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Número 419
15 de octubre de 2016

BLANCO Y NEGRO: RABIOSA Y ELEGANTE APARICIÓN/DESAPARICIÓN

* Algo negro cercano al olvido II se exhibió en la Casa de la Primera Imprenta de América de la UAM

 

*“Mi proceso creativo comienza con un lápiz: uno bueno, de esos que aguantan el dolor, la alegría y lo enfermizo de la mano”: Edgar Núñez


 

 

El negro y el blanco aparecen y desaparecen exacta, rabiosa, elegante, triste y sonrientemente en la muestra Algo negro cercano al olvido II, construida con figuras humanas, partes del cuerpo, ángeles, aves, insectos y aun sombras.

 

“Mi proceso creativo comienza con un lápiz: uno bueno, de esos que aguantan el dolor, la alegría y lo enfermizo de la mano que los porta en combinación con papel, cartón, madera, pared o lo que sea que se deje rayar y soporte; cualquier espacio es bueno para plasmar un poquito de lo que traigo dentro”, reveló Edgar Núñez Rojas.

 

El expositor y también investigador del Departamento de Química de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) presentó –del 20 de septiembre al seis de octubre– 28 dibujos a lápiz sobre papel y madera en el Centro de Difusión Cultural Casa de la Primera Imprenta de América.

 

Líneas, sombras, rostros, figuras, tejido humano, insectos, ojos, manos temblorosas y alguna que otra “metáfora sin sentido” integran la muestra.

 

La invención del ángel –serie de tres piezas que data de 2005– representa a un niño desnudo que al final aparece con ropa de abrigo. El festín del morbo, de 2008, es un hombre con la cara desfigurada y dolorida, mientras que Jugando con cuervos revela el movimiento de esta especie de ave en tres momentos diferenciados por la tonalidad de grises, así como a un varón en el momento de cubrirse el rostro con una máscara.

 

Núñez Rojas desempeña la doble faceta de artista y científico, actividades que no cruza o, al menos, no desde su percepción. Cursó la Licenciatura en Ingeniería Química y la Maestría y el Doctorado en Ciencias e Ingeniería de Materiales en la Facultad de Química y en el Instituto de Investigaciones en Materiales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 

La formación artística la emprendió en un pueblo de Oaxaca, donde nació en 1975. Desde niño mostró interés por el dibujo, pero no contaba aún con la habilidad para crear lo que miraba. A los diez años reproducía estampas de álbumes y después portadas de discos; a los 18 consideró la pintura de manera formal, hasta lograr plasmar en ella sus sentimientos.

 

En 22 años de carrera artística ha expuesto en el Campo 4 de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán de la UNAM, el Centro Cultural La Pirámide y la Galería de Arte Iztapalapa de esta casa de estudios.