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Número 689

11 de noviembre de 2022

LA UNIDAD IZTAPALAPA CONTRIBUYE EN LA FORMACIÓN DE FÍSICOS MÉDICOS CLÍNICOS

*Las aplicaciones de la Física Médica demuestran su importancia en el campo de la medicina

La Especialización en Física Médica Clínica de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) contribuye en la formación de recursos humanos en las áreas de medicina nuclear, imagenología y radioterapia, siendo ésta última un procedimiento tan importante por su impacto en los tratamientos oncológicos, señaló la doctora Silvia Hidalgo Tobón, coordinadora de ese posgrado.


Durante el 4° Simposio de Física Medica Clínica, la especialista en Resonancia Magnética sostuvo que el físico médico clínico es un profesional de la salud que ha pasado por un entrenamiento clínico basado en la residencia dentro de un hospital de tercer nivel o de alta especialidad, con el fin de adquirir la experiencia necesaria en el cuidado de los pacientes. 


Hasta principios del siglo XX, la atención de los problemas de salud era casi un campo exclusivo de la profesión médica; sin embargo, cada vez ha sido mayor la participación de otras disciplinas en esta área. Las aplicaciones de la Física Médica en radiología, medicina nuclear e imagenología demuestran su importancia en el campo de la medicina, no sólo para el diagnóstico, sino también para el tratamiento. 


Desde 2008, la Unidad Iztapalapa trabajó en un plan de estudios para la formación académica de físicos médicos clínicos, y en 2015 fue aceptado por el Consejo Divisional de esa casa de estudios. En ese mismo año se firmó el primer convenio con los institutos nacionales de Cancerología (INCAN) y de Neurología Neurocirugía.


A finales de 2015, el Colegio Académico aprobó la Especialización de Física Médica Clínica, y en mayo de 2016 inició la primera generación de especialistas en este campo. Este año se firmó un convenio con la Universidad de Florida, lo que permitirá tener intercambios profesionales que nutran esta disciplina, y está en proceso un convenio con el Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI.


El programa de especialización de la Unidad Iztapalapa tiene una duración de dos años, seis trimestres; los tres primeros se basan en una Residencia General Rotatorial con tres áreas de especialización: en Física Radio-oncológica (Radioterapia), en Medicina Nuclear y en Imagenología Médica Diagnóstica. En los siguientes tres trimestres el alumno puede especializarse en cualquiera de las tres áreas; todas con prácticas hospitalarias. Desde este año ya hay becas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). 


El físico médico clínico debe ser un profesional con formación académica de posgrado y entrenamiento clínico especializado; debe formar parte de un grupo multidisciplinario profesional responsable del diagnóstico y tratamiento de pacientes, e intervenir en el diseño e implementación de nuevas técnicas e instrumentos, en el análisis de señales e imágenes y en el control de equipos y procedimientos de medición.


Tiene competencias y responsabilidades únicas en relación con los equipos, con las técnicas y métodos utilizados en la rutina clínica para la introducción, adaptación y optimización de nuevos procedimientos para calibración, garantía, control de calidad y seguridad radiológica. 


Esta es una profesión escasamente difundida, por lo que no es fácil encontrar material didáctico; por eso es tan importante tener regularmente actividades como este simposio.

 

En Estados Unidos la profesión del físico médico clínico tiene reconocimiento, “pero en nuestro país hay una ausencia de marcos legales y apenas existen algunas normas que sólo conciernen a la radiación ionizante, es decir, de rayos gamma o rayos X, pero falta regular la radiación no ionizante, como la resonancia magnética nuclear, donde llegan a ocurrir accidentes preocupantes”, aseguró la doctora Hidalgo Tobón.


El Organismo Internacional de Energía Atómica señala que un profesional físico médico clínico debe tener una licenciatura en Física o campo relacionado, un posgrado en la misma disciplina o en una rama de la Física Médica y contar con un entrenamiento clínico supervisado; después de seis años de práctica clínica puede ser considerado un experto.


En la inauguración del Cuarto Simposio de Física Medica Clínica estuvieron presentes los doctores Román Linares Romero y José Luis Gómez Olivares, directores de las divisiones de Ciencias Básicas e Ingeniería y Ciencias Biológicas y de la Salud, respectivamente, así como el maestro Antonio de Jesús Galán Alcalá, coordinador de Vinculación Académica, y el doctor Juan Morales Corona, jefe del Departamento de Física, quienes dieron la bienvenida a los participantes y expresaron que esta disciplina, presente solo hace algunos años en la UAM, ha alcanzado una importante madurez en breve tiempo. 


Este año, explicaron, el simposio cuenta con una mayor participación de colegas extranjeros, con lo que la discusión sobre el tema se ha diversificado.



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