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Número 600

11 de octubre de 2022

LUIS LEÑERO HA LLEVADO LA SOCIOLOGÍA A LA CALLE PARA APOYAR A LOS MÁS DESFAVORECIDOS

*De eso da cuenta libro de Eduardo Suárez del Real Aguilera sobre el académico de la UAM

“Luis Leñero Otero se ha encargado de sacar la sociología del cubículo y de llevarla a la calle en una lucha constante” por hacer que sus investigaciones tuvieran siempre una aplicación social, afirmó el doctor Eduardo Suárez del Real Aguilera, autor de Luis Leñero Otero: La sociología aplicada a la acción social, obra publicada por Editorial La Verbolería.


“Ese es el modo de hacer sociología del doctor Leñero Otero y de eso da cuenta su labor como profesor en la UAM”, pues siempre estuvo interesado en que sus trabajos de investigación no se quedaran en una abstracción o en una biblioteca, sino que aterrizaran “como un contexto teórico, pero para apoyar acciones que beneficiaran a las personas más desfavorecidas del país”.


En una entrevista realizada en la biblioteca del académico de la Casa abierta al tiempo, quien estuvo presente junto con su hija, la doctora Carmen Leñero Elu, el poeta y periodista cultural consideró que la aportación principal de la obra radica en señalar que es posible hacer una sociología comprometida con el mundo y con la sociedad.


Una de esas motivaciones para acercase a la vida y la obra de quien ha dedicado más de 40 años a formar generaciones de sociólogos en la UAM fue que al ingresar a esta biblioteca “me encontré con un personaje totalmente sencillo” que ha escrito obras y efectuado investigaciones tan significativas que muestra con sencillez, como sin dar importancia “y eso me cautivó”.


Por otro lado, “hasta ese momento de mi vida yo no tenía una conciencia clara sobre en qué se desempeñan los sociólogos y para qué servía la sociología, como sí la tenía de otras disciplinas, entre ellas la Psicología, la Historia y la Antropología, y gracias al doctor Leñero Otero he podido profundizar en la relevancia que tiene esta área del conocimiento para el desarrollo de una sociedad”, apuntó.


“Podría decir que lo que me ha enseñado ha sido un privilegio, porque aun cuando no fui su alumno, siempre ha intentado y logrado transmitir a muchas generaciones lo valioso de los sociólogos y que sí hay un camino real para la Sociología”.


El también estudioso de arte dramático, cine y pedagogía relató que conoció al doctor Leñero Otero a partir de la amistad que sostiene con su hija Marisa, a quien le comentó “que algún día me gustaría escribir sobre la vida de su padre, porque me di cuenta de que merecía ser contada, y así es como he tenido el privilegio de estar junto a él por cuatro años, en que me ha recibido en muchas mañanas y tardes”.


Una experiencia fascinante de los encuentros con el Profesor Emérito de la UAM fue descubrir en él la congruencia entre su vida personal y profesional, por ejemplo, al haber reconocido, a lo largo de su historia, un Ethos cristiano-católico y un choque con la iglesia por algunas diferencias que tuvo (que aparecen en la biografía) y que le hacen tomar su propio camino.


Y tal vez porque tuvo la suerte de convivir con sacerdotes de la teología de la liberación que tenían un sentido más social, ellos confirmaron que Leñero Otero, quien en algún momento de su vida pensó en ser sacerdote, en realidad quería ser maestro, transmitir palabra y solidaridad, y de eso da cuenta su trabajo como investigador y como catedrático.


El maestro Suárez del Real refirió que el profesor universitario fue director de la Facultad de Sociología en la Universidad Iberoamericana, pero eligió ir a la Unidad Iztapalapa de la UAM, justo porque eran los alumnos para quienes quería trabajar, a los que quería entregar sus saberes y con los que deseaba hacer interacción. “Él hizo este cambio de manera voluntaria y eso habla de cuál ha sido su postura en la vida”.


Respecto de la estructura de la biografía subrayó que estableció una línea de tiempo y lo dividió en dos campos, el personal y el profesional, además de una zona de apéndices que con seguridad será de gran interés para los alumnos atraídos en profundizar en su vida.


El doctor Leñero Otero sostuvo que ser “un profesor normal, alguien que ha dedicado su vida a esa actividad, ese ha sido mi interés y mi pasión, y en la UAM he podido llevar a cabo mi carrera, mi dedicación a lo que más me interesaba que es el trato con los alumnos, compartir su entusiasmo y su interés por aprender”.


Algo que “siempre he pensado es transmitir no sólo conocimientos, porque al final de cuentas, éstos vienen de muchos lados, sino más bien el entusiasmo por trabajar con la gente pobre de México, por los sectores más necesitados”.


El investigador dijo estar de acuerdo con el título del libro, porque “la sociología tiene que entrar como una forma de acción, no sólo como algo teórico, sino como una implicación de acción social, sobre todo para las poblaciones populares en México”.


La acción social viene como resultado del interés que puede surgir cuando se observa a la sociedad, y si la sociología es el estudio de esa realidad social, el profesional de esta disciplina tiene que aprender y adquirir el discernimiento de la gente, el cual tiene que ser afectivo, debe haber emoción e interés “y es lo que siempre he tratado de comunicar a mis alumnos, motivarse y sentir este aprendizaje como algo a lo que vale la pena dedicar su vida”, expuso.


En un México complejo “como éste en el que vivimos”, la acción social debe tener diversos acercamientos del saber, en los cuales “el sociólogo no puede ser alguien que ve las situaciones fríamente, sino quien analiza aquello que duele, que está mal, que hace sufrir a la gente”. Si explica lo que está pasando y transmite las emociones que siente y se entusiasma, justo eso es “lo que yo he tratado de cultivar en estos años de docencia”.


La Unidad Iztapalapa “es para un sector de alumnos que no son los más privilegiados desde el punto de vista económico, por eso quise ir ahí” y por ello “pasé más de 40 años formando generaciones de sociólogos”.


El doctor Leñero Otero agradeció al doctor Suárez del Real que se haya interesado en hacer su biografía y sobre todo en los temas que a él le han preocupado como docente e investigador, quien adelantó que tiene la intención de donar su biblioteca a la Casa abierta al tiempo.


La doctora Carmen Leñero Elu, investigadora de la división de posgrado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, consideró que el libro va a ayudar y a divertir a mucha gente que no se lo espera y quien tenga interés más preciso por las acciones que se hicieron, por ejemplo, en el Instituto de Investigaciones Sociales va a poder encontrar todos esos datos en el texto.


Es bonito que esté ahí como un testimonio de lo que hizo y hace mi padre, pero sobre todo del modo como lo ha hecho, porque ciertamente, “desde niña lo he visto trabajar por los demás” y “es el conocimiento vivo y transformador, lo que ha sabido transmitir” a generaciones de alumnos, pero también a personas de las comunidades donde ha trabajado.


Las investigaciones que el doctor Leñero Otero ha realizado, siempre regresaron a la colectividad para que lo estudiado fuera un elemento de cambio, es decir, no hablaba de la transformación en un sentido ideológico, sino de la reforma comunitaria concreta que se alcanza gracias al saber que puede brindar un sociólogo, quien no es un asistente, sino alguien que piensa junto con otros y les ofrece ver cuáles son sus posibilidades como comunidades para crecer.


“Ese ha sido el estilo de mi padre como sociólogo y como profesor, enseñar a ser un agente de cambio cotidiano, pequeño pero continuo, que implica también la renovación de la conciencia sobre quiénes somos como comunidad”, añadió.


El doctor Eduardo Suárez del Real Aguilera publicó su primer poemario a los 18 años. Durante 32 años vivió en Mallorca (Islas Baleares, España) donde ejerció el periodismo cultural y recibió varios premios literarios como Agrupación Hispana de Escritores (Mallorca, 1987); Reina Amalia de Poesía y su trofeo Bartolomé Mestre al mejor verso (Mallorca, 2001).


Antes realizó estudios de actuación en el Instituto Andrés Soler de la ANDA y en la Escuela de Arte Dramático del INBA; de cine en el Centro Universitario de Cine; de pedagogía en la Universidad de las Islas Baleares, y de coaching en la Asociación Española de Coaching Ejecutivo y Organizativo.


En la actualidad vive en la Ciudad de México, donde dirige La Verbolería, S.A. de C.V., empresa con la que presta servicios como coach (personal y de equipos) para trabajadores de la Unidad Iztapalapa y como tallerista sobre Redacción de Tesinas para alumnos de la misma sede.


Colabora con Reanudar, Red de Profesionales y Servicios en Salud Mental A.C y con la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer IAP (AMANC).


El libro Luis Leñero Otero: La sociología aplicada a la acción social será presentado el próximo jueves 13 de octubre, a las 17:00 horas, en el Centro de Difusión Cultural Casa del Tiempo de la UAM.

 

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