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Las palabras de la Arquitectura
EL MANEJO DE colores, luces y sombras, la distribución
de los elementos interiores, el juego armonioso entre la realización arquitectónica y la naturaleza,
dan como resultado una composición que provoca sentimientos similares a los experimentados cuando al lector
le conmueve un poema, opinó José María Buendía Julbez, profesor-investigador de esta
Casa de estudios, en el marco de la muestra La arquitectura de José María Buendía Julbez.
“La luz es el elemento material que articula y dinamiza
la Arquitectura, y por sus propios efectos se recrea en el hombre, que morosamente sabe ver los sentimientos más
puros del espíritu”. Textos como el anterior, acompañan cada una de las imágenes y planos
de las más de 40 casas-habitación que el arquitecto ha proyectado y realizado en el Distrito Federal,
las cuales se exhiben en la Sala Gilberto Aceves Navarro.
La sensibilidad para encontrarle palabras a su arquitectura o viceversa, se manifiesta en frases como “la tarde
se ha puesto de sol y de brillo, y los muros que eran blancos de amarillo”.
Espacios poéticos
Para el artista de procedencia marroquí, el arquitecto
y el escritor llegan, en determinado momento, “a ser la misma cosa”.
Habitante por un tiempo de Andalucía, donde cursó el bachillerato, el encargado del reordenamiento
del Cementerio de Casabermeja —declarado en Andalucía monumento nacional— se trasladó cuando tenía
20 años a la Ciudad de México, donde formó parte de la generación 53-58 de la Facultad
de Arquitectura de la UNAM.
Renuente a ofrecer teorizaciones conceptuales o adelantar opiniones sobre el futuro del diseño arquitectónico,
el maestro José María Buendía explica su idea sobre esta disciplina al señalar que
la Arquitectura, la Literatura, e incluso la poesía, tienen mucho en común. La frase de García
Lorca “la luz sobre el muro blanco juega el ajedrez alto de la celosía”, es demasiado cercana a aquel espacio
al que por una rendija entre el techo y el muro entra una luz que lo invade y le da vida.
En esta exposición, el académico de la UAM se revela también como fotógrafo, ya que
las impresiones que integran esta muestra están tomadas de manera que se aprecie la composición de
cada espacio. / Teresa Cedillo

Producción Editorial 2003
EL DEPARTAMENTO EDITORIAL, de la Coordinación
General de Difusión Cultural de nuestra Universidad, desarrollará su trabajo —durante este año—
en tres frentes principales: consolidar la revista Casa del Tiempo, avanzar en los convenios de coedición
y fomentar las ediciones en sus colecciones tradicionales.
Casa del Tiempo cumple 23 años de existencia. Su línea editorial se ha consolidado con el relevo
de su Comité Editorial. Se trata de nueve profesores-investigadores que representan a cada una de las nueve
divisiones académicas de las tres unidades con que cuenta la Institución. Con este nuevo Comité
Editorial, que trabajará durante un bienio, se han diversificado los contenidos disciplinarios de la publicación.
La política de coediciones prevé consolidar
lo ya hecho y ampliar su ámbito. De momento, se tienen comprometidas publicaciones con diversas instituciones
académicas, como la UNAM o El Colegio de México; organizaciones culturales estatales, como el Instituto
Municipal para el Arte y la Cultura de la ciudad de Durango, la Secretaría de Cultura del Gobierno del estado
de Puebla, o la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.
Respecto de las colecciones ya tradicionales, en la serie Mascarón se editará —en versión
bilingüe— la noveleta La octogenaria, de Massimo Bontempeli. la colección Molinos de Viento, publicará
la primera versión que se edita en México del libro clásico Toronja, de Yoko Ono, editado
en inglés a fines de los años sesenta./ Estrella Olvera
Terezín acoge El libro de la
memoria. Evidencias, de Bela Gold
Convertido en estación de paso entre los judíos
que serían trasladados por el nazismo al campo de exterminio de Auschwitz, durante la Segunda Guerra Mundial,
el actual Museo de sitio que alberga Terezín –a 60 kilómetros de Praga–, exhibirá, a partir
del próximo 3 de febrero, la muestra El libro de la memoria. Evidencias, de la maestra Bela Gold.
La exposición reúne piezas realizadas mediante el fotohuecograbado, el intaglio, aguafuerte, puntaseca
y el dripping, en las que Gold reprodujo tarjetas postales, etiquetas de equipaje, edictos, documentos de identificación,
camafeos y mensajes pertenecientes a la comunidad judía exterminada durante el nazismo.
El libro de la Memoria… que durante el año pasado se exhibió en el Museo Judío de Praga, en
esta nueva estación cuenta con el auspicio de la embajada de México en la República Checa
y del embajador Federico Salas, así como de la Unidad Azcapotzalco, donde Bela Gold se desempeña
como profesora-investigadora dela División de Ciencias y Artes para el Diseño.
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