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Número 755
30 de octubre de 2018

LA UAM SE UNE A RED INTERNACIONAL DE REFUGIO A ESCRITORES Y PERIODISTAS PERSEGUIDOS

 *En conjunto con ICORN estableció una red de universidades solidarias de Latinoamérica

 

El doctor Rodolfo Suárez Molnar, rector de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), anunció hoy la incorporación de esa sede académica a la estrategia de la Red Internacional de Ciudades de Refugio –International Cities of Refuge Network (ICORN)– para brindar resguardo a periodistas y literatos que han sido perseguidos en sus países de origen y establecer una agrupación de instituciones de educación superior solidarias en América Latina.
 
En conferencia de prensa realizada en el Centro de Difusión Cultural Casa Rafael Galván informó que la iniciativa pretende que las escuelas funcionen como soporte básico de la estrategia de ICORN en la región, al brindar estructuras más sólidas y comprometidas con el ejercicio de la libertad de expresión que las ofrecidas por dependencias oficiales.
 
“La idea es que sea a partir de las universidades que se trabaje con los gobiernos locales en la construcción de casas refugio y que sean éstas también las receptoras de periodistas y escritores que han solicitado refugio incorporándolos a las funciones académicas”.
 
Inicialmente se sumaron a la red, además de la Unidad Cuajimalpa, el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Columbia, Estados Unidos, así como el Centro de Estudios sobre México de la misma institución y la Red CLACSO, del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, que agrupa a 654 instancias de esa y otras regiones.
 
En un mensaje transmitido en videoconferencia desde Noruega, Helge Lunde, director ejecutivo de la Red, refirió que ICORN es una organización internacional independiente que promueve la protección de autores y creadores, así como la defensa de los valores democráticos y la libertad de expresión.
 
Históricamente la Ciudad de México se ha destacado por brindar ayuda y refugio a miembros de la cultura de otras naciones y hasta ahora ese trabajo era realizado en el país por la Casa Citlaltépetl, coordinada por Philippe Ollé-Laprune, responsable de ICORN en la zona y quien a partir de ahora trabajará en conjunto con la Unidad Cuajimalpa en el diseño de estrategias para México y el hemisferio.
 
“En los momentos difíciles que vivimos es muy importante que instituciones progresistas como la Casa abierta al tiempo den un paso adelante y asuman la tarea de velar por la protección de los derechos humanos y la libertad de expresión, ya que valores como la solidaridad y la creatividad son ahora más relevantes que nunca por lo que estamos entusiasmados de comenzar a trabajar con ustedes en estas tareas importantes”.
 
Ollé-Laprune relató que ICORN nació hace 10 años en Noruega recuperando la idea de solidaridad concreta instaurada anteriormente por una red denominada Parlamento Internacional de Escritores. “Nuestro trabajo consiste en organizar mecanismos y procesos muy concretos para proteger artistas o expresiones en general que se ven amenazadas”.
 
En coincidencia con el doctor Suárez Molnar reiteró que la idea es trabajar con universidades conscientes de su rol en la sociedad, pues no se trata solamente de ser el espacio simbólico de la inteligencia y del saber.
 
En enero del próximo año se realizará un coloquio en conjunto con 17, Instituto de Estudios Críticos para reflexionar en torno al desafío de describir y entender los lazos entre el exilio y la escritura.
 
“Tenemos la esperanza de que la red crezca pues advertimos amenazas en muchos países, incluso en algunos que no esperábamos, pero gracias al esquema de colaboración que estamos poniendo en marcha lograremos organizar una forma de resistencia ahora más necesaria que nunca.”
 
ICORN puede ser puente para que artistas mexicanos amenazados puedan ir a alguna ciudad refugio en otras naciones a vivir y seguir desarrollándose. Hay una sola libertad de expresión “que si es atacada en Irak, Brasil o México está referida a una misma amenaza, por lo que abrir la puerta, saber escuchar y saber recibir forma parte de un humanismo que no es obsoleto”.
 
Para el doctor Álvaro Peláez Cedrés, secretario de la Unidad Cuajimalpa, por muchos años la academia perdió la vocación de solidaridad con problemas sociales que estaban ocurriendo fuera de las universidades.
 
Por eso “es importante que la UAM asuma este proyecto con aquellos que están siendo perseguidos o amedrentados en su integridad, pues significa romper con esta frialdad de la academia hacia los problemas que están fuera y que son reales”.
 
El doctor Peláez Cedrés sostuvo que es motivo de alegría que la institución asuma este rol, ya que “va a redundar en un gran beneficio no sólo para aquellos que van a ser acogidos sino para nuestra propia universidad, pues en la medida en que se realicen seminarios y coloquios incentivaremos la empatía con el dolor y el sufrimiento del prójimo que se ha perdido en gran medida por la apatía y la indiferencia.
 
En el acto estuvieron también presentes los doctores Eduardo Peñalosa Castro y José Mariano García Garibay, rectores general y de la Unidad Lerma, respectivamente; los maestros Francisco Mata Rosas, coordinador general de Difusión, y Claudia Mónica Salazar Villava, secretaria de la Unidad Xochimilco.