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Número 614
6 de septiembre de 2018

LA UAM IMPARTIRÁ LA ESPECIALIZACIÓN EN ECONOMÍA Y GESTIÓN DEL AGUA

*El programa enfatizará en la sustentabilidad económica de proyectos de gestión hídrica
 
*La coordinación del posgrado estará a cargo de la doctora Lilia Rodríguez Tapia

 

 

Una gestión sustentable de los recursos hídricos pasa necesariamente por un manejo monetario racional, en el que los organismos operadores del agua y los usuarios hagan un uso racional y eficiente, afirmó la doctora Lilia Rodríguez Tapia, académica del Departamento de Economía de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
 
Desde esta perspectiva la Casa abierta al tiempo impartirá a partir de mayo de 2019, en el trimestre 19-P, la Especialización en Economía y Gestión del Agua, único posgrado en el país que enfatiza la sustentabilidad económica de los proyectos vinculados a la gestión hídrica, informó la también coordinadora del programa que se ofrecerá en esa sede académica.
 
La especialización responde a la necesidad de formar profesionales capaces de identificar asuntos concretos asociados al vital líquido y proponer soluciones sustentables, desde un enfoque multidisciplinario basado en una visión económica.
 
Uno de los problemas que fueron identificados y que dieron lugar a la creación de este posgrado es que hay muchos especialistas en los ámbitos de la ingeniería y la hidrología, pero no se cuenta con profesionales que tengan una visión económica, que junto con los anteriores tengan soluciones integrales a los conflictos vinculados al tema.
 
El programa responde justamente “a ese hueco enorme que existe en nuestro país, de expertos que tengan una perspectiva integral, por lo que busca integrar las perspectivas económica e hídrica y proporcionar diagnósticos, también integrales, que promuevan soluciones a largo plazo”.
 
Cuando hay un proyecto que se va a emprender o uno que ya se encuentra en marcha –como puede ser el servicio de agua que se da en las ciudades o municipios en donde hay un organismo operador que se encarga del suministro para el uso doméstico, social o de servicios e industrias, a presas, incluso el tratamiento del líquido, entre muchos otros proyectos pequeños o gigantescos– la prioridad es garantizar su funcionamiento.
 
Para lograr lo anterior es relevante contar con los recursos económicos para seguir operando año con año, ya que al estar subsidiados la infraestructura y el servicio, éstos dependen “de los aires políticos”, por lo que cuando hay dinero funcionan bien, pero cuando se recortan, los proyectos se detienen o trabajan mal.
 
Los programas deben mantenerse a sí mismos, lo cual se logra con un buen manejo de los mismos, sin que esto implique grandes incrementos en las tarifas. “Lo ideal sería que cada uno generara sus propios ingresos y el usuario exigiría un servicio con calidad, porque se sabe que está pagando el precio justo por el bien que recibe”.
 
Esta es la idea de la sustentabilidad económica, que obviamente se enmarca en una mezcla que plantea una parte subsidiada y otra con tarifas, “pero nunca perder de vista que no se puede parar un plan por falta de recursos”.
 
Los numerosos problemas hídricos locales y regionales y la falta de financiamiento de infraestructuras, suele presionar a los diversos órganos de gobierno para su solución, los cuales no responden eficazmente tanto por la falta de recursos económicos para enfrentar las dificultades, como por la escasez de profesionales capacitados que cuenten con los conocimientos y las habilidades para entender estas problemáticas de manera integral.
 
En tal contexto resulta relevante la promoción de la formación de especialistas y de la investigación multidisciplinaria en la que la dimensión económica sea la que integre la estrategia para resolver los asuntos del agua, de tal forma que se garantice la sustentabilidad hídrica y económica de los proyectos.
 
En México existen muchos posgrados relacionados con el manejo del vital líquido, pero no integran la visión económica, por lo que “podemos decir que vamos a ser el primero con este perfil en el país, lo cual representa un desafío porque es un área no muy explorada pero estamos conscientes de la necesidad de formar recursos humanos con una perspectiva que nos permita tomar las mejores decisiones”.
 
La especialización cuenta con una planta académica multidisciplinaria que incluye hidrólogos, administradores, economistas y geógrafos que en conjunto discutieron la pertinencia y diseñaron el plan de estudios.
 
Está conformada por dos líneas de conocimiento que los alumnos tendrán que cursar de manera obligatoria: Economía del agua, que tiene el objetivo de proporcionar las herramientas teóricas y metodológicas para determinar el precio y los costos asociados a su extracción, distribución, consumo y tratamiento, así como valorar económicamente los capitales hídricos e impactos ambientales.
 
La línea de investigación Gestión hídrica ayudará a los estudiantes a determinar la disponibilidad natural del vital líquido y su demanda por medio del uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG) y modelos hidrológicos, y a identificar y solventar asuntos concretos en materia de administración del fluido que guíen la política en la materia para una región o zona específica.
 
Este programa de estudios está conformado por 15 unidades de enseñanza-aprendizaje (UEA) que serán cursadas en un periodo de un año: 12 obligatorias y tres optativas.