Número 810
22 de diciembre de 2022
MONITORES EN SALUD, UN PROYECTO EN FAVOR DE REQUERIMIENTOS SOCIALMENTE RELEVANTES
*El Rector General participó en la ceremonia de Monitores en Salud-Retorno UAM ante la contingencia COVID-19
*Gracias a su labor fue posible aplicar encuestas de salud física, mental y seroepidemiológica
Iniciativas como Monitores en Salud-Retorno UAM ante la contingencia COVID-19 generan ecosistemas de aprendizaje significativo donde radica el papel determinante de las universidades, no sólo como formadoras de talento y creadoras de conocimiento en distintas ciencias y disciplinas, sino también como organismos vivos, constructores de ciudadanía, aseguró el doctor José Antonio De los Reyes Heredia.
“Son tiempos de cambio en casa y todas las personas involucradas en este proyecto de servicio social al construir vínculos solidarios en atención a requerimientos socialmente relevantes, expresan muy bien quiénes somos, la manera en cómo nos identificamos como comunidad y la forma en que queremos ser percibidos como institución”, afirmó el Rector General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) al encabezar hoy la ceremonia de entrega de constancias a participantes en el Auditorio Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez.
En su intervención destacó que gracias a su labor fue posible implementar la aplicación de encuestas de salud física, mental y seroepidemiológica, y de pruebas rápidas de anticuerpos para SARS-CoV2 con el propósito de conocer el estado de salud de la comunidad universitaria, lo que sirvió de base para plantear protocolos sanitarios adecuados en las cinco sedes académicas y en la Rectoría General.
El alumnado adscrito a esta iniciativa, particularmente de disciplinas de Ciencias Biológicas y de la Salud, también participó en diferentes etapas en la Jornada Nacional de Vacunación en los centros instalados en las tres unidades más grandes de la institución y en municipios del Estado de México y alcaldías de la Ciudad de México, detalló.
El doctor De los Reyes Heredia anunció que en breve se darán a conocer los resultados de la Encuesta de Salud UAM que presenta datos interesantes en términos de una representación estadística de la salud de académicas y académicos, personal administrativo y del alumnado respecto de diferentes prevalencias de padecimientos crónicos –como diabetes– y de los altos índices de colesterol o de triglicéridos que representan amenazas potenciales.
“Son relevantes las enseñanzas derivadas de estas encuestas y, sobre todo, de la contribución que hacen las diferentes instancias en las Unidades y en la propia Rectoría General, y en donde próximamente estaremos integrando una atención integral del bienestar, que involucre los temas de prevención para la salud física y mental, las funciones sustantivas y desde luego también las actividades deportivas y culturales, elementos fundamentales para reconstruir el tejido social dañado durante la pandemia””.
El doctor Pablo Francisco Oliva Sánchez, responsable del proyecto –junto con los doctores Rafael Bojalil Parra y César Contreras Ibáñez– presentó un breve reporte de las acciones realizadas por los monitores en las cinco sedes de la UAM, que se caracterizaron por una filosofía multidisciplinaria –rasgo característico de esta casa de estudios-- al incluir nutrición, estomatología, psicología social, psicología médica, medicina y enfermería con acciones como campañas de salud bucal, servicios de nutrición, valoraciones antropométricas, controles nutricionales, primeros auxilios, apoyo en actos relacionados con salud mental y bienestar psicológico, campañas de vacunación en la Ciudad de México, aplicación de filtros sanitarios, evaluaciones médicas y físicas y tomas de signos vitales.
Desde que se aceptó por el Consejo Divisional este proyecto tenía dos objetivos: el desarrollo de la encuesta y el apoyo a las Unidades y la colaboración social porque también dentro de esta última etapa que es la tercera generación de monitores hicieron algunas tareas en apoyo a la salud de la Ciudad de México, sostuvo.
“Esta tercera generación que participó en el proyecto logró realizar tres mil 950 encuestas completas, datos antropométricos y pruebas inmunológicas en todos los campus, lo cual representa un esfuerzo importante”.
El investigador adscrito a la División de Ciencias Biológicas y de la Salud de la Unidad Xochimilco señaló que el retorno paulatino a la presencialidad implicó el desarrollo de distintas actividades en cada sede académica, por lo que agradeció a los participantes que lograron generar un impacto en cada tarea, así como al personal encargado en cada sede.
“Estoy muy orgulloso de todo esto y lo único que quiero decirles es que apenas empiezan y esto es su primer paso para su quehacer profesional orgullosamente UAM”, expresó.
El doctor Contreras Ibáñez subrayó que las y los monitores de la Casa abierta al tiempo fueron capaces de dar certezas, fuerza y la capacidad de sentir que alcanzaban a llegar a esos espacios donde era importante tener una voz desde la rectoría general, pero también coordinada con las diferentes sedes.
“No solamente ustedes dejan documentos, experiencias, fotografías, contactos, sino propuestas que vienen a futuro dentro de la Institución, pero sobre todo, dejarán una marca en su currículum como la tercera generación de personas que tuvieron la responsabilidad de estar frente a una comunidad muy diversa, con muchas maneras de pensar y que veía en la incertidumbre también espacios de oportunidad y de desarrollo de investigación”.
El profesor adscrito a la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Unidad Iztapalapa expresó que después de esta experiencia serán líderes capaces de enfrentar situaciones de incertidumbre en donde la UAM les dio la capacidad de trabajar multidisciplinariamente, de formar equipos, de ver hacia delante, de proponer proyectos y de sustentar las acciones en conocimiento sólido.
Un total de 48 personas recibieron su constancia de participación y en representación de ellos, el alumno Ángel David Alvarado Torres agradeció la confianza puesta en ellos por parte de la comunidad universitaria, docentes y administrativos, en la toma de decisiones sobre su salud.
“Si bien la labor estuvo en su mayoría enfocada en resolver la encuesta, mediante otras actividades implementadas por los equipos de trabajo obtuvimos crecimiento personal y experiencias sobre el trato con el paciente, convirtiéndonos no sólo en egresados, sino en licenciados empáticos y con capacidad de liderazgo”.
Alvarado Torres concluyó que en un futuro serán recordados con cariño por una Casa abierta a tiempo, pero también al cambio, a la diversidad y a la evolución por el bien de su colectividad universitaria.
En la ceremonia también estuvieron las doctoras María Angélica Buendía Espinosa y Alma Patricia de León Calderón, secretarias de las Unidades Xochimilco y Lerma, respectivamente; el maestro Jesús Alfonso Martínez Ortiz, coordinador de Servicios para el Bienestar de la sede Iztapalapa, y la maestra María Eugenia Ortega Marín, jefa de la oficina de Gestión de Calidad del campus Azcapotzalco.