Número 606
14 de diciembre de 2023
Otorgan Premio Nacional a Proyectos Exitosos a Tecnologías Sustentables de la UAM
*Por sus extensos y valiosos aportes en la gestión y tratamiento de residuos sólidos durante más de 20 años
*El reconocimiento en la Categoría de Investigación Científica le fue otorgado por el Conahcyt y CIESAS
Nallely Sánchez Rivas
El Área de Tecnologías Sustentables de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAME) gana el Premio Nacional a Proyectos Exitosos de Prevención y Gestión Integral de Residuos 2023, por sus extensos y valiosos aportes en la gestión y tratamiento de residuos sólidos por más de 20 años.
El Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt) y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) convocaron a esta distinción con la finalidad de reconocer e incentivar las acciones relevantes, buenas prácticas y construcción de alternativas en materia de prevención y gestión integral de residuos sólidos urbanos, del que se hizo acreedor el equipo de investigadoras de la UAM en la Categoría de Investigación Científica.
En entrevista, la doctora Rosa María Espinosa Valdemar, jefa del Área de Tecnologías Sustentables del Departamento de Energía, dijo que tras el Primer Congreso Nacional de Residuos Sólidos decidieron participar en la convocatoria de manera conjunta para impulsar horizontalmente el desempeño de todas y todos cuantos intervienen en dicha área de investigación.
Conformada por las doctoras Alethia Vázquez Morillas, Maribel Velasco Pérez, Sylvie Jeanne Turpin Marion, Perla Xóchitl Sotelo Navarro, el doctor Juan Carlos Álvarez Zeferino, el maestro Luis Antonio Barbosa Noegerat y la ingeniera Itzel Rubí Jiménez Escamilla, el área se ha encargado de asesorar a otras Unidades académicas en materia de residuos y ha ayudado a distintas universidades a implementar programas de concientización y reciclaje.
Las pioneras en el tema y expertas basurólogas se ocupan del tratamiento biológico de los residuos orgánicos que surgen de la jardinería y poda que genera la UAM, así como de pañales desechables infantiles, la problemática de los plásticos en general y recientemente con microplásticos y plásticos compostables.
Han colaborado muy de cerca con la Licenciatura en Ingeniería Ambiental y llevado a cabo una gran cantidad de proyectos de difusión de licenciatura y posgrado, conferencias en congresos y revistas indexadas, sin pasar por alto una fuerte vinculación con empresas, gobierno y entidades sociales.
La doctora Espinosa Valdemar refirió que desde hace muchos años desarrollan la línea de manejo de pañales desechables con diversas tecnologías para tratar de degradar sus materiales, pues aunque son sintéticos, están compuestos principalmente de celulosa que proviene de los árboles, lo que abre una oportunidad a su degradación.
En este sentido, han cultivado hongos sobre ellos –imitando lo que haría la naturaleza para degradarlos– e implementado una técnica de compostaje utilizada internacionalmente, lo que aumenta gradualmente las escalas con las que han laborado, ya que el año pasado hicieron ensayos en una planta para este fin a nivel real, con grandiosos resultados: cerca de 70 por ciento de los pañales se degradaron, lo que derivó en dos patentes ya autorizadas, una por hongos y la otra por composteo.
De igual forma, esta área de investigación ha abordado el tema de los plásticos, desde calcular cuánto se genera, sus tipos, las plantas de separación de la ciudad, impacto y contaminación. Recientemente han trabajado con microplásticos, con la doctora Vázquez Morillas como líder de este propósito.
En 2022 cristalizaron uno de los proyectos más importantes y ambiciosos del área, a través de la colaboración con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales y con el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) para consumar el inventario nacional de fuentes de contaminación plástica.
Lo anterior ha implicado un avance significativo, porque gracias a él ya hay datos recientes, se efectuaron talleres de retroalimentación para tener contacto con los sectores social, académico, industrial y gubernamental, y cuyo diagnóstico fue presentado por la SEMARNAT como una publicación importante.
En cuanto a los microplásticos se han determinado los impactos en ambientes marinos y entornos costeros a nivel nacional, en aguas dulces como los canales de Xochimilco, la laguna de Zumpango, la Presa Madin y otros ámbitos acuáticos, donde se han propuesto emplear metodologías estandarizadas que han sido replicadas por otros investigadores, como fue el caso del PNUMA y su campaña de mares limpios.
“Conciencia y educación son esenciales para detener el desmesurado incremento de desechos, siendo los hogares y las escuelas los lugares fundamentales de concientización, de modo que el modelo aprendido por los jóvenes debería sea replicado en casas, como las campañas de recolección de electrónicos o la separación de residuos orgánicos e inorgánicos, siendo estos últimos separados por no recuperables y recuperables como pet, cartón, papel, latas y vidrio”, apuntó la maestra Espinosa Valdemar.
Pero no sólo es urgente que nunca se mezclen los residuos de comida con los recuperables, es vital minimizar los residuos de comida y calcular mejor lo que se cocinará y consumirá, pues los millones de toneladas de residuos alimenticios no alcanzan a volverse composta tanto por su volumen, como por la velocidad a la que se vuelven a generar.