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Número 660
26 de septiembre de 2018

BIOPLAGUICIDAS ELABORADOS CON HONGOS,
IDEALES PARA CUIDAR LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS

*Combatirían los efectos adversos de los pesticidas en la salud humana y el medioambiente

El tratamiento de plagas en la agricultura con el uso de bioplaguicidas, incluidos los hongos entomopatógenos, se perfila como la opción ideal para combatir los efectos adversos que los pesticidas ocasionan en la salud humana y el medioambiente, advirtió el doctor Octavio Loera Corral, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

Para el año 2020 la venta de espora o conidio –como se llama al ingrediente activo que liberan los hongos luego de ser estresados y que se utiliza para eliminar insectos en los cultivos– ascenderá a siete mil millones de dólares en el mundo por año, equivalentes a dos veces el presupuesto federal que México destina a las cuatro universidades más importantes del país, incluidas la UAM y la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Al ofrecer la conferencia Hongos asustados: el estrés como herramienta biotecnológica, impartida durante el ciclo de divulgación científica Lunes en la ciencia, aseguró que cada vez es más común que se oferten preparados comerciales con base en hongos que se localizan en las tierras de siembra y son utilizados regularmente en zonas donde no se recomienda la aplicación de agroquímicos.

 

Esto resolvería una de las problemáticas más alarmantes que es la demanda alta de campos de cultivo debido a las tasas de sobrepoblación en el mundo, refirió durante la charla convocada por la Coordinación de Extensión Universitaria de la Unidad Iztapalapa de la UAM, en colaboración con el Programa Lunes en la Ciencia de la Academia Mexicana de Ciencias.

 

Cada día se requieren más espacios para producir alimentos e incluso se han utilizado regiones donde no se debería practicar la agricultura, ya que modifica el funcionamiento natural de los ecosistemas, porque simplemente no fueron creados para esos propósitos, apuntó el académico del Departamento de Biotecnología de la citada sede universitaria.

 

A ello se suma el aumento del proceso de cambio climático que ha condenado a grandes poblaciones de insectos a desaparecer y en otros casos a emigrar a otros sitios, invadiendo de manera negativa los cultivos y configurándose en plagas.

 

Loera Corral enfatizó en que el abuso de pesticidas sólo ha ocasionado que esos insectos se vuelvan más resistentes a diferentes químicos, por lo cual recomendó emplear otro de tipo de mecanismos o microorganismos, entre ellos a los hongos, los cuales ya se encuentran de manera endémica y son un enemigo natural para aquellas plagas.

 

No obstante, subrayó que se trata de un proceso delicado que debe seguir ciertos parámetros de calidad y que necesita de un riguroso análisis de enzimas con el fin de que esos bioplaguicidas no se conviertan en otro problema adicional para la producción de alimentos, ya que si los hongos son estresados incorrectamente podrían tornarse virulentos.

 

En este sentido, el trabajo en redes científicas de colaboración es indispensable y debe reunir a especialistas en química, biología molecular, bioquímica, microbiología, balance de medios, entre otras disciplinas, quienes son fundamentales para lograr resultados esperados e ideales para crear más aplicaciones que beneficien el trabajo en el campo.

 

El docente ejemplificó que en la Unidad Iztapalapa de la UAM ya se han comenzado a realizar trabajos en esa dirección, que con la ayuda de profesores, alumnos y estudiantes de posgrado, han generado dichas esporas o conidios para tratar cultivos de limón en el país y disminuir la presencia de moscas en los caballos que utilizan la policía montada en la Ciudad de México.