Número 621
17 de octubre de 2022
EL PRINCIPIO DE LA EDUCACIÓN INTERCULTURAL ES EL RESPETO A LA IDENTIDAD DEL ALUMNADO
*Expertos participaron en la Primera Jornada sobre Educación Intercultural Universitaria
*Al interior de la UAM “reconocemos una diversidad de culturas indígenas”, señaló Guadalupe Huacuz
El principio de la educación intercultural –que debe permear en el entorno pedagógico de todos los niveles de enseñanza– es el respeto a la identidad cultural del alumnado, impartiendo una enseñanza de calidad que se adecue y se adapte a su cultura, sostuvo el doctor José Antonio De los Reyes Heredia, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
La interculturalidad, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, se refiere a la presencia e interacción equitativa de diversas civilizaciones y a la posibilidad de generar expresiones compartidas, a partir del diálogo y del respeto mutuo. Archivo DR00001798 minuto 010310
Por ello la enseñanza debe brindar conocimientos, actitudes y competencias culturales que, por un lado, le permita al estudiantado participar plena y activamente en la sociedad, y por otro, contribuir al respeto, el entendimiento y la solidaridad entre individuos y entre grupos étnicos.
Al inaugurar la Primera Jornada sobre Educación Intercultural Universitaria, el doctor De los Reyes Heredia mencionó que todos los días, desde hace casi medio siglo, conviven en la UAM conjuntos distintos de valores, creencias y comportamientos de diferentes regiones de México y de otros países.
Cada uno de esos conjuntos constituyen formas distintas de percibirse, de situarse y de entender el mundo, lo que determina procesos de socialización y convivencia con otras cosmovisiones, los cuales deben ser invariablemente respetuosos y empáticos.
La difícil experiencia de la pandemia, “que vamos superando como sociedad, ha tenido consecuencias de salud pública, pero también económicas, sociales y culturales que nos imponen re-pensarnos como colectividad para replantear los entornos con equidad, inclusión, respeto a la diversidad y perspectiva humana”.
Hizo un llamado a todas las voces de la comunidad universitaria para emprender un esfuerzo transversal y colectivo “que busque impulsar la inclusión plena en nuestra institución”.
En la UAM converge un alumnado originario de las 32 entidades federativas y 20 por ciento de la matrícula proviene del Centro, Sur y Sureste del país –o bien de municipios no conurbados del Estado de México–, por lo que “resulta imperativo estimular, aprovechar y visibilizar la riqueza que las diversidades culturales nos otorgan como institución federal de trascendencia nacional”.
La doctora Guadalupe Huacuz Elías, titular de la Defensoría de los Derechos Universitarios de la UAM, destacó que las universidades, escuelas e institutos tecnológicos interculturales ya son una realidad en la nación, con una serie de aciertos, pero también con desventajas y problemas. A pesar de lo anterior, el número de alumnas y alumnos indígenas que se inscriben a los niveles superiores de educación es considerablemente menor que la cantidad del alumnado no indígena. 002154, archivo DR00001798
A pesar de los esfuerzos gubernamentales y los realizados por las instituciones académicas, la población hablante de una lengua indígena que no ingresa a una institución de enseñanza superior es mucho más alta que aquella que no domina alguno de estos dialectos y, de acuerdo con el censo 2020, sólo dos por ciento de los hablantes nativos tiene educación superior.
Algunas condiciones estructurales como la escasez de recursos económicos, la carencia de fuentes de empleo, la presencia del crimen organizado y no organizado, los desplazamientos forzados provocados por la extracción de recursos naturales o la invasión de sus territorios, han provocado la movilización de familias enteras a las ciudades y consecuentemente el ingreso de las y los jóvenes a las universidades en espacios urbanos.
Al interior de la UAM, “reconocemos una diversidad de culturas indígenas” y esta presencia da cuenta de una riqueza social que consideramos debe ser reconocida y visibilizada”.
La ceremonia inaugural de esta jornada –convocada por la Coordinación General de Difusión, la Dirección de Comunicación del Conocimiento y la Defensoría de los Derechos Universitarios– contó con la participación de Natalio Hernández Hernández, intelectual y poeta nahua, quien hizo un reconocimiento al fallecido Carlos Montemayor por la vida y obra dedicada en favor del conocimiento de las lenguas indígenas.
También estuvieron la doctora Silvia Giorguli Saucedo, presidenta del Colegio de México, quien expuso algunas de las iniciativas dirigidas a promover la interculturalidad en esa institución; el doctor Luciano Concheiro Bórquez, subsecretario de Educación Superior; la doctora Bertha Dimas Huacuz, coordinadora general de Patrimonio Cultural, Educación e Investigación Indígena, del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas; la doctora Laura Ita Andehui Ruiz Mondragón, secretaria de Barrios y Pueblos Originarios y Comunidades Indígenas Residentes del Gobierno de la Ciudad de México, y la senadora Xóchitl Gálvez Ruiz, presidenta de la Comisión de Asuntos Indígenas del Senado de la República.
Durante el desarrollo de la mesa Diálogos para una Educación Intercultural universitaria, el doctor Rainer Enrique Hamel, investigador del Departamento de Antropología de la Unidad Iztapalapa, apuntó que si el reconocimiento de la multinacionalidad del país quiere avanzar, “tiene que caminar en la sociedad mayoritaria, si no, no habrá manera de implementar derechos indígenas que funcionen”. Archivo DR00001799 minuto 3950
El coordinador del proyecto permanente Políticas del Lenguaje en América Latina de la Asociación de Lingüística y Filología de América Latina, subrayó que “sí tenemos que construir una interculturalidad” e imaginar en la universidad que es posible “entender más de otras civilizaciones y que nos transformemos en personas que puedan abarcar –desde la diversidad y desde una perspectiva no negativa (como es tradición en nuestros estados nacionales, donde priva el monolingüismo de nuestro Estado-nación)– el enriquecimiento de la población en su conjunto.
Contrariamente a lo dicho en su momento por Enrique Peña Nieto respecto de que la corrupción es un hecho cultural, dijo que este fenómeno puede cambiar, dado que “cultura es todo aquello que da sentido a cómo hacemos las cosas en un grupo determinado, junto con un sistema de valores”.
Esto “nos da una herramienta para pensar cómo consigue un grupo su identidad, la cual está basada en un sistema semiótico de cultura, es decir, lo que da sentido a mi vida, es diferente a lo que le da sentido a la vida de otros, y es sólo la labor histórica de convivencia entre pueblos, lo que puede llevar a una concepción, no de tolerancia (concepto católico que permite algo, pero de todos modos está mal), sino de una profunda comprensión de la diversidad, como otros sistemas que también pueden tener razón y que pueden tal vez explicar mejor el mundo.
El académico subrayó que la convivencia de civilizaciones en el mundo ya no es posible organizarla para que cada quien tenga su estado nacional; hoy casi todos los estados tienen que ser multiculturales, multilingües y donde tenemos que organizar y compartir territorios y espacios de otro tipo.
“La construcción de la identidad cultural es fuente potencial de muchos conflictos, pero tenemos que saber manejarlos y trabajarlos”.
Es justamente el reconocimiento de que otras lenguas conciben el mundo de otra manera, “que podemos interculturalizar nuestra existencia y también el desempeño en la universidad, de manera que nuestros alumnas y alumnos conozcan otro tipo de explicaciones del mundo”.
En la mesa participaron también la doctora Carmen Rodríguez Armenta, directora General de Educación Superior Universitaria; el doctor Stefano Sartorello, académico del Instituto de Investigación para el Desarrollo de la Educación, de la Universidad Iberoamericana; el doctor Enrique Fernando Nava López, investigador del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, y la doctora Irlanda Villegas, académica de la Universidad Veracruzana.
En el marco de las actividades de esta primera jornada, se llevó a cabo un ritual indígena de inicio de actividades, se inauguró la exposición Territorialidades en Disputa, por parte de la doctora Yissel Arce Padrón, coordinadora general de Difusión, que estará abierta hasta el mes de enero en la Galería Manuel Felguérez de la Rectoría General, además de un tianguis artesanal con representantes de 18 grupos indígenas del país.