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Semanario de la UAM |
| 4 de noviembre de 2002 |
Ante autoridades, profesores, alumnos, amigos y familiares del homenajeado, resaltó que esta obra es una forma de mantener viva la presencia de Porfirio Miranda, de conservar sus planteamientos y de recordarlo como parte fundamental de la comunidad universitaria. En este libro, explicó, encontramos uno de sus mensajes más relevantes, debido a que insiste en que la Ciencia es una práctica humana y que tiene, por tanto, la finalidad de humanizar nuestro mundo. Propuesta, dijo, que confirma su vigencia y permite señalar que las tareas académicas que día a día se desarrollan en la Universidad no tienen otro sentido ni otra finalidad, que hacer un espacio más habitable para la sociedad. Invaluable legado Este ilustre filósofo, aseguró el doctor Mier y Terán, dejó un invaluable legado, no sólo por el compromiso que distingue su producción bibliográfica y su trayectoria profesional, sino también por su huella imborrable en varias generaciones de alumnos y de colegas, a quienes mostró que la actividad académica es una forma de posicionarse en el mundo con el fin de mejorarlo. Ante el maestro Javier Rodríguez Lagunas, secretario de Unidad y los doctores Rodrigo Díaz Cruz, director de la División de CSH y Luis Felipe Segura Martínez, jefe del Departamento de Filosofía, el doctor Gabriel Vargas Lozano, presidente de la Asociación Filosófica de México, subrayó que la aportación del doctor Miranda puede ser analizada desde sus obras filosóficas y teológicas, sus artículos periodísticos (La Jornada, Reforma, Proceso, entre otros) y por su labor magisterial. Consideró que el doctor Miranda, profesor fundador de la UAM, desarrolló su reflexión filosófica desde una mirada religiosa y teológica, esta última entendida como una Teología de la Liberación y, por tanto, como un compromiso con el pobre y contra la desigualdad y la injusticia. Obra en CD En este seminario, organizado por el doctor Enrique Dussel Ambrosini, jefe del Área de Filosofía de las Ciencias Sociales de la Unidad Iztapalapa, participaron nueve alumnos de licenciatura y de maestría. El doctor Mier y Terán y la maestra María Adela Oliveros, viuda de Miranda, directora de la Fundación para la Educación de Trabajadores y la Investigación Filosófica y Pedagógica, Roberto Oliveros Rivas, A. C. (RORAC), co-organizadora del Seminario, firmaron un convenio de colaboración para organizar actividades académicas conjuntas. Por medio de este documento se establecerán las bases para realizar un disco compacto sobre la obra del destacado filósofo y que su biblioteca particular sea objeto de estudios de profesores y alumnos interesados. El secretario general de nuestra Casa de estudios doctor Ricardo Solís Rosales y la maestra Oliveros, develaron dos placas conmemorativas en honor al ilustre filósofo mexicano. Una de ellas, se colocará en una sala de seminarios de la Unidad Iztapalapa y la otra en el Centro de Estudios Filosóficos José Porfirio Miranda, ubicado en Temamatla, Estado de México (pueblo testigo de 20 años de la vida del doctor); este lugar es coordinado por el maestro Luis Brito y se dedica a la investigación del pensamiento filosófico del homenajeado.
Otro libro referido por los especialistas durante el seminario de homenaje fue Marx en México: Plusvalía y política, escrito en 1972. Es un texto laico, distante de la discusión religiosa. Constituye el análisis coyuntural a partir de la presentación del carácter estructural de la explotación, de la extracción de plusvalía; plantea cómo el capitalismo requiere, para su existencia y reproducción, de un Estado que garantice las condiciones de reproducción capitalista en un país subdesarrollado: México. Profesor-investigador del Departamento de Sociología de nuestra Universidad, el doctor Jorge Fuentes Morúa sostuvo que para tal explicación, Miranda de la Parra recurrió al análisis desarrollado por Marx en 18 Brumario de Luis Bonaparte y en la Guerra Civil en Francia. Tras aclarar que lo relevante del estudio consiste en la forma como articula e integra el análisis propio de la crítica de Marx a la economía política con lo político, señaló que Porfirio Miranda de la Parra cuestionó las relaciones jurídicas, en particular el contrato de trabajo, pues bajo la figura de la legalidad se levanta un régimen salarial profundamente injusto; además de que no sólo legitima la explotación, sino también encubre la violencia inherente al sistema fabril. No contemporizar, sino interpelar El doctor Francisco Piñón Gaytán, profesor-investigador del Departamento de Filosofía, definió al doctor Miranda como duro y pesimista en el diagnóstico, esperanzador en su pedagogía y en la mirada hacia el porvenir; su palabra no es contemporizar, sino interpelar, filosofar de una manera radical. En 1973, el homenajeado escribió El Ser y el Mesías. En esta obra –apuntó Piñón Gaytán— el doctor Miranda analizó las íntimas y fundamentales motivaciones de la dominación del hombre por el hombre; la trama secreta, pero viva, de las alienaciones de tipo cultural en el sistema capitalista; y las deficiencias y errores de quienes han perdido la brújula en el auténtico socialismo y marxismo. Estimó que este libro no ve la realidad en blanco y negro, como una lucha entre buenos y malos, sino que hace un análisis a fondo, dentro de la historia social, del sentido de la culpa y de la dominación. Además, apuntó, hace hincapié en el valor intrínseco del apelo a la conciencia, lugar fundamental de las complicidades y de autonomías liberadoras.
Acerca de esta obra, escrita en 1981, el doctor Joseph Ferraro, del Departamento de Sociología, recalcó que cuando Porfirio Miranda habla de comunismo y lo defiende, no se trata de la variedad que existía en la Unión Soviética —un capitalismo de Estado— sino se refiere al comunismo de la Biblia. “Que un cristiano se diga anticomunista, nos dice Porfirio en su texto, constituye sin duda alguna el mayor escándalo de nuestro siglo, pues la idea de comunismo está con todas sus letras en el Nuevo Testamento”. Apelo a la razón, Teoría de la Ciencia y crítica del Positivismo, Hegel tenía Razón. El mito de la ciencia empírica, Racionalidad y democracia, Antropología e Indigenismo son ejemplos de la vasta obra del doctor Miranda de la Parra. / Rosario Valdez
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