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| Un marco jurídico que garantice los derechos humanos –con independencia de sexo o condición– políticas públicas adecuadas y un sistema educativo formal e informal que revierta la cultura discriminatoria que prevalece en México son requisitos indispensables para alcanzar una igualdad sustantiva en la sociedad, planteó hoy la doctora Patricia Galeana Herrera.
La directora general del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México urgió a seguir trabajando en la deconstrucción del sistema patriarcal que está detrás de “fenómenos terribles”, incluidos los feminicidios o la violencia intrafamiliar, que según 88 por ciento de los participantes en una encuesta es parte de la vida en el hogar.
Al dictar la conferencia magistral del Sexto Congreso Internacional de Avances de las mujeres en las ciencias, las humanidades y todas las disciplinas 2018, que concluirá el 16 de noviembre en la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la historiadora citó datos de la Encuesta Nacional de Género, realizada por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) entre mil personas de diferentes estados y segmentos sociales.
De acuerdo con el Índice de la Brecha de Género 2017 del Foro Económico Mundial de Davós, Suiza, México ocupa el lugar 81 entre 144 países en este rubro; el 34 en empoderamiento político; el 124 en participación económica; el 53 en educación, y el 58 en salud.
En el tema político el país se encuentra en un buen sitio, gracias a las cuotas de género, que si bien han sido criticadas “son necesarias para romper el techo de cristal, que es de lo más resistente y reacio a la participación de las mujeres”, argumentó Galeana Herrera.
En 1996 empezó la lucha por la presencia de las mujeres en todos los cargos de elección popular, primero por una proporción de 70-30, luego de 40-60 y finalmente de 50-50, debido a lo cual “ya estamos sobrerrepresentadas en el Poder Legislativo”, pero no en los poderes Ejecutivo y Judicial, mientras que en materia económica “estamos en la cola” debido a que todavía hay puestos laborales con una remuneración diferenciada de hasta 50 por ciento por trabajo igual y salario menor para ellas.
El propósito de la Encuesta Nacional de Género fue indagar “dónde nos encontramos y cuáles son los estereotipos discriminatorios que siguen imperando y están llevando a la desigualdad”.
Entre los resultados más significativos destacó la profunda ignorancia respecto del feminismo, pues 51 por ciento de los cuestionados considera que es equivalente al machismo, a la vez que es asociado a la belleza y el rosa, entre otros conceptos, y la idea de masculino es relacionada con libertad, autonomía, coraje, independencia y seguridad.
Esto revela que no se ha entendido la diferencia entre feminismo y hembrismo que sería el sinónimo de machismo y no así de feminismo, además de que se considera que hay una actitud de las feministas en contra de los hombres “y nos dicen, inclusive, feminazis”.
En cuanto a la identidad de género dijo que sigue habiendo homofobia en un sector importante de la población, pues 63 por ciento piensa que sólo debe haber relaciones entre personas heterosexuales y que “los hombres verdaderos” sólo se relacionan con una mujer.
Hay menor aceptación a la condición homosexual en las mujeres (30 por ciento) que en los hombres (42.2 por ciento) y hay reticencia a que adopten (28 por ciento) o que trabajen con infantes (24 por ciento), además de que 28 por ciento piensa que la homosexualidad es una enfermedad y 34 por ciento la vincula con la pederastia.
Según el sondeo es normal que los hombres tengan mayores aptitudes científicas y tecnológicas (18.8 por ciento) liderazgo (18 por ciento) que las mujeres.
En relación con la participación política, los encuestados consideran que las mujeres tienen mayores obstáculos para dedicarse a la política (55.6 por ciento), pero también un significativo porcentaje cree que los hombres tienen mayor capacidad para ello (32 por ciento); aunque 40 por ciento opinó que las mujeres son más eficientes en la administración de recursos públicos (40 por ciento).
Por otro lado el porcentaje de aceptación de los hombres a que una mujer tenga cargos públicos disminuye con la jerarquía: presidenta municipal (50), diputada local (46), diputada federal (47), senadora (46) y presidenta (43.3).
En comparación con otros países de América, México tiene 12 por ciento de participación en el Poder Ejecutivo, Canadá 51, Haití 29, Cuba 25, Panamá 23 y Argentina 19 por ciento. En el legislativo, México alcanza 42 por ciento, Cuba 49, Argentina 39, Canadá 26; y en el Judicial México 18 por ciento, Venezuela 50, Guatemala 46, Canadá 44 y Estados Unidos 33.
Respecto de la participación en el mercado laboral, 50 por ciento considera que se trata de una decisión personal y 34 por ciento piensa que es lógico que el hombre gane más que la mujer; también que ellas deben dedicarse a su casa y trabajar sólo en su tiempo libre (29 por ciento de los hombres y 23 por ciento de las mujeres).
De las 41 instituciones públicas de educación superior sólo tres son dirigidas por una mujer: el Colegio de México, la Universidad Michoacana y la Universidad Autónoma de Querétaro.
Otros rubros considerados en esta encuesta fueron las relaciones de pareja y la distribución de tareas en el hogar, la educación de las mujeres, el estado civil y la organización de parejas, la maternidad, la vida sexual, entre otros.
En el tema de la violencia, la doctora Galeana Herrera dijo que el número de feminicidios ha alcanzado la cifra de dos mil 500 por año en México, mientras países como Panamá tienen 35, Costa Rica 46 y Chile 59.
De acuerdo con la encuesta 88 por ciento piensa que la violencia es parte de la vida familiar y 32 por ciento de los hombres y 18 por ciento de las mujeres, justifican los golpes a ellas.
La investigadora comentó por último que es indispensable establecer un sistema educativo formal e informal de respeto a los derechos de la persona, independientemente de sexo, etnia, edad, ideología, preferencia sexual o cualquier otra condición, pues como señaló Norberto Bobbio: “el mejor termómetro para medir el grado de civilización de un pueblo es la situación de sus mujeres”.
Al inaugurar el congreso, el doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector general de la UAM, reconoció la iniciativa de un grupo de profesoras que desde hace 10 años impulsa acciones académicas y que desde entonces han contribuido a que el proceso de igualdad y equidad de género, tan necesario en la rama académica como en el resto de las esferas sociales, encontrara eco en las cinco unidades universitarias de la UAM, sumando a instituciones nacionales y del extranjero.
La UAM está por conmemorar sus primeros 45 años de historia, lo que significa una oportunidad para que como comunidad universitaria “no solamente esté comprometida con la reflexión, sino con que continuemos con estos trabajos sobre las aportaciones y las repercusiones del quehacer científico y humanístico generado por las mujeres”.
El avance en el conocimiento de los procesos de igualdad e identidad de género en la educación superior requiere conocer dicho contexto académico y al respecto expuso que la Casa abierta al tiempo cuenta con una planta académica de tres mil 88 profesores, de los cuales 37.46 por ciento son mujeres, una proporción que se ha incrementado apenas 1.3 por ciento durante la última década.
En 2012 “contábamos con 942 académicos en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y durante los últimos cinco años la cifra creció más de 23 por ciento al registrar mil 163 en 2018, la proporción de mujeres creció poco más de un punto porcentual.
Con “estas tendencias estancadas resulta evidente la trascendencia de realizar esta reunión bienal, ya que otorga una mayor visibilidad de la mayor seriedad al trabajo académico de nuestras profesoras”.
En la ceremonia estuvieron también las maestras Verónica Arroyo Pedroza, secretaria de la Unidad Azcapotzalco, y Maricela Jiménez García, en representación del doctor Rodrigo Díaz Cruz, rector de la Unidad Iztapalapa, los directores de división de esta sede académica, así como la maestra Gabriela del Valle Díaz Muñoz, jefa del Departamento de Ciencias Básicas e Ingeniería y miembro del Comité organizador de este sexto encuentro. |