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Número 455

20 de septiembre de 2021

NECESARIA, UNA NUEVA NARRATIVA ECONÓMICA QUE GARANTICE CERTIDUMBRE

Y TRANSPARENCIA 

*El Departamento de Economía de la Unidad Iztapalapa de la UAM organizó la ponencia

Sector empresarial después de la pandemia

Frente a la crisis económica resultado de la pandemia es necesario implementar una nueva narrativa que garantice, por un lado, el equilibrio entre poderes federales y democracia efectiva, y, por el otro, la tranquilidad, certidumbre y transparencia que propicien el incremento de la inversión extranjera y privada, así como el aumento en los niveles de consumo y de bienestar en general, explicó el maestro Ángel García-Lascurain Valero, presidente nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Finanzas (IMEF). 

 

Durante la Semana de Economía, organizada por la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), aseguró que la mayor apuesta deberá orientarse hacia la captación de inversión extranjera, la innovación tecnológica y en las mejoras en el consumo y la adhesión a redes mundiales de distribución. 

 

Un año después del cambio del gobierno actual, en 2019 se preservó cierta estabilidad financiera, pero pocos meses después se presentó un crecimiento negativo que al final condujo a la contracción económica, ocasionada en parte por la caída en la expectativa de inversión que ya iba descendiendo desde hacía una década y que ha ocasionado un fuerte enfriamiento entre el sector público y privado. 

 

Pero después llegó el impacto severo de la pandemia, que condujo a la pérdida de hasta 19 puntos en la variación real respecto del mismo trimestre de 2019, es decir, que todo lo que se había construido durante décadas se estaba desplomando, haciendo de aquella contracción del 19 por ciento la recesión más profunda de los últimos 100 años, dijo al dictar la ponencia Sector empresarial después de la pandemia: agenda y retos.  

 

Esta crisis sanitaria y después económica forzó a diferentes gobiernos del mundo a crear apoyos para evitar el hundimiento, por ejemplo, Gran Bretaña dio apoyos de 18 por ciento del equivalente a su producto interno bruto; Francia y Alemania destinaron 15 y 14 por ciento, respectivamente, mientras que en Brasil, Argentina y México, destinaron cuatro, 3.7 y 0.7 por ciento; en ese orden, al no otorgar apoyos fiscales ni transferencias para la preservación de fuentes de empleo, lo que provocó un detrimento en las empresas y la industria que impactó de manera directa en el crecimiento de los índices de pobreza. 

 

Sin embargo, la reapertura de actividades está logrando la reactivación de la economía, que mejorará conforme al avance de la campaña de vacunación y la aceleración de todos los sectores, pero sin duda el motor más importante del momento es el de garantizar la demanda externa, pues México es potencia mundial exportadora en América Latina, y mucho de lo que sale va para Estados Unidos, un país que está creciendo a niveles históricamente altos, los cuales no se presentaban desde mediados del siglo pasado, lo que garantiza repuntes en la exportación nacional. 

 

Frente a esta situación, el IMEF ha estimado para 2022 un crecimiento de 2.9 por ciento, pero considerando que la economía podría volver a tener el tamaño que tuvo previo a la pandemia, “volveríamos a ella hacia el segundo trimestre de 2024”. 

 

En este contexto han propuesto una nueva narrativa llamada economía incluyente que recibe los nombres de capitalismo social, progresivo o de partes interesadas, es decir, se busca un impacto social diferente, como el fondo de inversión más grande del mundo llamado BlackRock, que tiene más presupuesto que pases completos, donde desde hace dos años han decidido no invertir más en proyectos o empresas que no tenga impacto social y ambiental positivo. 

 

Empero, el maestro García-Lascurain Valero sostuvo que para lograr una profunda mejora, también es prioritario el balance entre la política fiscal y la monetaria, así como la estimulación del pleno empleo, el crecimiento de la innovación y el fomento a investigación, ciencia y tecnología como fundamental herramienta para el desarrollo académico y de las universidades.

 

Esto no sólo al nivel técnico académico, sino al generar apuestas frente a la actualización de los programas y las competencias con que se prepara en las aulas a los jóvenes para que éstas sean alineadas con lo que el mundo de la revolución digital requiere, incluidos análisis de big data, inteligencia artificial o nanotecnología, que son los nuevos procesos productivos globales. 

 

A pesar de toda la incertidumbre, sí hay tendencias claras que permiten proyectos de emprendimiento exitosos, tal es el caso de todos aquellos que estén vinculados con cadenas productivas mundiales y en la medida en que puedan integrarse más proveedores locales mexicanos a éstas se verán mayores impactos positivos sobre el empleo y el bienestar en general.

 

Las empresas, aunque sean pequeñas, que busquen sustituir importaciones vinculadas a cadenas productivas internacionales y propiciar mejoras y cambios tecnológicos y de innovación en el campo que se desarrollen se consolidarán como exitosas y garantizadas.