Número 612
14 de octubre de 2022
EL SERVICIO SOCIAL, FUNDAMENTAL EN LA FORMACIÓN DE EGRESADOS DE LA UAM
*Importante retomar su objetivo con una visión social de la salud para contribuir al proceso transformador del país
Palenque, Chiapas.- El servicio social es trascendental en el proceso formativo de los pasantes universitarios y no debe verse como un trámite para cumplir con el requisito que establece la ley, coincidieron egresados de la Casa abierta al tiempo en el Coloquio Vinculación Universidad-Sociedad: “La UAM en Chiapas”.
La doctora Claudia María Meza Dávila, egresada de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señaló que los estudiantes tienen que retomar la responsabilidad implícita en el objetivo de la práctica, del contexto social, económico, socioeconómico y recuperar la visión sociocultural de la salud para contribuir al proceso transformador que se está llevando en el país.
En el conversatorio Vigencia y pertinencia del servicio social, el proceso de formación universitaria y la práctica del servicio social, Meza Dávila destacó el reto de la Universidad para que los alumnos conozcan la importancia de esta labor y más allá de verla como un asunto burocrático, sea replanteada para que no se pierda su esencia formativa para el matriculado.
La coordinadora de Enseñanza de Salud Pública de la Ciudad de México, afirmó que en el país existe un replanteamiento social y de cambio que busca acabar con los privilegios y que el proyecto que desarrolla la UAM en Chiapas hace énfasis en que mediante la unión es posible resistir la avalancha ideológica que tiene como característica la voracidad.
Las autoridades deben incrementar los espacios de práctica del servicio social, transversalizar el mapa curricular educativo con el tema social. “Se trata de enfatizar el sentido comunitario del médico para lo que también es necesario incluir la capacitación de la planta docente”.
La funcionaria propuso incrementar la investigación educativa y formar a profesores para aplicar el aprendizaje cooperativo a fin de contar con alumnos creativos. Así, el estudiante debe conocer la realidad de las comunidades, para lo cual es preciso el intercambio de experiencias mediante la vinculación interuniversitaria.
La investigadora apuntó que el servicio social debe ser interdisciplinario con la participación de un antropólogo, sociólogo y nutriólogo, la idea es hacer un modelo en el que participen especialistas abocados a la salud, al tiempo que recordó que “la UAM nunca se ha quedado quieta para adecuarse”.
La maestra Sigrid Karina Aquino Calvo, médica cirujana egresada de la Unidad Xochimilco, enfatizó que en el contexto actual la misión de esta práctica debe ser formativa y generar conciencia social, por lo que los espacios deben verse desde una perspectiva diferente para consolidar los conocimientos académicos adquiridos en la universidad y ayudar a personas que viven en condiciones de fragilidad.
“El servicio social es parte de la formación profesional y como pasantes es muy importante que tengamos arraigo y sensibilidad social. Una fortaleza que nos da la UAM es el modelo de aprendizaje que permite tener acercamiento a ciertos problemas de comunidades, otra de las fortalezas es haber tenido la asesoría en Chiapas, donde cada 15 días dialogábamos para intercambiar experiencias”.
Sin embargo, “la falta de competencia en el terreno emocional representa una debilidad que se tiene que subsanar, dotando a los alumnos en su formación de competencias en ese campo y otro aspecto que debe replantearse es que el servicio sea parte de la currícula formativa”.
El maestro David Mariano Meléndez Navarro, médico egresado de la UAM y participante de Médicos sin fronteras, recordó haber recibido una formación de alcance mundial y a sus profesores Catalina Eibenschutz Hartman, María Del Consuelo Chapela Mendoza, José Blanco Gil y Sergio López Moreno.
El secretario técnico de la agrupación Por una maternidad responsable apuntó que en la Universidad “aprendí que no hay consenso sino disensos” y en ese escenario cabe reconocer que hay una crisis de profesionales de la salud. “Parteras tradicionales de Guerrero se van a Alemania pues tienen mejores opciones para desempeñarse en otras latitudes”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dicho que se tiene que transformar el sistema de salud para atender la pandemia en curso, puesto que está latente la posibilidad de enfrentar otra, “por lo que debemos contar con el personal de salud necesario”.
En el ámbito nacional el problema de inseguridad tiene efectos en el trabajo de los profesionales de la salud para llevar sus servicios a lugares donde viven personas pobres.
“El coloquio también es un homenaje a las personas que han vivido y habitado el estado de Chiapas en los siglos XX y XXI y también para los profesores que fallecieron recientemente”, señaló el doctor Edgar Rodolfo Bautista Jiménez, docente de la Universidad de la Salud de la Ciudad de México.
El académico citó a Eduardo Galeano: “En 1492, los nativos descubrieron que eran indios, que vivían en América, que estaban desnudos, que existía el pecado, que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo, y que ese dios había inventado la culpa y lo vestido, y había mandado que fuera quemado vivo quien adorara al sol, a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja” y reconoció que el Coloquio tal vez pudo llamarse “Chiapas en la UAM”.
El proyecto que ha emprendido la Casa abierta al tiempo es necesario para fortalecer el derecho a la salud, a la educación y la vinculación entre la Universidad, la comunidad y la sociedad civil, “independientemente de la profesión nos ha permitido aproximarnos a la otredad, al indígena, a la indígena, al zapatista, al médico y médica, a un sistema de salud hecho pedazos”.
Para la maestra Marissabel Casas Marroquín, egresada de esta casa de estudios, la sociedad cada vez está más desvinculada, ante lo cual la prestación del servicio social debe resignificarse y ser considerado parte de la formación y no sólo un requisito; “se debe tener una rebeldía honesta para comulgar con las ideas de la otredad”.
Sus fortalezas están ligadas con la experiencia de más de 40 años en la institución, sin embargo, la prestación tiene un abandono normativo para los profesionales de la salud “y la tarea es retomar este tema para resignificarlo y adecuar el marco normativo acorde a la situación y las necesidades actuales”, finalizó.