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| La Rectoría General y la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) entregaron hoy los premios a la Docencia y a las Áreas de Investigación, como testimonio público del quehacer fundamental de la institución, puntualizó la doctora Verónica Arroyo Pedroza, secretaria de esa sede académica.
En esta ocasión los distinguidos con el Premio a la Docencia fueron los doctores Lino Feliciano Reséndis Ocampo, José Alejandro Reyes Ortiz, Fermín Torres Zárate, Sandford Craig Cohen Horowitz e Iarene Tovar Romero, así como la maestra Elisa Garay Vargas, profesores de las divisiones de Ciencias Básicas e Ingeniería (CBI), Ciencias Sociales y Humanidades (CSH), y de Ciencias y Artes para el Diseño (CyAD), en ese orden.
El Premio a las Áreas de Investigación correspondió a Sistemas de Información Inteligentes e Ingeniería Energética y Electromagnética, de CBI; a Economía Internacional, de CSH, a Arquitectura del Paisaje, de CyAD.
En representación del doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector general de la UAM, el doctor José Ronzón León, coordinador general de Administración y Relaciones Laborales, dijo que la ceremonia representa el arranque de los festejos de aniversario de la Unidad Azcapotzalco en el marco de la fundación de la Casa abierta al tiempo.
La labor docente en esta Unidad es un compromiso cotidiano, pues “hemos cultivado las licenciaturas y posgrados con esmero y dedicación, nos sentimos orgullosos de ejercer la función de la docencia y es en ese momento cuando refrendamos aquella vocación originaria”.
Esto otorga a “nuestro Premio a la Docencia un significado especial, pues de las distinciones que otorga la UAM, ésta es una de las más importantes”. Conforme a la legislación universitaria, él área es una forma de organización y generación del conocimiento que busca la discusión conjunta y coordinada de objetos y sujetos de investigación que atiendan los grandes problemas nacionales.
Ronzón León consideró que es un planteamiento noble y original de “nuestra institución que de manera permanente es reflexionado y pretende mejorarse constantemente”, por lo que estos premios “son estímulos que refrendan nuestro compromiso y son motores para ser mejores académicos y una mejor universidad”.
Luego de felicitar a los académicos galardonados, enfatizó la necesidad de estar conscientes de la labor docente que se realiza en esta casa de estudios y que le ha permitido colocarse entre las instituciones más valoradas, al atender sus responsabilidades esenciales, producir nuevo conocimiento, difundir la cultura y proteger los valores que promueven el diálogo, la negociación, el respeto a las opiniones de otros y la voluntad de alcanzar acuerdos.
Esta ceremonia ofrece la ocasión para una reflexión crítica sobre las deficiencias y limitaciones “y el cómo superarlas nos permitirá responder a las exigencias sociales, a la vez que avanzamos en el conocimiento y en la formación de nuestros estudiantes”.
Tal vez las cosas podrían empezar a cambiar “si empezamos por lo más pequeño, por preguntarnos qué hemos hecho por la universidad y qué estamos dispuestos a hacer por ella”.
El reconocimiento que reciben es un estímulo a su labor diaria, fundamental para fomentar la reflexión, la creatividad y el espíritu crítico de los estudiantes, por lo que “sigamos dirigiendo nuestros esfuerzos hacia la construcción de la universidad que queremos, que sirva al país que visualizamos rehaciendo la institución que una vez nos abrió las puertas y donde forjamos un compromiso de trabajo de alto nivel”.
En nombre de los académicos la doctora Tovar Romero dijo que a lo largo de su trayectoria como investigadora de la UAM ha dado a sus alumnos “lo mejor de mí, porque educarlos es una gran responsabilidad que asumo y porque creo que verlos como personas útiles para la sociedad, ejerciendo sus profesiones, es el mejor estímulo para nuestra labor docente”.
El doctor Víctor Jiménez Mondragón, académico del Departamento de Energía, dijo que si bien la universidad está pasando por una situación difícil, “exhorto a mantener el ánimo y el compromiso académico que siempre ha prevalecido en nuestra comunidad universitaria por el bien de todos”.
Este reconocimiento alienta a los integrantes de las áreas a mantener en alto el compromiso con la universidad, tanto en el nivel académico como en la formación de recursos humanos de licenciatura y posgrado.
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