de Estados Unidos (ANSI-RAB)
en Sistemas ISO 14000.
Inversión insuficiente
El Grupo Proyectos y Servicios Ambientales de la UAM ha desarrollado
aproximadamente 60 proyectos y asesorías, con los recursos obtenidos
se han llevado a cabo trabajos e invertido en equipamiento y dos laboratorios
-uno móvil-- de análisis químico.
Se ha trabajado principalmente con Petróleos Mexicanos Región Marina Suroeste (Pemex-PEP), además
de General Motors de México, Apasco- ecoltec, Tradem, Soluciones Ecológicas Integrales, Laboratorio
de Ecología Industrial, entre otras 30 empresas.
El maestro Espitia Cabrera, especialista en Ingeniería
Ambiental, remediación de suelos y control atmosférico, consideró que la contaminación
ambiental no es un problema difícil de resolver, pero sí muy costoso; por lo que en la actualidad
se requieren procesos baratos, confiables y efectivos, como las alternativas que propone este grupo de trabajo.
En entrevista con el Semanario de la UAM, indicó que en Japón 25 por ciento del costo de operación
de las industrias se invierte para la protección ambiental, en Estados Unidos, 17 por ciento; mientras que
en México, menos del 0.5 por ciento.
Tras informar que en este esfuerzo también participan alumnos de servicio social y becarios, con programas
establecidos desde hace dos trimestres, subrayó que los estudiantes y egresados aplican los conocimientos
adquiridos en la solución directa de problemas reales. Además, agregó, se forman investigadores
de amplia experiencia, con lo que se pretende tener un efecto multiplicador.
Explicó que otra ventaja de la relación universidad-industria
es que la UAM es una Institución sólida y estable, con
infraestructura adecuada para cumplir con los compromisos de servicio
establecidos.
Minimización
de residuos peligrosos
Uno de los proyectos con más éxito, desarrollado por este equipo de trabajo, es el establecido con
Pemex en la Región Marina Suroeste (que abarca Campeche y Tabasco), en donde se genera aproximadamente 20
por ciento de la producción nacional de petróleo.
La Región Marina Suroeste incluye cuatro complejos de producción de crudo (plataformas marítimas)
y la Terminal Marítima Dos Bocas, con 400 y dos mil trabajadores, respectivamente. Alli se han realizado
los siguientes trabajos:
• En la terminal de almacenamiento y distribución
de crudo, así como en sus unidades de producción, el equipo de la UAM identificó los residuos
peligrosos existentes (lodos, arenas contaminadas, aceites, catalizadores gastados y aguas residuales); los cuantificó,
registrando 183; y propuso alternativas de control, lo que implicó acciones en varios frentes: la capacitación
y conscientización de las personas, cambio de la estructura física, en procesos y materias primas.
• Se desarrollaron 60 proyectos, los cuales podrían beneficiar a la empresa paraestatal en un lapso de tres
años. De seguirse las recomendaciones en el tratamiento de los residuos peligrosos, se ahorraría
30 por ciento de los recursos destinados para este fin.
• Propusieron recuperar las arenas empleadas para limpiar las tuberías y los tanques de almacenamiento del
crudo y reutilizarlas en otros procesos, como por ejemplo, en la cimentación de edificios para evitar su
hundimiento o el frenado de trenes. Determinaron que 30 por ciento de las arenas se podían reciclar.
• Los lodos son otros de los residuos peligrosos que se generan en la industria del petróleo, éstos
se emplean como lubricante de las brocas para abrir los pozos y como elemento de presión para evitar que
el crudo se derrame cuando se abre el pozo. En este sentido, recomendaron eliminar de su composición elementos
tóxicos, así como remover la fracción líquida de los mismos para reducir la cantidad
final.
Higiene
industrial
En la Unidad de Operación y Mantenimiento de Pozos de Pemex Exploración y Producción Región
Sur con sede en Comalcalco, Tabasco, desarrollaron un estudio integral en salud ocupacional que tuvo como base
la higiene industrial, se evaluaron agentes químicos (bentonita, solventes), físicos (ruido, vibraciones,
iluminación, humedad, calor) y biológicos (bacterias y hongos) a los que están expuestos los
600 trabajadores de los 11 pozos terrestres.
El equipo de la UAM propuso medidas de control, que van
desde cambios en las técnicas administrativas, hasta la modificación de los procesos e ingeniería.
El maestro Espitia Cabrera opinó que, en general, no existen riesgos para los trabajadores de Pemex, a pesar
de la presencia de los agentes químicos, físicos y biológicos, dado que los proveen de equipos
de protección personal.
Sin embargo, es necesario modificar los procesos para que no se generen los problemas, o controlar el medio de
propagación, o como última alternativa proteger al receptor con los equipos adecuados, como sucede
con el ruido.
Para el ruido, explico el investigador, se seleccionaron los equipos de protección personal para los trabajadores,
como orejeras y tapones, que pudieran reducir los niveles hasta lo establecido por la norma.
Red de monitoreo automático
Después de un estudio, basado en el campo de vientos de la Red de Monitoreo Automática de Pemex,
ubicada en Paraíso, Tabasco, el grupo universitario propuso la reubicación de la red, como parte
de los trabajos de modernización, que consisten en equiparla con instrumentos de última generación
tecnológica y desarrollar los sistemas de calidad para acreditarla ante las autoridades competentes.
Esta red mide contaminantes como óxido de nitrógeno,
óxidos de azufre, monóxido de carbono e hidrocarburos, así como variables meteorológicas
(dirección y velocidad del viento). Con el proceso de modernización se inició la medición
de partículas menores a 10 micras de diámetro.
Con las adecuaciones, Pemex conocerá de manera precisa qué emite a la atmósfera en tiempo
real, con el fin de establecer acciones de control. Hasta el momento los niveles de contaminación no han
excedido las normas de calidad mexicanas establecidas por la Secretaría de Salud, "pensamos que podemos
obtener información más fina", adelantó el profesor de la UAM. / Rosario Valdez Camargo
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