Encabezado
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Número 434

5 de agosto de 2022

LENTO, PERO PROGRESIVO EL AVANCE DE POLÍTICAS PÚBLICAS

PARA PERSONAS DE LA DIVERSIDAD SEXUAL

*Expertos participaron en la mesa Salir del clóset en el ámbito laboral: ¿un privilegio o un derecho?

 

*Las universidades tienen un potencial transformador para promover el respeto a la diversidad sexual


Una mirada histórica a las encuestas y a las políticas públicas diseñadas en México para garantizar el acceso a la igualdad y el respeto a personas de la diversidad sexual en los espacios laborales muestra un lento, pero progresivo avance, expuso la doctora Eva Alcántara Zavala, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

Al moderar la mesa Salir del clóset en el ámbito laboral: ¿un privilegio o un derecho? –organizada por la Dirección de Comunicación del Conocimiento– señaló que en 2021 la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género reportó que en el trabajo 28.1 por ciento de las personas LGBTTTIQ+ que respondieron el sondeo, consideraba que recibió un trato desigual respecto de beneficios, prestaciones o ascensos, además de comentarios ofensivos o burlas.

 

Lo anterior repercute en la salud emocional de este sector puesto que 1.4 millones de personas de 15 años y más, según este sondeo, reportaron alguna vez considerar el suicidio, y en siete por ciento de ellas los problemas relacionados con el trabajo fueron detonantes de esa situación”.

 

Por ello, la docente del Departamento de Educación y Comunicación de la Unidad Xochimilco de la UAM consideró indispensable promover una cultura para la tolerancia y en pro de la diversidad que garantice ambientes favorables hacia las personas transexuales, travestis y transgénero, ya que con excesiva frecuencia se reporta un trato denigrante hacia ellas.

 

El doctor Antonio Marquet Montiel abordó la definición de “salir del clóset”, expresión que aparece en México en los años 70 del siglo pasado y que representa un proceso largo que se recomienza cada día en busca de la aceptación de la orientación sexual o identidad de género.

 

El académico del Departamento de Humanidades de la Unidad Azcapotzalco hizo hincapié en la necesidad de reflexionar sobre los retos que enfrenta la humanidad ante la pandemia por COVID-19, en especial en el ámbito laboral y en el tema de la disidencia sexual, además de visibilizar y denunciar los abusos que se cometen en los ambientes de trabajos y la manera en que perjudican a todos. 

 

El doctor José Manuel Méndez Tapia consideró que permanecer en el clóset es una estructura de opresión sostenida en una cultura heterosexista, homofóbica, falocéntrica y misógina que genera un régimen de conocimiento hetero y una serie de binomios de carga epistemológica que instituyen lo que se considera lo público, lo privado, lo natural, lo artificio y el secreto-revelación.

 

El académico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) señaló que los espacios educativos y, en particular, las instituciones de educación superior juegan un papel fundamental y tienen un potencial transformador para promover el respeto a la diversidad sexual, sin perder de vista que también pueden estar o seguir reproduciendo una cultura pedagógica de homofobia o transfobia que fluye y se canaliza por distintas formas: planes y programas de estudios, prácticas docentes y relaciones entre profesores y estudiantes.

 

Sin embargo, destacó que existen avances importantes en distintas universidades como la UAM, desde donde institucionalmente se promueve el procedimiento para solicitar cambios de documentos de identidad de género. 

 

El maestro Héctor Miguel Corral Estrada, activista por los derechos sexuales y reproductivos, explicó que si bien hay nuevos mecanismos en beneficio de la diversidad sexual, lo cierto es que las exclusiones y las marginaciones dentro del ámbito laboral se siguen dando en el espacio de lo cotidiano, entre empleados y patrones, lo cual sigue interpelando y afectando el desarrollo profesional.

 

“Existe un abanico de adjetivos sobre nuestros cuerpos y personas que tiene implicaciones en el ámbito laboral y muchos de ellos están asociados con la manera en la que se van construyendo nuestras relaciones a través de la palabra y cómo nos comunicamos con la gente con la que estamos socializando e interactuando”.

 

El consultor independiente mencionó que es necesario que las personas de la diversidad sexual conozcan las instancias que pueden apoyarlos en caso de discriminación laboral y cuenten con los elementos precisos para defender sus derechos.

 

También habló de dos instrumentos normativos, por un lado, el Programa Nacional para la Igualdad y no Discriminación en el Ámbito Laboral y la Norma por la Igualdad Laboral y la no Discriminación, certificación que se da a las empresas sobre todo a las privadas que deciden incorporar algunos mecanismos para evitar el estigma y la discriminación.

 

La doctora Siobhan Guerrero Mc Manus manifestó que el desafío tiene que ser sensible a distintas identidades, ya que la sociedad está reaccionando a distintas velocidades ante las exigencias de éstas.

 

“Con eso no quiero decir que haya alguna identidad que ya logró todo lo que quiere, pero, por ejemplo, de repente puede haber más civilidad hacia las demandas de la homosexualidad masculina, que las que puedan existir sobre los trans o las identidades lésbicas y bisexuales”.

 

La investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) agregó que aunque hay avances en las políticas de inclusión laboral y educativa, aún no se están desmontando como se quisiera las lógicas heterosexistas y patriarcales, “pero estamos creando condiciones para los mejores escenarios futuros”.