El ser y el sentir del diseñador
CONSIDERADOS COMO SEIS de los más importantes exponentes del Diseño Gráfico nacional e
internacional: Luis Almeida, René Azcuy, Félix Beltrán, Rafael López Castro, Germán
Montalvo y Carlos Palleiro hicieron confluir parte de su obra para realizar la exposición Seis en Diseño,
que se exhibe en la Galería del Tiempo de nuestra Universidad y que —a decir del diseñador y organizador
del evento, Juan Manuel López— constituye la mejor lección de diseño gráfico que pueda
recibir cualquier interesado en la disciplina.
Conformada por más de 80 documentos gráficos, en su mayoría carteles, Seis en Diseño
está estructurada con un sentido radial, de forma que el espectador puede visitar los seis módulos
circulares que corresponden al trabajo de cada uno de los autores, mientras que en la entrada de la Galería
destaca el cartel diseñado ex profeso por los seis artistas para esta exposición.
La relevancia de esta muestra, explicó el profesor Juan Manuel López, investigador del Departamento
de Evaluación del Diseño en el Tiempo, radica en que es la primera vez que se reúne la obra
de seis de los más destacados representantes del Diseño Gráfico en México, quienes
dominan un excelente cuidado técnico y un manejo audaz del color.
Lo anterior se manifiesta de manera sobresaliente en trabajos como Cien años de cine de Carlos Palleiro,
así como en los carteles vinculados con filmes cubanos de René Azcuy, quien por cierto recientemente
fue homenajeado por el 31 aniversario de su famoso cartel Besos robados, realizado para promover la película
cubana del mismo nombre.
De igual manera, resalta el manejo casi festivo del color en los trabajos de Félix Beltrán; el cuidado
del detalle en carteles como el que se refiere al centenario del nacimiento del poeta Elías Nandino, de
la autoría de Rafael López Castro, o en el titulado La comedia universal, de Luis Almeida, sin dejar
de mencionar los carteles realizados por Germán Montalvo, en ocasión de la realización de
las películas Mujeres insumisas y De noche vienes Esmeralda.
Al inaugurar la exposición, ante una numerosa concurrencia de estudiantes, de la UAM y de otras instituciones,
el maestro Víctor Sosa Godínez, rector de la Unidad Azcapotzalco, enfatizó algunos de los
rasgos que caracterizan el trabajo de cada uno de los artistas.
Se refirió al “soberbio manejo de la retórica
visual de Rafael López Castro, manifestado siempre en el detalle enriquecedor del significado; a la creación
de Luis Almeida, perpetuada en símbolos para instituciones culturales y de gobierno; al arte de Germán
Montalvo, inmortalizado en los carteles para las películas del maestro Jaime Humberto Hermosillo; al ‘puño
y la paloma’, emblema de diseño creado por Carlos Palleiro; a la firma magnífica e indeleble de René
Azcuy en la gran época del cartel del cine cubano, y a la constante presencia de Félix Beltrán,
de quien no hay catálogo de diseño en el mundo en el que no aparezcan ejemplos de su obra”. Tal es
el nivel y el tipo de piezas que se muestran en Seis en Diseño, señaló el Rector.
Experiencia, pasión, ideales, compromiso y conocimiento sobre las propuestas. Todo ello se pone en juego
al momento de diseñar, pues no es posible ejercer el proceso creativo sin estos elementos que tienen que
ver con el ser y el sentir del diseñador, coincidieron en señalar los artistas, quienes charlaron
de manera informal con el público, que rebasó en cantidad y participación la expectativa de
los organizadores.
Con buen ánimo respondieron a las inquietudes de los presentes, quienes indagaron acerca de las motivaciones
del artista al momento de crear. Rafael López Castro explicó que el Diseño Gráfico
debe entenderse como un compromiso consigo mismo, y con el mundo en el que se vive y al cual se enfrenta con la
propia experiencia. No hay más receta que vivir, subrayó. Como todo creador o artista, se trata de
vivir la experiencia de estar vivo en un ambiente, ordenarla visualmente y transmitirla en el contexto de ese ambiente,
una sociedad en la que el diseñador intenta, tiene y quiere decir algo a los demás.
Félix Beltrán manifestó que diseñar implica “una pasión tremenda”. Y al igual
que para cualquier práctica que se quiera ejercer, se debe tener ilusión y ansias por convertir en
realidad las aspiraciones. Sin embargo, esto hay que alentarlo desde la educación.
Destacó que hoy como nunca antes en la historia, se ha facilitado el hacer. Tenemos máquinas que
pueden hacer fotos al instante, podemos acortar las distancias a través de la comunicación instantánea,
calentar comida en el microondas; la motivación, empero, debe de estar en la aspiración misma. Si
no hay pasión, dedicación, tenacidad y constancia, no habrá resultados de diseño satisfactorios,
a pesar de la tecnología.
La práctica del diseño, opinó en su turno René Azcuy, tiene que ver con algo inherente
a la naturaleza humana, que es la capacidad de conocer, y éste es un elemento –el cognoscitivo-, del que
todos los estudiantes se tienen que apropiar. Un punto central en el proceso creativo es que el diseñador
cuente con la capacidad de percibir, conocer y sentir, lo cual permite posteriormente alcanzar un dominio del lenguaje
visual.
Esto resulta importante, porque 95 por ciento de la gente dedicada al diseño no es creativa, debido a que
observan y ven, pero no sienten. Por eso el diseñador debe buscar siempre estar entre quienes conforman
el otro cinco por ciento que sí da importancia a la parte de la percepción.
Carlos Palleiro comentó a su vez que el impulso por diseñar surge de la necesidad de “poder transmitir
lo que tenemos para compartir con los semejantes”. En ese sentido, dijo, en la exposición hay pasión,
pero también compromiso con las ideas y con la realidad del entorno.
Luis Almeida se refirió a la importancia en el
nivel de conocimientos de que disponga el diseñador en el momento de crear, ya que éste antecede
a la propia experiencia como diseñador. En ello coincidió con Rafael López, quien recomendó
cuidarse “del diseño light cumplidor, de ése que se hace sólo para ganar dinero”. Antes del
momento del pago por un trabajo, “el diseñador debe sentir otra emoción, que es la de formar parte
de la cultura de nuestro país y, si se quiere, del mundo”.
Tras comentar que uno de los rasgos más atractivos de la exposición lo constituye el hecho de que
ninguno de los trabajos expuestos tiene un fin mercantilista, el profesor Juan Manuel López destacó
que se trata de obras de gran calidad que responden a mensajes de instituciones sociales, culturales o educativas,
por lo que se promoverán como muestra itinerante en diversas escuelas de diseño del país.
Seis en diseño estará abierta al público hasta el 24 de enero, en la Galería del Tiempo
de la UAM, ubicada en la planta baja del edificio central de la Unidad Azcapotzalco.
El sello personal del artista
La trayectoria y aportación gráfica de estos “seis grandes del diseño” —como los calificó
el profesor Juan Manuel López— ha quedado de manifiesto en los innumerables artículos de revistas
especializadas donde se habla, en el caso de Rafael López Castro, del reflejo magistral de la tradición
plástica popular mexicana. “Con un lenguaje contundente, sustentado por un férreo enlace con la cultura
visual de su país, este artista ha dejado su sello personal en cientos de carteles, portadas, logotipos
y diseños editoriales, creando un estilo propio. A veces hace collages llenos de humor, provocativos y estimulantes;
a veces sus obras son un verdadero portento, lo que sucede con alarmante frecuencia en los años recientes”.
Similares comentarios se han hecho sobre el trabajo de Germán Montalvo, quien a pesar de haber expuesto
su obra en el mundo entero, permanece asociado profundamente a sus tradiciones nacionales, al tiempo que propone
una visión moderna de sus mensajes.
Cronistas de la realidad
De René Azcuy, quien actualmente se desempeña como profesor de la División de Ciencias y Artes
para el Diseño de esta Universidad, se hace referencia a su preocupación por compartir sus conocimientos
con jóvenes estudiantes y artistas gráficos. Para el maestro Azcuy, el cartel es una modalidad que
ha alcanzado un gran prestigio y una estrecha relación con el mundo del arte, porque se ha convertido en
una modalidad de trabajo que todos los estudiantes gustan de transitar. A través del cartel, opina, el artista
se convierte en cronista de la realidad social y los espectadores pueden conocer las dificultades y aciertos de
determinada sociedad.
La misma preocupación es compartida por el doctor Félix Beltrán, investigador del Departamento
de Investigación y Conocimiento, quien en una entrevista en torno al futuro del Diseño Gráfico
ante el desarrollo de las nuevas tecnologías, destacó que hay una especie de idolatría por
los nuevos medios de comunicación; sin embargo, éstos deben estar subordinados a los conceptos, ideas,
metas y preocupaciones del diseñador, de lo contrario, se seguirá cayendo en una fascinación
por el medio, sin evaluar el porqué de los resultados. En las escuelas de diseño se debe tener cuidado
de no formar técnicos dominadores de la tecnología y desconocedores de los conceptos e ideas.
Mundo de formas y colores
Acerca de Carlos Palleiro se destaca que, durante casi tres décadas, ha condensado un trabajo de Diseño
Gráfico. En la solidez de su propuesta, incluye la suavidad de las formas que configuran un espacio. Palleiro
ha dado un periplo al mundo de las formas y los colores, lo mismo desde carteles o portadas de libros o discos,
que en la ilustración de los volúmenes de texto gratuitos, trabajo que bajo el título “Que
30 años no es nada” produjo una memorable exposición y un libro entrañable en el cual se recoge
una pequeña muestra de su labor gráfica.
Integrante del Departamento de Diseño de la Imprenta Madero, junto con López Castro y Germán
Montalvo, entre muchos otros diseñadores, el trabajo de Luis Almeida ha sido reconocido nacional e internacionalmente
por su seriedad y el cuidado técnico que pone en cada una de sus obras. Almeida, además, participó
con las ideas del montaje y del cartel de esta exposición./ Teresa Cedillo
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