Número 630
20 de octubre de 2022
VLADIMIRO RIVAS, MIEMBRO CORRESPONDIENTE DE LA ACADEMIA ECUATORIANA DE LA LENGUA
*El profesor de la Unidad Azcapotzalco de la UAM ha cultivado narrativa corta, cuentos y creación literaria
“La literatura está siempre viva y mientras haya vida habrá literatura”, sostuvo el maestro Vladimiro Rivas Iturralde, investigador del Departamento de Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), quien fue elegido miembro correspondiente de la Academia Ecuatoriana de la Lengua.
El investigador de la Unidad Azcapotzalco mencionó que los escritores latinoamericanos y, en particular, los de México y de Ecuador “tienen mucho que decir” sobre la realidad de estos países, sobre todo cuando ocurren situaciones tan importantes como la violencia en general y contra las mujeres, entre otros asuntos.
El escritor y narrador ecuatoriano, naturalizado mexicano, señaló en entrevista que en su caso ha realizado una novela corta, pero lo que más ha desarrollado y en donde se siente con mayor libertad es con la narrativa y el ensayo cortos sobre diversas temáticas.
También expresó su admiración por Octavio Paz y Eduardo Lizalde, fallecido recientemente, y sobre quien escribió “uno de mis mejores ensayos” en torno a poetas mexicanos.
El profesor ha cultivado narrativa corta, cuentos y creación literaria, pero “por mi trabajo en la UAM lo más frecuente ha sido el ensayo, porque es una labor que sustituye la investigación literaria, porque yo no estoy dotado para la indagación, como otros profesores, pero sí en cambio para reflexionar y pensar la literatura”.
Existen dos tipos de ensayo, el libre y el académico y “yo he cultivado los dos y es ahí donde me siento más cómodo y donde, de manera más directa, estoy en contacto con los objetivos que se propone el Departamento de Humanidades”.
En sus proyectos ha plasmado diversos temas de la realidad latinoamericana y, en particular, lo relacionado con México y con Ecuador, por ejemplo, el de la poesía en ambas naciones, porque si bien “no soy poeta, sí soy un gran lector de poesía; me gusta mucho escribir de poetas y narradores de todas las latitudes, pero básicamente de Ecuador y de México, que son mi patria de nacimiento y mi patria de adopción”.
La elección de su persona para formar parte de la Academia Ecuatoriana de la Lengua “representa una gran distinción y reconocimiento a mi desempeño, tanto de ensayo como de creación literaria, y lo recibo con orgullo y también con un poco de vértigo, porque sé de los destacados escritores que han sido miembros de esta Academia, por lo que habrá que estar a la altura”.
Para ser miembro de esa instancia los candidatos deben tener ante todo un prestigio literario, tanto en cantidad como en calidad de sus publicaciones, así como dotes notables para hacer investigación lingüística y literaria, y que la Academia estimule y patrocine sus trabajos.
El profesor fundador de la Unidad Azcapotzalco sostuvo que laborar casi 50 años en la UAM ha sido un privilegio y hoy “es mi casa, la conozco muy bien porque la vi nacer, la he visto crecer y me siento muy orgulloso de haberme formado en ella como escritor”.
El doctor Rivas Iturralde afirmó que en la institución ha dado clases a estudiantes de todos los niveles, desde los de nuevo ingreso, en las materias de Lectura y Escritura, así como en posgrado, en la Especialización y Maestría en Literatura Mexicana, “lo que me hace conocer muy bien a los alumnos, quienes en este nivel muestran un gran interés por estas disciplinas humanísticas”.
Ser miembro correspondiente de la Academia Ecuatoriana representa el primer escalón antes de ser miembro de número que es la distinción más alta, aunque existe también la categoría de miembro honorífico, que es un reconocimiento a los extranjeros que han aportado investigaciones importantes acerca de la cultura nacional.
Más más allá del honor que constituye esta membresía, todo académico debe cumplir algunas tareas; una de ellas sería formar parte de comisiones, como la de lexicografía, que en este momento está elaborando un diccionario de ecuatorianismos, tal como existe el de mexicanismos en el país.
Otra responsabilidad es publicar artículos y ofrecer conferencias de interés académico y estas son dos actividades “para las cuales me considero más capaz” y una tercera tarea será la de contribuir en programas continentales de investigación en el Corpus Diacrónico y Diatópico del Español de América (Cordiam).
Uno de sus proyectos a corto plazo es vincular sus trabajos que desarrolla en la UAM con los de la Academia Ecuatoriana de la Lengua.
El maestro Rivas Iturralde nació en Latacunga, Ecuador; es profesor, investigador universitario y escritor; cuenta con una maestría en Letras Hispánicas por la UNAM y ha realizado ocho libros de relatos, tres de ensayos, una novela y múltiples artículos sobre ópera.
Algunos de sus trabajos son Relatos reunidos (2019), Desciframientos y complicidades (ensayos, 1981); César Dávila Andrade: el poema, pira del sacrificio (ensayo, 2008); Repertorio literario (ensayos, 2014) y El legado del tigre (novela, 1997). Algunos de sus cuentos han sido traducidos al inglés, francés, alemán, italiano, portugués y búlgaro.