Número 702
16 de noviembre de 2022
EMOCIONES Y NATURALEZA EN LAS OBRAS DE GUADALUPE BARRERA
*La muestra reúne el trabajo pictórico y escultórico de la profesora de la Unidad Iztapalapa
*Podrá visitarse hasta el viernes 9 de diciembre de 2022 en la Galería de Arte de dicha sede
Nuevas exploraciones se abren en el camino de la doctora Guadalupe Barrera Escorcia, quien además de encontrar su pasión en la biología, ha descubierto una fuente de inspiración en la vida, los seres vivos y el medio ambiente, que puede verse en su exposición Mujer, metáfora de la naturaleza, dispuesta en la Galería de Arte de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
La muestra –que estará abierta hasta el viernes 9 de diciembre del 2022– reúne el trabajo pictórico y escultórico de la profesora adscrita al Área de Producción Acuática del Departamento de Hidrobiología de dicha sede académica.
En poco más de una veintena de obras, la investigadora presenta una de las muchas facetas que la integran, pues en el arte ha encontrado también una manera de dejar una impronta de su existencia y de lo que ama.
Su trabajo hace de la materia biológica el objetivo artístico y, en esta ocasión, las piezas surcan los terrenos de las emociones y la naturaleza bajo un eje en común: la mujer.
La especialista en ecotoxicología presenta a la mujer como hábitat, como símbolo, como energía, como modelo, como mensajera del tiempo, como receptáculo de vida y creación.
Se trata de una invitación a viajar entre dimensiones, tiempo y espacio, “encontrando representaciones femeninas en la vida que nos rodea y poniendo de manifiesto cómo el amor por el conocimiento y por el ecosistema están íntimamente ligados”.
Sus cuadros van de las formas suaves a las vigorosas, mostrando cómo cada una de estas figuras posee un lenguaje misterioso que se escribe con el cuerpo, con señales extrañas, con gestos y colores.
Barrera Escorcia ha encarado la necesidad de plasmar sus ideas, sentimientos y pensamientos en diferentes soportes, en una propuesta plástica en la que abunda el color, la línea y el movimiento.
Acuarela, lápiz y óleo son algunas de las técnicas que dan vida a sus obras, entre ellas Mujer con corales (2018), en la que muestra un personaje femenino que vive en el fondo del mar, cuya cabeza, cuerpo y brazos están constituidos por anémonas, corales y diatomeas.
También puede apreciarse Vestido de Agua (2021), en la que presenta a una mujer que se transfigura en mar, vestida con el oleaje y mirando hacia el horizonte: el agua azul deviene en marejadas que se ciñen a su cuerpo como velos y le permiten fundirse en el líquido.
Éstas y otras piezas que componen la exposición son un mensaje para las futuras generaciones, una cápsula en el tiempo, una botella al mar… para dejar constancia de la belleza que existió en el mundo y de quienes supieron valorarla.