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| La concepción de la educación como un “concierto de complicidades irremediables” –como afirmó el escritor Fernando Savater– “nos remite al debate, la polémica y la exploración racional y gozosa que constituyen todas ellas el espíritu de la universidad pública”, señaló el doctor Rodrigo Díaz Cruz, rector de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
En la ceremonia de entrega del Premio a la Docencia 2019, celebrada en esta sede académica con la asistencia de los doctores Eduardo Peñalosa Castro y José Antonio De los Reyes Heredia, rector general y secretario general de la UAM, respectivamente, afirmó que sin tales complicidades la transmisión y el manejo del conocimiento así como el resguardo y el cultivo de la memoria de cualquier disciplina sería a todas luces insuficiente.
Al citar a George Steiner, quien se preguntaba sobre el “misterio inherente a la enseñanza”, el doctor Díaz Cruz precisó que la primera actitud genuinamente rigurosa asociada a la tarea de educar es el optimismo, porque “la docencia implica creer en la perfectibilidad humana, la capacidad innata de aprender y el deseo de saber que la anima”.
También involucra creer que los hombres y las mujeres “podemos mejorarnos los unos a los otros por medio de los saberes, las habilidades, las capacidades, las actitudes, los valores y los principios que circulan, se recrean, modifican y reinventan en espacios educativos, incluidas las universidades.
“Aunque no lo sé de cierto”, los profesores reconocidos con el Premio a la docencia 2019 pueden ser pesimistas respecto de la metafísica, la política o el resultado de fútbol de su equipo favorito, pero en la tarea de educar, todos comparten una actitud hondamente optimista “y esa es la convicción de nuestra comunidad”, subrayó.
En la edición 2019 del Premio a la Docencia fueron reconocidos los profesores Juan Manuel Zamora Mata, Eduardo González Zamora, Guadalupe Barrera Escorcia, Octavio Loera Corral y Carlos Castro Osuna, de los departamentos de Ingeniería de Procesos e Hidráulica, Química, Hidrobiología, Biotecnología y Filosofía, respectivamente.
Al hacer una semblanza de la trayectoria del doctor Zamora Mata, el director de la División de Ciencias Básicas e Ingeniería, doctor Alberto Ochoa Tapia, destacó que es profesor de la UAM desde 1987 en la Unidad Iztapalapa, donde fundó y es responsable del Laboratorio de Síntesis, Optimización y Simulación de Procesos, del cual alrededor de 50 alumnos han realizado sus proyectos en los niveles de licenciatura y posgrado.
Sus intereses profesionales se encuentran dentro del área de la ingeniería de sistemas de proceso, que incluye desarrollos que se expanden a las ingenierías de energía, química, mecánica e industrial.
Ha publicado cinco capítulos de libros y 30 artículos de investigación en revistas indizadas, los cuales han sido citados más de 600 veces por investigadores de diversas instituciones y universidades de prestigio. Ha impartido 116 cursos de nivel licenciatura y 70 de posgrado, lo que refleja su compromiso en guiar jóvenes en la práctica ingenieril y la investigación teórica aplicada.
De la trayectoria del doctor González Zamora dijo que, además de su destacada labor como docente, desde su incorporación a la UAM ha procurado conseguir recursos económicos para la institución. Ha participado como responsable técnico de proyectos para el fortalecimiento de la infraestructura de la Unidad, como el Laboratorio Interdivisional de Espectrometría de Masas y recientemente para el Laboratorio de Resonancia Magnética Nuclear.
La doctora Sara Lucía Camargo Ricalde, directora de la División de Ciencias Biológicas y de la Salud, refirió que de la doctora Barrera Escorcia destaca su participación en la publicación de los manuales de Ecotoxicología (2018) y Contaminación Acuática para la Licenciatura en Hidrobiología como muestras de sus amplios recursos didácticos.
Ha colaborado en la elaboración y actualización de los programas de las unidades de enseñanza aprendizaje, vinculadas con contaminación, fisiología y ecotoxicología que se imparten en esa opción educativa.
Ha graduado a 29 alumnos de licenciatura, seis de maestría y uno de doctorado con quienes ha publicado diversos trabajos en revistas especializadas. Fue presidenta de la Asociación Mesoamericana de Ecotoxicología y Química Ambiental (2014-2018), donde impulsó la colaboración de estudiantes en la organización de congresos, así como su capacitación en cursos de actualización.
Sobre la trayectoria del doctor Loera Corral resaltó que ha sido jefe de área y del Departamento de Biotecnología. Es miembro de la comisión del posgrado en Biotecnología y ha participado en varias comisiones académicas y como miembro de órganos colegiados de la Unidad Iztapalapa.
Los méritos de su trabajo como investigador y docente son reconocidos incluso fuera de la UAM, colaborando con otras instituciones de educación y de investigación a los que se han integrado los doctores que ha dirigido.
El doctor Marco Antonio Ibáñez, secretario académico de la División de Ciencias Sociales y Humanidades –en representación de su director, el doctor Juan Manuel Herrera– dijo que el maestro Castro Osuna ha dedicado su vida profesional a la Universidad, pues desde tiempos tempranos de la misma, ha colaborado de manera ininterrumpida y durante más de cuatro décadas en la formación de estudiantes y proyectos de largo aliento.
Entre estos últimos están la Revista Iztapalapa, que fundó y dirigió en 1979, así como Perspectivas históricas, de la que también es precursor y que edita el Centro de Estudios Históricos Internacionales.
Sus alumnos valoran su entusiasmo y compromiso y agradecen que sus clases inviten a la reflexión y el análisis, además de reconocer la claridad de su exposición en el aula. Por ello su trayectoria le ha ganado el cariño y el respeto de la comunidad universitaria. |