Todo
personal,
pero para todos
POR VEZ
PRIMERA en la historia de la Galería del Tiempo de la Unidad
Azcapotzalco, obras pictóricas y escultóricas de artistas
como Tamayo, Nischizawa, Cuevas, Ponzanelli, Carrington, Siqueiros,
Zúñiga, Bragar, Amaya, Peraza, Merino y Zalce, entre otros,
comparten escenario en la muestra Todo perZonal.
Técnicas modernas y lenguajes plásticos como el muralismo,
pintura de caballete, grabado en papel, imágenes al óleo
sobre fibracel, temple sobre tela/madera y acuarela brindan colorido
propio a la exposición. Los tonos entremezclados con altos relieves
en la pintura invitan a desarrollar pensamientos opuestos, sentimientos
encontrados, preocupaciones, soluciones, problemáticas, valores
universales como el amor, la familia y la ética.
Motivos que para Juan Carlos Zetune Rodríguez—dueño
de esta colección artística desde 1984 y egresado de la
licenciatura en Administración— representan la magia del
arte visual, la liberación de la psicología humana en
todos sus ámbitos, que le confiere al individuo explotar sus
placeres visuales al disfrutar estas obras.
Con el fondo musical de la pieza, Obra para piano solo, interpretado
por el trío Ars Flauti México, la imagen de un Cristo
con ojos tristes, doliente, de boca entreabierta, adornado por una corona
lujosa y de aspecto pesado que contrastaba con un manto café,
desgastado tal vez por el tiempo, dominó la expectación
de los curiosos, quienes lo miraban cuidadosamente, manifestando su
asombro ante la elegancia de las cortinas del fondo de la imagen.

Es una obra anónima, perteneciente al siglo XVIII, que contiene
una imagen del barroco clásico, donde la religión manifestaba
el contraste social, las actitudes de la época y la vestimenta
de los viejos monasterios de la Edad Media, como una muestra de la añoranza
religiosa, explicó la licenciada Teresa Pérez Hébert,
coordinadora de Actividades Culturales de la Unidad.
El odio, las carencias, los problemas sociales, la grandeza de los paisajes
rurales, las virtudes, el desamor en pareja, las relaciones sociales,
el México de inicio del siglo pasado, sus calles, sus niños,
sus ancianos resignados a la muerte en la miseria espiritual y al desgaste
de sus cuerpos arrugados y lacerados por la vida, son los verdaderos
motivos que inspiran a los autores de obras como Reflejos lunares, Recuerdos,
Ninfa, Prostituta, Niña, Mujer con velo, Mano y dos caras, Espejismo,
Tristeza, El bosque, Cuatro mujeres, Equilibrio y Terremoto y sombras,
a plasmar en imagen y forma sus sentimientos interiorizados.

Recuerdos, una pintura de Merino, presenta la fachada de una vieja casa
de colores café y gris, donde los trazos de óleo sobre
tela permiten fijar la mirada de un hombre viejo, con aspecto duro,
que al recordar sus años pasados refleja en los ojos la desilusión
de tener una casa abandonada, sin nietos, fría, sin sol y en
donde los portales y ventanas son símbolo de la soledad y la
nostalgia que provocan el paso del tiempo.
Rosalía y sus amigas, alumnas del séptimo trimestre de
Diseño Industrial, comentaban la tristeza que les provocó
la obra de Leonora Carrington, titulada Terremoto y sombras y pasaron
a la alegría al contemplar el colorido presente en pinturas como
Pitayas, Ciruelas y tunas, Pitaya Abierta y Tunas y membrillo, de Luis
Nischizawa y Aceves Navarro.
El acero pintado, el bronce laqueado en tonos verdes y negros, el tallado
fino en mármol con figuras taurinas, claves musicales, mujeres
moviendo el cuerpo desnudo que seduce la imaginación, son las
piezas que Ponzanelli, Nierman, Peraza, Soriano y Manzano moldearon
bajo las técnicas del Impresionismo.
Los caporales con pistola, espuelas, botín charro y soga de lechuguilla,
montando sus caballos a todo galope, dirigen a una veintena de toros.
Con la expresión cansada, el bigote crecido, dan cuenta del laborioso
trabajo del campo provinciano, estos aspectos de la vida rural son el
motivo del escultor mexicano Humberto Peraza Ojeda para realizar sus
obras.

La escultura Clave de sol, de Nierman, presenta el proceso humano de
la vida, el ir y venir de los seres que amamos. A través de su
forma curva, representa todo lo que fluye, las luchas internas de apego
y desapego, que busca siempre la interdependencia y la justicia, la
grandeza del “yo soy” y de la energía que fluye en
el círculo mágico en busca de la fuerza y la libertad.
Todo perZonal es el reflejo de una personalidad extendida hacia el arte,
impregnada por las enseñanzas del estudio y el trabajo que su
coleccionista ha recibido a lo largo de su vida. Es una muestra de la
identidad cultural, universitaria y familiar, en la lucha interna del
desarrollo humano y profesional.
Un hombre dedicado a su familia, sencillo, profesional egresado de nuestra
Casa de estudios, así es Juan Carlos Zetune Rodríguez.
/ Santiago Sánchez Cuaxospa
|