Encabezado
Imprimir

Número 722

23 de noviembre de 2022

NECESARIO DESENTRAÑAR CÓMO SE ARRAIGA LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN LAS SOCIEDADES

*Expertos participaron en la Jornada Sie7e Días De Activismo, realizada en la Unidad Azcapotzalco

Un análisis crítico sobre el lenguaje del amor romántico para desentrañar las múltiples maneras en que la violencia de género se arraiga en las sociedades, fue propuesto por Cristina Rivera Garza, autora del libro El invencible verano de Liliana.

 

Durante la Jornada Sie7e Días De Activismo, realizada en la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), puntualizó que detrás de la violencia está todo un sistema patriarcal y de impunidad que la sostiene, que hace posible que se cometan al menos diez feminismos al día, sin que ninguno de ellos, o muy pocos, logren ser resueltos por la justicia.

 

El texto cuenta la historia de Liliana Rivera Garza –hermana menor de la autora– quien fue víctima de feminicidio el 16 de julio de 1990 en la Delegación Azcapotzalco, muy cerca de la Casa abierta al tiempo, donde estudiaba la Licenciatura en Arquitectura.

 

Una jueza de la Ciudad de México encontró que había suficientes evidencias para aprehender a Ángel González Ramos, el feminicida que en ese entonces era ex novio de la víctima. Cuando esto ocurrió, los hechos quedaron descritos como un crimen pasional, como la irrupción de una violencia inexplicable que se desató al azar, narrativa que predominaba en ese momento.

 

Sin embargo, esta es una violencia estructural que se genera poco a poco y que va aumentando. Una especialista la llama terrorismo íntimo de pareja, no intimidación doméstica, pues sostiene que cuando desde un principio se ha dado  en una pareja, ésta puede progresar hasta convertirse en un hecho letal como es el feminicidio, intimidación que aún hoy es aceptable, ya que es una de las más difíciles de desarraigar y una de las más complicadas de ver.

 

Para la elaboración del libro, la doctora en Historia Latinoamericana pudo recurrir a un archivo personal de Liliana hecho de minucias sobre su vida cotidiana que dieron voz para narrar su vida, material que fue vital para que la autora abordara su existencia, una vida compleja, densa, en proceso de crecimiento y en su momento de más alto florecimiento.

 

También contó con la colaboración de familiares y de un grupo de amigos y compañeros que Liliana tuvo en la Unidad Azcapotzalco, desde el tronco común hasta la licenciatura, a quienes agradeció por sus aportaciones para recrear los tiempos de su hermana durante la universidad.

 

La maestra Rocío Romero Aguirre, académica del Departamento de Humanidades de esa sede, subrayó que a través del texto “conocemos a la víctima, por sus cartas y por los testimonios de su familia y amigos”, que van configurando una imagen multifacética compleja y profunda de la Liliana que cada uno conoció y amó. “Contar esas vidas en el sentido narrativo es un ejercicio a la vez doloroso y amoroso que permite colocar en su justa dimensión la gravedad de esas pérdidas”.

 

La titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), Martha Yuriria Rodríguez Estrada, explicó que el derecho a la verdad tiene que ver con una reparación del daño integral. La Ley General de Víctimas establece que ésta tiene que otorgarse a partir de cinco medidas: de rehabilitación, restitución, compensación, satisfacción y de no repetición.

 

En la conferencia magistral que dictó, dijo que las medidas de rehabilitación tienen que ver con todas las afectaciones materiales en la salud de las personas, tanto de víctimas directas como indirectas; la restitución refiere cuestiones de carácter más material y no tanto social; la compensación es una forma de hablar del dolo incesante, del daño emergente, que es todo lo cuantificable; las medidas de satisfacción son todas aquellas acciones que deben de hacer las instancias del Estado o el propio responsable para que la perjudicada se sienta satisfecha, y la no repetición.

 

La Comisión Ejecutiva es un órgano desconcentrado de la administración pública con autonomía técnica que está obligada, no sólo a atender y acompañar a afectadas a generar procesos de reparación por violaciones a derechos humanos, sino a pagar compensaciones subsidiarias ante la ausencia de una reparación del daño y regir la política integral en materia de atención a agraviados en toda la república mexicana, de acuerdo con la Ley General de Víctimas, añadió.

 

La egresada en Derecho por la Unidad Azcapotzalco aseguró que algo que ha aprendido en este año que lleva como comisionada, es que es fundamental escuchar a las víctimas con plena atención para poder atender necesidades económicas y psicológicas, entre otras, como parte del proceso de resarcimiento de daños.

 

El acto final de la jornada fue la emotiva develación del mural Las mariposas que alimenta el sentimiento de búsqueda de justicia para muchas mujeres que han sido víctimas de un sistema patriarcal sofocante en el país, de un sistema de justicia en el que impera la impunidad y de una visión comunitaria permisiva frente a la violencia que viven miles de mujeres en México, como lo expresó Rocío Padilla Saucedo, titular de la Unidad de Género y Diversidad Sexual (UGEDIS).

 

“Con la indignación de identificar tres casos de feminicidio cuyas víctimas fueron mujeres integrantes de la comunidad UAM Azcapotzalco, compañeras que algún día recorrieron los espacios de este campus, hoy alzamos la voz para decir YA BASTA; basta de mencionar lo que se hace y omitir lo que nos falta; basta de promocionarse desde el discurso y no desde el actuar”, agregó.

 

“Hoy evocamos el trascender de tres mujeres, hijas, hermanas, amigas, alumnas, compañeras: Karina García Alemán, Liliana Rivera Garza y Edna Reyes Gutiérrez, para que su transitar en este espacio universitario resuene con fuerza; que su imagen sea memoria, un recordatorio diario a las autoridades universitarias ante el reconocimiento de lo mucho que nos falta afanarnos para que la UAM Azcapotzalco sea un espacio universitario sin violencia machista”.

 

Que este mural sea el impulso para que en esta sede universitaria “trabajemos codo a codo y nunca más permitamos que en nuestra Casa abierta al tiempo se agreda a ninguna persona. La presencia de Karina, Liliana y Edna vive a través de su imagen en el mural Las mariposas; ellas motivarán nuestras luchas y fortalecerán nuestro espíritu para ocuparnos en el compromiso de lograr una UAM Azcapotzalco libre de violencia”.

 

Que sea este un espacio de expresión cultural “que convoque a la reflexión de quienes integramos la comunidad universitaria para que nuestra labor genere un impacto en la recomposición del tejido social. Para ellas, su Casa Abierta, y para nuestra comunidad el Tiempo, ni una menos”, finalizó.

 

En la inauguración de la jornada, realizada en el marco del día internacional de la eliminación de la violencia contra las mujeres, el 25 de noviembre, estuvieron presentes la doctora María Guadalupe Huacuz Elías, defensora de los Derechos Universitarios de la UAM; la doctora Yissel Arce Padrón, coordinadora general de Difusión; la doctora Beatriz García Castro, en representación del rector de Unidad, doctor Oscar Lozano Carrillo, y la doctora Yadira Zavala Osorio, secretaria de esa sede académica, además de familiares de víctimas de feminicidio. 

 

Audio