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Arriesga la estabilidad mundial
el triunfo republicano
CON EL TRIUNFO de los republicanos en las elecciones
intermedias de Estados Unidos, se esperan para México más desventajas en cuanto al Tratado de Libre
Comercio (TLC) y políticas endurecidas con respecto a la puesta en marcha del ALCA y del Plan Puebla Panamá.
Lo anterior lo afirmó la doctora Ana Teresa Gutiérrez del Cid, profesora investigadora de nuestra
Universidad, quien subrayó que la administración Bush reforzará su política belicista
y su plan de redefinición de áreas de influencia en el mundo, lo que representa un peligro para la
gobernabilidad y la estabilidad estratégicas.
La especialista en asuntos internacionales destacó que este triunfo muestra el éxito de la política
belicista y chouvinista que ha llevado a cabo la administración Bush, ya que tuvo un alto impacto y aceptación
en la población luego de los hechos del 11 de septiembre, los casos de Antrax y las repetidas amenazas de
otro ataque terrorista.
Sin acuerdos
Respecto de los efectos en la relación con nuestro país, la doctora Gutiérrez del Cid sostuvo
que ahora el presidente estadounidense, ya fortalecido y legitimizado, buscará que el gobierno mexicano
siga plegándose a sus políticas, sin llegar a acuerdos. Un ejemplo de ello es el caso de los asuntos
migratorios.
Consideró que un gobierno autoritario y conservador como el de Bush, tan maniqueo en su discurso y de tipo
medieval, se fijará en México sólo para explotar sus recursos (v.gr. el petróleo),
con el fin de llevar a cabo sus planes armamentistas y geopolíticos y así competir contra las potencias
que se perfilan en el siglo XXI: la Unión Europea y China.
Política belicista
La profesora investigadora de la División de Ciencias Sociales y Humanidades reiteró que con este
triunfo electoral se fortalecerán las políticas estadounidenses para lograr sus objetivos de la nueva
redefinición geopolítica en el mundo, lo que representa una renovada actitud belicista, bajo el pretexto
de seguir combatiendo el terrorismo mundial.
Resaltó que ahora la atención de Estados Unidos estará concentrada en la reforma militar a
gran escala dentro de su ejército y su aparato militar, incluso en la nueva carrera armamentista nuclear
con el despliegue del Escudo Antimisil.
La política belicista estadounidense, explicó, se endurecerá. Su proyecto es llenar los espacios
que dejó la Unión Soviética, principalmente; tener control sobre los lugares que pertenecían
a esa potencia, como el Asia Central y el Cáucaso, donde existen reservas petroleras y de gas natural importantes.
La sociedad estadounidense requiere 25 por ciento del consumo anual de petróleo a nivel mundial.
Recursos naturales
La autora del libro Rusia y Estados Unidos en la Posguerra Fría detalló que la estrategia de esta
política belicista tiene como fin que no exista otra potencia capaz de retar el predominio estadounidense
y de adueñarse de los recursos naturales. Inició en Afganistán para pasar a Irak; posteriormente
se dirigirá —en una segunda etapa— a Corea del Norte, nación que se ha manifestado en contra del
dominio de Estados Unidos.
Agregó que otra área que está bajo la mira de Estados Unidos es China, que tiene un crecimiento
importante del 8 por ciento anual. Aclaró que hasta ahora es dependiente en términos de inversiones,
ya que su crecimiento es gracias a la participación extranjera, pero que en la medida en que esta nación
siga construyendo la infraestructura económica y que además obtenga el armamento ruso, representará
un peligro inminente. / Rosario Valdez
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