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Número 586

25 de noviembre de 2021

AUTORIDADES DE LA UAM INAUGURARON LOS EDIFICIOS “P” Y “O” DE LA UNIDAD LERMA

*Este acto representa un gran paso para la institución, consideró el doctor De los Reyes Heredia

El rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), doctor José Antonio de los Reyes Heredia, y los rectores de las cinco sedes académicas de la Casa abierta al tiempo inauguraron este mediodía las instalaciones de los edificios “P y “O”, lo que constituye “un avance significativo” del plan maestro de la Unidad Lerma.
 
En su mensaje a la comunidad reunida en el vestíbulo de lo que será el auditorio –donde tendrán lugar las sesiones del Consejo Académico– el doctor De los Reyes Heredia afirmó que el desarrollo de un proyecto universitario requiere de espacios, inmuebles e instalaciones para que la colectividad se desarrolle de manera plena.
 
Por ello, la planeación, coordinación y desarrollo de los proyectos de infraestructura demandan eficiencia y perspectiva universitaria en los procesos de diseño, planeación, construcción y mantenimiento, que son permanentes y prioritarios.
 
“Este es un proyecto prioritario” y luego de 12 años de la fundación de la Unidad Lerma, “es evidente que requiere de sus propios espacios, por lo que este acto, en el contexto del regreso gradual, responsable y cuidadoso a la presencialidad, tiene un significado muy importantes.
 
Con diez aulas teóricas y seis de cómputo, 700 asientos para el alumnado, 43 cubículos dobles para el profesorado y 70 áreas de trabajo para personal administrativo de las tres divisiones académicas: Ciencias Biológicas y de la Salud, Ciencias Sociales y Humanidades y Ciencias Básicas e Ingeniería, la secretaría y la rectoría, esta actividad representa un gran paso para la institución, consideró el doctor De los Reyes Heredia.
 
Adicionalmente el campus cuenta ya con auditorio, salas de juntas, almacenes, bodegas e instalaciones de servicio, incluidos un elevador en funcionamiento y el alumbrado exterior por energía solar.
 
Además está prevista la entrega de los lugares de trabajo de nueve jefaturas de departamento, nueve coordinaciones de estudios, 12 cubículos dobles adicionales para el profesorado y una sala abierta de trabajo colaborativo.
 
Todo lo anterior significa la habilitación de más de seis mil 400 metros cuadrados para su pronta utilización y apropiación por parte de la comunidad, por lo que “tengo la certeza de que las labores docentes, de investigación y de gestión, que iniciarán muy pronto, impactarán de manera positiva en el desempeño de la Unidad y por ello de la UAM en su conjunto”.
 
A 12 años de su fundación la Unidad Lerma continúa su desarrollo y “ahí estaremos desde la Rectoría General para respaldarla. Este es un inmejorable testimonio de que nuestra casa nunca cerró sus puertas y que por el contrario, sigue abierta”, dijo el Rector General.
 
El doctor Mariano García Garibay, rector de esa sede universitaria, comentó que la comunidad está muy contenta de poder disfrutar ya de estos dos edificios, “después de tantos años en que parecía un sueño inalcanzable”.
 
Tuvieron que pasar muchas vicisitudes, pero se pudo avanzar en esta obra que finalmente hoy se inaugura, gracias el apoyo de la rectoría y la secretaría generales de la administración anterior y de la actual, a un proyecto “que no termina aquí, pues faltan elementos interiores por terminar” en los que seguramente avanzaremos en el próximo año.
 
El arquitecto Gustavo Mejía Troncoso, coordinador de infraestructura y gestión ambiental de la Unidad Lerma, explicó en entrevista que los edificios “P” y “O” de dicho campus contemplan 16 mil metros cuadrados de infraestructura, de los cuales se inaugura alrededor de un 40 por ciento.
 
Ambos edificios atienden al plan maestro original proyectado por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez. “Hemos retomado el lenguaje arquitectónico de quien fue el primer rector general de la UAM, pero lo hemos traído al siglo XXI, con tecnología, adaptaciones, atención a protocolos de protección civil y sanidad, entre otros elementos”.
 
Ambas son edificaciones desplantadas sobre una losa maciza de concreto armado cubiertos con materiales como el terrazo de mármol, “que es el piso tradicional de las aulas de la UAM” y que la “identifican de manera entrañable”.
 
También incorpora muros de block vidriado que en Azcapotzalco, por ejemplo, son de color rojo, pero aquí lo son de color lila que se asemeja al tono institucional del campus.
 
En general encierran un lenguaje arquitectónico, fresco y moderno en el que “se siente el ambiente UAM”, dijo el arquitecto egresado de la Unidad Azcapotzalco de esta casa de estudios.
 
Otro rasgo importante es que “estamos tratando de romper los viejos esquemas donde la parte administrativa, la del gobierno y del profesorado está lejos en un edificio al que a veces como estudiante da miedo entrar” y llevar más servicios a la planta baja, donde haya una relación más horizontal y más estrecha con el alumnado.
 
Estos espacios serán ocupados por las tres divisiones académicas de la Unidad, tanto para salones como para profesores, así como para las áreas administrativas.
 
En relación con las aulas ligeras precisó que por sus características en cuanto a materiales y lenguaje arquitectónico son más aptas en este momento para alojar laboratorios, en tanto se construye un edificio destinado a este propósito.
 
Estos dos inmuebles representan “un avance muy significativo en el plan maestro”, porque aunque es una Unidad pequeña “ya estamos funcionando en forma articulada y trabajando al 100 por ciento”.
 
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