Formularán un Plan Nacional
de Posgrado
CON EL COMPROMISO de formular un Plan Nacional de Posgrado concertado entre instituciones de educación
superior, los tres niveles de gobierno y los sectores productivo y social concluyó el XVI Congreso Nacional
de Posgrado, que reunió en Morelia a 70 instituciones de más de 29 entidades federativas.
El nuevo Plan se formularía a partir de un diagnóstico nacional e incluiría como programas
estratégicos elevar la calidad de este nivel de estudios, consolidar la evaluación permanente, fomentar
programas interinstitucionales e impulsar la eficiencia terminal, cuyas bajas tasas son, de acuerdo con datos de
la SEP, uno de los principales obstáculos para su desarrollo.
Según se desprende de las conclusiones del encuentro, el Consejo Mexicano de Posgrado (Comepo), que encabeza
la doctora Rosaura Ruiz, integró dos comisiones que ya trabajan en el diseño del plan nacional y
en el tema Evaluación y Padrón Nacional de Posgrado.
Sus propuestas serán presentadas en breve a la ANUIES, la SESIC y al Conacyt para generar intercambios y
lograr los consensos requeridos. De igual forma, se propuso que el Conacyt incorpore al Comepo como miembro de
su Consejo Nacional de Posgrado para asegurar el trabajo coordinado entre ambas partes.
 |
Vinculación
En el acto inaugural, el doctor Luis Mier y Terán Casanueva, rector general de nuestra Casa de estudios,
aseveró que el futuro de nuestro país depende de la solidez y fortaleza de los programas de posgrado,
por lo que urgió a consolidar esquemas de colaboración interinstitucional.
Celebró así la formación del Comepo pues, dijo, permitirá consolidar las redes necesarias
para un intercambio ágil y eficaz de experiencias entre instituciones de educación superior. |
Mier y Terán definió como uno de los principales desafíos que enfrentan los programas de posgrado
la vinculación entre la investigación básica, el desarrollo tecnológico, la formación
de recursos humanos y los procesos industriales.
Dijo que para resolverlo se requiere un diagnóstico colectivo, porque el fortalecimiento del posgrado nacional
no se logrará mediante esfuerzos aislados. Es preciso —afirmó el Rector General— evaluar y conocer
con mayor precisión los alcances y límites de los posgrados, así como los espacios de complementariedad
institucional, en un esfuerzo cooperativo cada vez más amplio.
Tres retos
El maestro Jorge Luis Ibarra Mendívil, secretario general ejecutivo de la ANUIES se refirió concretamente
a tres retos que se plantean para el desarrollo y consolidación del posgrado en México: crecimiento,
calidad y organización.
En cuanto al primer factor, estableció que tanto el Programa Nacional de Educación como el Programa
Especial de Ciencia y Tecnología del presente gobierno se han planteado metas ambiciosas en la formación
en el posgrado.
Se tiene la meta de alcanzar 210 mil estudiantes de este
nivel en 2006, de los cuales 16 mil estarán cursando programas de doctorado. Otras metas planteadas son
formar 2 mil 300 doctores por año (duplicar la cifra actual); incrementar el personal con posgrado (investigadores
y tecnólogos) de 25 mil a 80 mil; aumentar los miembros del SNI de 8 mil a 25 mil y aumentar las becas del
Conacyt para pasar de 12 mil 600 vigentes a 32 mil 500.
En el aspecto de calidad, estableció que el Programa para el Fortalecimiento del Posgrado Nacional —entró
en operación el año pasado— tiene como objetivo impulsar la mejora continua de los programas de posgrado
que ofrecen las instituciones de educación superior.
Precisó que el objetivo es que en 2006 se eleve significativamente
el ahora reducido número programas que se reconocerán en este padrón por su buena calidad,
lo que representará un reto de enormes dimensiones tanto para las instituciones educativas y las comunidades
académicas, como para las instancias gubernamentales que otorgan apoyos financieros. |
 |
El reto de la organización, indicó, implicará superar cuestiones como la inexistencia de un
marco nacional que guíe el estudio de proyectos prospectivos para el desarrollo del posgrado; la inadecuada
planeación nacional e institucional; la normatividad excesiva y diversa que limita la flexibilidad del posgrado
y la ausencia de una organización moderna de los estudios de posgrado en las instituciones.
Financiamiento-evaluación
Durante los trabajos del congreso, efectuado del 20 al 23 de octubre, se presentaron nueve conferencias magistrales
y cinco mesas redondas en las que más de 150 conferenciantes analizaron los aspectos de planeación
estratégica, financiamiento, vinculación, intercambio académico y becas, relativos a la integración
del Plan Nacional de Posgrado.
El doctor Eduardo Carrillo Hoyo, coordinador general de Vinculación y Desarrollo Institucional, de nuestra
Universidad, propuso al Comepo revisar la relación financiamiento-evaluación, pues en los términos
actuales pareciera que no es la evaluación lo que determina la calidad de los programas sino la capacidad
de financiamiento del Conacyt.
Recordó que ello produciría un fenómeno similar al de los procesos de selección de
ingreso a las universidades públicas donde, una vez rebasada la capacidad de atender la demanda, la selección
queda restringida al número de lugares disponibles.
Sugirió al efecto diagnosticar, por disciplina del conocimiento, la forma para determinar los límites
de la relación evaluación-financiamiento, para construir estrategias adicionales que mejoren los
posgrados.
Capacidad financiera
Este estudio, dijo, deberá responder, entre otras cuestiones, si podría construirse un espectro continuo
de calidades para los programas de posgrado, donde se reconozca que un buen número de ellos tienen aceptable
calidad, pero que la capacidad financiera del Conacyt obliga a establecer un nivel de no financiamiento, en vez
de no calidad.
Carrillo Hoyo propuso, además, la construcción
de la unidad básica de apoyo (uba) cuyo monto se establecería de acuerdo con el presupuesto que el
Conacyt otorgara al programa de mejora del posgrado nacional.
Recomendó, asimismo, sostener el esfuerzo de consolidación de los cuerpos académicos, mediante
la construcción de redes académicas nacionales, a las que consideró como una plataforma fundamental
para los temas de movilidad estudiantil, intercambio académico, construcción de posgrados interinstitucionales
y el aprovechamiento colectivo y compartido de los recursos financieros aportados por el gobierno federal.
Mayor inversión
En los próximos años deberá realizarse una inversión mayor en la promoción de
posgrados en todas las universidades del país, debido a que estos estudios deben transformarse en un modo
de incorporar valor agregado a la producción de bienes y de ideas, afirmó el doctor José Lema
Labadie, rector de la Unidad Iztapalapa.
Durante la sexta conferencia magistral del XVI Congreso Nacional de Posgrado, señaló que también
es imprescindible aumentar la inversión en la formación de posgraduados pues, de acuerdo con el Conacyt,
del total de artículos publicados por país en el lapso 1981-2000, Estados Unidos participó
con 34.06% del total mundial, Japón con 9.53%, Alemania con 8.81%, Francia con 6.33% y México con
0.64%.
 |
Matrícula reducida
En su exposición Perspectivas del posgrado nacional, Lema Labadie reconoció que cursar estudios de
maestría y doctorado sigue siendo un privilegio en nuestro país, si se considera que la matrícula
es reducida con respecto a la población en edad de cursar ese nivel.
Citando datos del INEGI, dijo que al iniciar los cursos 2000-2001, en México había 128 mil 947 estudiantes
de posgrado (73 mil 667 varones y 55 mil 280 mujeres, lo que muestra una clara diferenciación de género),
atendidos en 459 instituciones educativas y mil 094 escuelas, por 16 mil 624 profesores y profesoras.
Al abundar en la radiografía del fenómeno, el Rector de la Unidad Iztapalapa mencionó que
según datos de ANUIES, las universidades privadas —tanto laicas como confesionales— atendían en el
año 2000 a 46 mil 853 estudiantes, y las universidades públicas a 71 mil 246, lo que significa que
la matrícula total ascendía a 118 mil 099 estudiantes de posgrado en todo el país. |
El investigador universitario destacó que en sólo cinco años (1995-2000) se incrementó
el porcentaje de intervención de las universidades privadas en la formación de posgraduados al pasar
de 27.78 a 39.67 por ciento. Todavía más: en el 2000, en las áreas de Ciencias Sociales y
Administrativas y de Educación y Humanidades, las instituciones de educación privada atendían
una mayor cantidad de estudiantes que las universidades públicas: 29 mil 830 y 10 mil 766 respectivamente,
frente a 24 mil 724 y 9 mil 066. En esas mismas áreas, en 1995 las instituciones públicas atendían,
en Ciencias Sociales y Administrativas a 14 mil 474 estudiantes y en Educación y Humanidades a 7 mil 094,
mientras que las universidades privadas a 11 mil 305 y 3 mil 429, en ese orden.
Como puede advertirse, aseveró, es escasa la proporción de estudiantes que cursan posgrados en nuestras
universidades. Sobre todo atendiendo a que la totalidad de estudiantes de licenciatura en todas las universidades
del país —tanto públicas como privadas— no llega a los dos millones.
Redes de información
El doctor Lema Labadie propuso abrir nuevos espacios de formación de posgraduados, así como redes
de información universitaria que, en lugar de ser un conjunto inorgánico de instituciones locales
se constituyan en un sistema de posgrado, en una sola institución nacional, con diversas expresiones locales,
dedicadas al cultivo del conocimiento y a la aplicación de los resultados de ese quehacer, para dar respuestas
novedosas a las más socorridas exigencias sociales, tanto regionales como nacionales.
Explicó que es urgente conformar un sistema interconectado de información entre los diversos posgrados
del país, que permita intercambiar experiencias; reflexionar en conjunto sobre ellas, aportando lo mejor
de lo que sabemos; plantear las dudas; proponer proyectos conjuntos de investigación; y compartir y discutir
los avances en todos los campos.
 |
El posgrado en la UAM
Con casi 70 por ciento del total de sus programas de maestría y doctorado inscritos en el Padrón
de Excelencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), nuestra Universidad forma investigadores
capaces de generar conocimientos originales en los ámbitos científico, tecnológico, artístico
y humanístico.
Nuestra Casa de estudios ha conformado 66 programas de posgrado los cuales representan el motor más eficiente
para la actualización y capacitación de profesionales y la formación de investigadores capacitados.
Estructurados en los niveles de especialización, maestría y doctorado, en los posgrados de la UAM
se encuentran actualmente inscritos un total de mil 614 alumnos.
Para el doctor Luis Mier y Terán, rector general de nuestra Casa de estudios, el posgrado constituye uno
de los ejes más importantes del trabajo académico de la Institución, ya que conjuga las exigencias
en investigación, así como la formación de recursos humanos especializados en la atención
a las necesidades de desarrollo científico y profesional de México.
|
|