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 Semanario de la UAM

10 de noviembre de 2003

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Trabaja la UAM por la aplicación
de sistemas de industria segura

POR ACCIDENTES Y enfermedades ocupacionales, el país pierde más de 60 mil millones de pesos al año, que podrían ahorrarse si se aplicaran sistemas de industria segura. Cerca de 75 por ciento de las empresas mexicanas no están certificadas como higiénicas, es decir, carecen de procesos preventivos para regular los problemas ambientales y cumplir con la normatividad.

En nuestro territorio existe alrededor de un millón de toneladas de suelos contaminados por las grandes empresas, y se generan aproximadamente 150 mil toneladas de residuos hospitalarios al día.

Para contribuir a la solución de dicha problemática, nuestra Casa de estudios conformó, en 1996, el Grupo Proyectos y Servicios Ambientales, integrado por 14 egresados de las licenciaturas en Ingeniería Ambiental e Ingeniería Química, así como una alumna y una egresada de la Maestría en Ciencias en Ingeniería Ambientales, y dirigido por el maestro Alfonso Espitia Cabrera, profesor-investigador del Departamento de Energía de la Unidad Azcapotzalco,.

Vinculación empresarial
Hace ya siete años que este grupo universitario se vincula -mediante sus servicios- con empresas públicas y privadas, las cuales han aprovechado la experiencia de profesores, la creatividad y empeño de los alumnos y las instalaciones físicas (laboratorios y equipos), para realizar pruebas y experimentos orientados a la solución de problemas ambientales.

Se ofrecen auditorías ambientales y de seguridad, certificación de pruebas ambientales, caracterización y restauración de suelos contaminados, estudios integrales sobre problemas de contaminación atmosférica y de ruido, higiene y seguridad industrial, así como evaluación de impacto ambiental y riesgo.

Otros servicios que ofrecen son: minimización y reciclaje de residuos peligrosos y no peligrosos, diseño de sistemas en tratamiento de aguas y estudios de tratabilidad, asesoría y capacitación para la aplicación del ISO 14000, evaluación de emisiones y ruido. Además de proyectos llave en mano para la instalación de sistemas y equipos de control, desde la concepción hasta la puesta en operación.

El coordinador de estos trabajos, el maestro Espitia Cabrera, es Auditor Certificado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Perito en Protección Ambiental por el Colegio de Ingenieros Químicos y Químicos y cuenta con registro como Capacitador, por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social; además, está acreditado por el American National Standard Institute de Estados Unidos (ANSI-RAB) en Sistemas ISO 14000.

Inversión insuficiente
El Grupo Proyectos y Servicios Ambientales de la UAM ha desarrollado aproximadamente 60 proyectos y asesorías, con los recursos obtenidos se han llevado a cabo trabajos e invertido en equipamiento y dos laboratorios -uno móvil-- de análisis químico.

Se ha trabajado principalmente con Petróleos Mexicanos Región Marina Suroeste (Pemex-PEP), además de General Motors de México, Apasco- ecoltec, Tradem, Soluciones Ecológicas Integrales, Laboratorio de Ecología Industrial, entre otras 30 empresas.

El maestro Espitia Cabrera, especialista en Ingeniería Ambiental, remediación de suelos y control atmosférico, consideró que la contaminación ambiental no es un problema difícil de resolver, pero sí muy costoso; por lo que en la actualidad se requieren procesos baratos, confiables y efectivos, como las alternativas que propone este grupo de trabajo.

En entrevista con el Semanario de la UAM, indicó que en Japón 25 por ciento del costo de operación de las industrias se invierte para la protección ambiental, en Estados Unidos, 17 por ciento; mientras que en México, menos del 0.5 por ciento.

Tras informar que en este esfuerzo también participan alumnos de servicio social y becarios, con programas establecidos desde hace dos trimestres, subrayó que los estudiantes y egresados aplican los conocimientos adquiridos en la solución directa de problemas reales. Además, agregó, se forman investigadores de amplia experiencia, con lo que se pretende tener un efecto multiplicador.

Explicó que otra ventaja de la relación universidad-industria es que la UAM es una Institución sólida y estable, con infraestructura adecuada para cumplir con los compromisos de servicio establecidos.

Minimización de residuos peligrosos
Uno de los proyectos con más éxito, desarrollado por este equipo de trabajo, es el establecido con Pemex en la Región Marina Suroeste (que abarca Campeche y Tabasco), en donde se genera aproximadamente 20 por ciento de la producción nacional de petróleo.

La Región Marina Suroeste incluye cuatro complejos de producción de crudo (plataformas marítimas) y la Terminal Marítima Dos Bocas, con 400 y dos mil trabajadores, respectivamente. Alli se han realizado los siguientes trabajos:

• En la terminal de almacenamiento y distribución de crudo, así como en sus unidades de producción, el equipo de la UAM identificó los residuos peligrosos existentes (lodos, arenas contaminadas, aceites, catalizadores gastados y aguas residuales); los cuantificó, registrando 183; y propuso alternativas de control, lo que implicó acciones en varios frentes: la capacitación y conscientización de las personas, cambio de la estructura física, en procesos y materias primas.

• Se desarrollaron 60 proyectos, los cuales podrían beneficiar a la empresa paraestatal en un lapso de tres años. De seguirse las recomendaciones en el tratamiento de los residuos peligrosos, se ahorraría 30 por ciento de los recursos destinados para este fin.

• Propusieron recuperar las arenas empleadas para limpiar las tuberías y los tanques de almacenamiento del crudo y reutilizarlas en otros procesos, como por ejemplo, en la cimentación de edificios para evitar su hundimiento o el frenado de trenes. Determinaron que 30 por ciento de las arenas se podían reciclar.

• Los lodos son otros de los residuos peligrosos que se generan en la industria del petróleo, éstos se emplean como lubricante de las brocas para abrir los pozos y como elemento de presión para evitar que el crudo se derrame cuando se abre el pozo. En este sentido, recomendaron eliminar de su composición elementos tóxicos, así como remover la fracción líquida de los mismos para reducir la cantidad final.

Higiene industrial
En la Unidad de Operación y Mantenimiento de Pozos de Pemex Exploración y Producción Región Sur con sede en Comalcalco, Tabasco, desarrollaron un estudio integral en salud ocupacional que tuvo como base la higiene industrial, se evaluaron agentes químicos (bentonita, solventes), físicos (ruido, vibraciones, iluminación, humedad, calor) y biológicos (bacterias y hongos) a los que están expuestos los 600 trabajadores de los 11 pozos terrestres.

El equipo de la UAM propuso medidas de control, que van desde cambios en las técnicas administrativas, hasta la modificación de los procesos e ingeniería. El maestro Espitia Cabrera opinó que, en general, no existen riesgos para los trabajadores de Pemex, a pesar de la presencia de los agentes químicos, físicos y biológicos, dado que los proveen de equipos de protección personal.

Sin embargo, es necesario modificar los procesos para que no se generen los problemas, o controlar el medio de propagación, o como última alternativa proteger al receptor con los equipos adecuados, como sucede con el ruido.
Para el ruido, explico el investigador, se seleccionaron los equipos de protección personal para los trabajadores, como orejeras y tapones, que pudieran reducir los niveles hasta lo establecido por la norma.

Red de monitoreo automático
Después de un estudio, basado en el campo de vientos de la Red de Monitoreo Automática de Pemex, ubicada en Paraíso, Tabasco, el grupo universitario propuso la reubicación de la red, como parte de los trabajos de modernización, que consisten en equiparla con instrumentos de última generación tecnológica y desarrollar los sistemas de calidad para acreditarla ante las autoridades competentes.

Esta red mide contaminantes como óxido de nitrógeno, óxidos de azufre, monóxido de carbono e hidrocarburos, así como variables meteorológicas (dirección y velocidad del viento). Con el proceso de modernización se inició la medición de partículas menores a 10 micras de diámetro.

Con las adecuaciones, Pemex conocerá de manera precisa qué emite a la atmósfera en tiempo real, con el fin de establecer acciones de control. Hasta el momento los niveles de contaminación no han excedido las normas de calidad mexicanas establecidas por la Secretaría de Salud, "pensamos que podemos obtener información más fina", adelantó el profesor de la UAM. / Rosario Valdez Camargo

 

Incinerador


Este grupo universitario también generó tecnología de incineración. Desarrollaron un incinerador para que la quema de residuos industriales y hospitalarios (papel, gasas, vendas, algodones y material quirúrgico) o de cualquier otro tipo, sea más precisa en función de las características de los desechos.

Con esta tecnología, la UAM se convierte en la primera Institución de educación superior del país en tener un incinerador de pruebas. Al principio, éste se empleaba en la Unidad Azcapotzalco para incinerar sus residuos,y posteriormente fue retomado por el maestro Espitia Cabrera como un espacio académico y de investigación.

Para la remodelación de este incinerador de doble cámara (dos quemadores) se invirtieron 500 mil pesos. Esta nueva tecnología está a disposición de empresas interesadas en mejorar sus instalaciones.

Cromatos de México


Con la participación de un grupo multidisciplinario, integrado por profesores investigadores del Área de Metalurgia y Ciencias de los Materiales, así como un alumno becado por el Grupo Proyectos y Servicios Ambientales, se realiza un estudio para la generación de ingeniería de control, con el fin de resolver el problema de Cromatos de México, empresa instalada en la década de los años setenta en Tultitlán, Estado de México, y que dejó el suelo contaminado con cromo hexavalente, que ha tenido efectos tóxicos sobre la población.

En esta investigación el primer paso fue recoger suelo contaminado, posteriormente lo caracterizaron (análisis de características físicas y químicas) y lo transfirieron de la matriz de suelo a una de agua, es decir, lo disolvieron en el líquido para manejarlo en una planta de tratamiento de agua, por medio de electroquímicos, con lo que es posible controlar la contaminación.

El investigador señaló que es una forma viable de superar el problema, y además con este proceso se obtendría cromo trivalente, el cual puede utilizarse en otras industrias como la de pigmentos.

Equipo


Con los recursos obtenidos de los trabajos desarrollados, el Grupo Proyectos y Servicios Ambientales instaló un laboratorio específico para ofrecer sus servicios y asesorías. Está integrado básicamente por un espectofotómetro de absorción atómica (mide metales en suelo y agua), cromatógrafo de gases (mide todo lo que se puede gasificar) y un espectrofómetro infrarrojo (mide hidrocarburos totales del petróleo en el suelo).
Cuenta con un área especial para realizar proyectos relacionados con la Microbiología; por ejemplo, a principios de este año desarrollaron una técnica innovadora para la biorremediación de suelos contaminados por petróleo crudo, con el uso de la bacteria Pseudomona Putida, con la cual restauraron 23 mil toneladas de suelo en la terminal de Dos Bocas, Paraíso y Tabasco, en cuatro meses.
Este equipo de trabajo cuenta también con una estación de monitoreo atmosférico que mide la contaminación del aire, así como equipo para perforar suelos, tomar muestras en agua y análisis de agua residuales, entre otros. / Rosario Valdez Camargo

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