Número 816
26 de diciembre de 2022
LA UNIDAD CUAJIMALPA, ÚNICA EN CONTAR CON MAPAS HÁPTICOS PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD VISUAL
*Académica habló del tema durante el Ciclo de conferencias Responsabilidad Social Universitaria y la Sostenibilidad
*Los sistemas de señalización incluyente mejoran la accesibilidad y la movilidad de las personas con discapacidad
Los sistemas hápticos se refieren a la percepción gráfica con el sentido del tacto y con la exploración activa de las extremidades superiores e inferiores que no requieren de un aprendizaje previo, sino que es totalmente intuitiva, explicó la doctora Gloria Angélica Martínez de la Peña, académica del Departamento de Teoría y Procesos del Diseño de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Durante el Ciclo de conferencias Responsabilidad Social Universitaria y la Sostenibilidad, la profesora explicó que junto con un grupo de estudiantes creó una propuesta de diseño de información háptica incluyente y accesible para facilitar la ubicación y movilidad independiente y autónoma de personas con discapacidad visual en la Unidad Cuajimalpa, que inició en el Trimestre Invierno 2015 y fue instalado en enero de 2016.
Este sistema, que consiste en siete mapas hápticos, permite a los usuarios ubicar cada uno de los pisos del edificio universitario, identificar las principales áreas a través de códigos hápticos y texturas, definir los recorridos para que puedan llegar al punto de interés de manera autónoma y encontrar las señales informativas y direccionales en sistema braille que están colocadas en cada espacio de la sede universitaria.
Al dictar la Conferencia La comunicación y el diseño socialmente responsable e incluyente, indicó que el sistema de mapas hápticos es el resultado de un trabajo colaborativo e interdisciplinario en el que intervienen con ella diez estudiantes de la línea Diseño de Información de la Maestría en Diseño, Información y Comunicación (MADIC) y cinco participantes ciegos de la Asociación Civil Ojos que Sienten, El proyecto.
La inclusión de personas con discapacidad visual fue fundamental para el inicio de la creación del proceso interactivo del diseño hasta la instrumentación funcional del sistema. El equipo realizó recorridos completos por el edificio para entender cómo desde la discapacidad visual se percibe el espacio en las instalaciones de la Unidad Cuajimalpa. Los integrantes de la Asociación Civil Ojos que Sienten colaboraron en los bocetos iniciales de los mapas y participaron de manera activa en la evaluación y corrección de los modelos.
En México no existe ningún otro espacio o institución pública o privada que cuente actualmente con un sistema de mapas hápticos que favorezca la movilidad independiente y autónoma para personas ciegas.
El equipo trabajó en principio en el diseño de señalización informativa, descriptiva, direccional e interactiva para la ubicación de las personas en el edificio universitario, que consta de ocho niveles, aunque en realidad las actividades académicas comienzan a partir del piso cuatro, pues los tres primeros son de estacionamiento.
En la propuesta de solución para el acceso a la información de ubicación, se creó un sistema por zonas con colores distintivos en cada piso. Se diseñó una nomenclatura y toponimia en correspondencia con la zonificación cromática; cuando se hace uso del lenguaje escrito, se plasma en idioma español, inglés y braille, considerando tanto a la población base de la universidad, como a quienes están en movilidad y a las personas con discapacidad visual.
Martínez de la Peña sostuvo que las señales en braille están diseñadas para el fácil acceso al tacto, también se integraron pantallas digitales de información para evitar el gasto en papel y mapas cromáticos, que fueron colocados en puntos estratégicos del edificio, permitiendo al usuario ubicar más fácilmente su destino.
El diseño de los mapas contempló la protección civil, ya que son identificadas las rutas de evacuación del inmueble en caso de alguna emergencia, ya sea sísmica o por incendio, y se muestran las columnas que representan zonas de repliegue. Ubicados abajo de los mapas visuales se encuentran los hápticos, que favorecen el acceso a la información espacial.
Con ellos se conforman los mapas cognitivos que contribuyen a trazar las rutas cotidianas para llegar a un destino, en tanto los sistemas de información espacial favorecen el objetivo. En ese sentido, se han diseñado sistemas de información espacial hápticos como guías de señalización tactopodales en la entrada de las instalaciones de la universidad, con códigos direccionales de líneas verticales y de información a través de sus pies o de su bastón.
Además se tomó en consideración los obstáculos físicos, tal es el caso de macetas o bancas que entorpecían el flujo de movilidad, como lo expresaron los colaboradores con discapacidad visual a partir de su propio mapa cognitivo. Su colaboración fue fundamental para saber cómo mapear el acceso a todo espacio de la universidad sin obstáculos.
“Los sistemas de señalización incluyente mejoran la accesibilidad y la movilidad de las personas con discapacidad, y ese es uno de nuestros objetivos”, aseguró la doctora Angélica Martínez.
Aún falta resolver cómo pueden hacer uso del elevador con toda seguridad; no obstante, hay información en braille, una persona con discapacidad visual desconoce el piso en el que está el ascensor, por lo cual es necesario implementar un sistema auditivo que le informe el piso en el cual hace parada, finalizó.