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Número 618a

16 de octubre de 2022

SUMAN 40 AÑOS DE IMPACTO SOCIAL DE LA UAM EN CHIAPAS

* La Unidad Xochimilco y el Comité de Derechos Humanos Fray Pedro Lorenzo de la Nada A.C. celebraron la firma de un convenio general de colaboración 

Ocosingo, Chiapas. La Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y el Comité de Derechos Humanos Fray Pedro Lorenzo de la Nada A.C. celebraron, en este municipio, la firma de un convenio general de colaboración que tiene como objetivo desarrollar diversos programas conjuntos de investigación, servicio social y la organización de actividades de extensión y difusión en los campos científico, cultural y humanístico, en particular los relacionados con la promoción y defensa de los derechos humanos.

 

La firma estuvo a cargo del doctor Javier Soria López, rector de dicha sede académica, y del señor Andrés Gutiérrez Hernández, presidente de la mesa directiva de la mencionada asociación; el doctor José Antonio De los Reyes Heredia, rector general de la UAM, fungió como testigo de honor.

 

El Comité de Derechos Humanos Fray Pedro Lorenzo de la Nada A.C. ha cooperado, desde hace más de 20 años, con el Programa de Investigación Interdisciplinario Desarrollo Humano de la Unidad Xochimilco a través de sus profesores, como el doctor José Antonio Paoli Bolio, y de los miembros del Taller de Vivienda (TAVI-X), quienes elaboraron el proyecto ejecutivo del que será el edificio sede de dicho Comité.

 

En el marco de las celebraciones por los 40 años del servicio social de la Unidad Xochimilco de la UAM en Chiapas y 27 del mencionado programa, la comitiva de la Casa abierta al tiempo, encabezada por los doctores De los Reyes Heredia y Soria López, efectuaron una sesión de trabajo en la sede de dicho Comité, en la que se detalló la labor que ha realizado la Institución en materia de salud, pero también en el ámbito de derechos humanos en la entidad, a partir de la presentación que hicieron algunas organizaciones sociales, locales, que colaboran con la UAM desde hace décadas.

 

La maestra Sonia Romero Moya –quien estudió Agronomía y el posgrado en Desarrollo Rural en la UAM–, responsable de la Unidad Académica Multidisciplinaria de Oxchu de la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH- UAMO), habló de que la relación con la UAM surgió de la necesidad de formar profesionalmente a jóvenes indígenas tzeltales, comprometidos con la diversidad cultural, los pueblos y las lenguas originarias, pero también para fomentar la vinculación comunitaria, saberes científicos y tradicionales, con la finalidad de contribuir a la construcción de una sociedad más próspera, justa y equitativa.

 

“Egresados de la Unidad Xochimilco y miembros del Programa de Investigación Interdisciplinario Desarrollo Humano socializaron con el cuerpo académico de la UNICH Oxchuc, para generar procesos encaminados a la transformación de la realidad social, hacia una búsqueda colectiva del bienestar, abordando problemáticas y/o necesidades comunitarias, desde la participación, la interculturalidad, la cooperación, la reflexión-acción y el diálogo de saberes”.

 

En ese sentido, enumeró algunas de las actividades conjuntas que se han realizado, como servicio social, videos para generar conciencia ecológica, talleres sobre ordenamiento territorial y defensa del territorio, mobiliario para viviendas y juguetes con bambú, reciclaje y herramientas método-pedagógicas para la vinculación comunitaria, entre otros.

 

Romero Moya propuso establecer un convenio de colaboración entre la Unidad Xochimilco y la UNICH, que permita reforzar las acciones efectuadas y concretar nuevas propuestas de trabajo (formación, investigación, intercambio académico) en la búsqueda del buen vivir de los pueblos indígenas (tzeltales, tzotziles y tojolabales, entre otros).

 

Por su parte, Dionicio Toledo Hernández, del Programa de Educación Comunitaria para el Desarrollo Autónomo (ECIDEA), también se refirió a la contribución de esta organización con la UAM en las colectividades tzeltales de la Selva Lacandona, desde 1996 y hasta la fecha.

 

Al respecto, destacó la capacitación en la producción de jardines policultivo en las escuelas comunitarias, los trabajos de investigación sobre cultura e identidad, la donación de útiles escolares a las escuelas, la realización de murales representativos en las mismas, los talleres con educadores y educadoras de diversas temáticas, los talleres de artesanías con niños, niñas y madres de familia, la formación académica de promotoras y promotores, así como la producción de materiales didácticos y juegos educativos en lengua tzeltal y español.