Número 619
7 de diciembre de 2021
LA EVALUACIÓN DEBE CONSIDERAR LAS CARACTERÍSTICAS PROPIAS DE CADA DISCIPLINA
*También debe dar importancia al proceso de investigación y no sólo el resultado, coincidieron académicos de la Universidad
*Especialistas participaron en los Encuentros por la Educación Superior en la UAM
El modelo de evaluación de la investigación en la Casa abierta al tiempo debe ser modificado para incluir características propias de cada disciplina, ya que el actual trata por igual a las ciencias sociales y a las básicas, coincidieron profesores de la institución en los Encuentros por la Educación Superior en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
“La evaluación en nuestra institución se enfoca en los resultados y no considera el proceso de la investigación ni las discrepancias en la forma de trabajar en las disciplinas y los productos. Un antropólogo puede ir tres años a una comunidad y entregar resultados, pero un historiador puede acceder el mismo tiempo a un archivo y al final no encontrar los documentos requeridos, pero la evaluación es la misma sin considerar esas diferencias”, afirmó el doctor Eduardo Vicente Nivón Bolán, académico del Departamento de Antropología de la Unidad Iztapalapa.
“La parte cuantitativa debiera modificarse hacia un esquema similar al del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIESAS) donde se realiza una autoevaluación”, sentenció en el Panel 4. Evaluación de la investigación. Experiencias de la comunidad UAM, moderado por la doctora Claudia del Carmen Díaz Pérez, investigadora del Departamento de Producción Económica de la Unidad Xochimilco.
Además, es necesario tomar en cuenta el problema social que se está generando por la falta de cabida de jóvenes con una buena formación en instituciones de educación superior, por lo que el Sistema Nacional de Investigadores (SIN) debe buscar los mecanismos para incorporar a estos científicos.
Las políticas de evaluación que se están imponiendo son fruto de un proceso político que tiene cosas positivas, pero también representan riesgos, apuntó el profesor.
La nueva Ley General de Educación Superior se construyó bajo la óptica de que la anterior de cuatro páginas era insuficiente y ahora tiene más de 40; el texto está elaborado sobre la clave del derecho con el objetivo de transitar a la gratuidad.
“Manuel Gil Antón, especialista en educación, ha señalado que el punto central a discernir radica en si vamos a quedarnos con el sistema de evaluación que incluye al SNI o es conveniente modificarlo, por ello es un asunto relevante para el análisis”, advirtió Nivón Bolán.
El doctor Gonzalo Varela Petito, profesor del Departamento de Política y Cultura de la Unidad Xochimilco, indicó que el modelo implementado por el gobierno en México y en otros países de América Latina “es casi único en el mundo en el que se paga por comprobación, se paga por ver”.
La UAM fue una de las primeras instituciones en utilizar el sistema de evaluación del SNI de forma interna, en razón de que hace años había un abandono de profesores de la universidad y buscaban trabajo en otro lado.
En ocasiones “los obstáculos para la investigación somos nosotros mismos, por lo que se requiere de una disciplina constante, escribir todos los días, en combinación con otras actividades”.
El doctor Tomas Viveros García, docente del Departamento de Ingeniería de Procesos e Hidráulica de la Unidad Iztapalapa, consideró que para evaluar es necesario definir parámetros para indicar hacia dónde va la investigación, pues los trabajos desarrollados en las universidades deben, además de registrar un avance, representar beneficios para la humanidad.
“Este proceso implica saber lo que se está haciendo bien y en este caso se puede valorar tanto por los parámetros que tiene el SNI como por los de la propia institución”, razón por la cual cada docente debe realizar investigación académica y docencia con la perspectiva de que sus aportaciones sean de utilidad para la sociedad.
Con el modelo del SNI las universidades han ganado y también el país, aunque sigue persistiendo la necesidad de incluir el aspecto cualitativo en la evaluación.
Por tanto, “se requiere examinar los productos y los procesos, para ver qué tanta vinculación existe entre docencia e investigación, para lo cual es necesaria una estimación en la que se reconozca que las disciplinas del conocimiento tienen formas diversas de llevarse a cabo”.
La doctora María del Rocío Grediaga Kuri, profesora del Departamento de Sociología de la Unidad Azcapotzalco, indicó que para que sea efectiva la evaluación debe considerar procesos y no sólo el resultado final, porque los mecanismos aplicados han privilegiado los resultados.
“Las formas y los requisitos de productividad medidos cuantitativamente consideran los resultados, pero no miden los procesos. Esas políticas privilegian ciertos criterios y no son parejas en las instituciones, además que se piden los mismos requisitos a profesores en plena productividad que a investigadores jóvenes”.
Este tipo de evaluación “fue una forma de dar respuesta a una coyuntura específica, pero el monto que representan estos recursos sobre el ingreso salarial es tan grande que produce efectos no esperados y causa deformaciones tanto a nivel sistema como en conductas individuales”, sentenció Grediaga Kuri.
Al clausurar los encuentros, el doctor José Antonio De los Reyes Heredia, rector general de la UAM, afirmó que las reflexiones vertidas en los diferentes paneles aportaron elementos de gran valía para plantear mecanismos más adecuados para transformar la evaluación de la educación superior.
Si bien existen posturas diferentes, “las coincidencias nos permiten tener un piso mínimo de construcción de propuestas que pueden beneficiar al sistema de educación superior nacional. Para la propia UAM es un tema complejo que requiere de muchas acciones y voluntad para alcanzar acuerdos básicos que permitan sentar las bases para un sistema de evaluación renovado”, concluyó.