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Número 389
15 de diciembre de 2015
LAS PARTITURAS DE GRANDES AUTORES SON IDEAS ARQUITECTÓNICAS SABIAS: HORACIO FRANCO

*El músico brindó el concierto de Fin de Año de la UAM, interpretando a Antonio Vivaldi
 
*Franco cuenta con un amplio repertorio de música contemporánea escrita especialmente para él por compositores mexicanos y extranjeros

 

 

En un recital matador, casi como un maratón, Horacio Franco interpretó algunos de los conciertos para flauta de pico más complejos, enigmáticos y perfectos, en una presentación que denominó Vivaldi extremo y entusiasmó –también en extremo– al público que se le entregó en un abarrotado Auditorio Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
 
Uno de los artistas mexicanos más reconocidos a nivel mundial por el virtuosismo en la ejecución de la flauta dulce considera que existe una “hiperromantización de la cuestión inspirativa”, pues se trata de tocar algo que está escrito a partir de símbolos que representan ideas y es ahí donde el músico debe tener la capacidad absoluta de entender un mensaje escrito en códigos.
 
“Nosotros como músicos estamos descifrando códigos”, subrayó en entrevista luego del ofrecer el tradicional concierto de Fin de Año en la UAM. A partir de esos códigos es establecida una relación emocional basada en la necesidad, ya no inspirativa sino de comunicación con el público.
 
Las partituras de los grandes compositores son ideas arquitectónicas muy sabias y bien estructuradas que más allá de buscar la belleza parten de la necesidad de establecer una comunicación, una relación emocional con el público a través de quien las interpreta, señaló el músico y compositor.
 
“Cuando uno está tocando una obra de Bach, Vivaldi o Brahms el resultado es bello”, pero para que lo sea “hay toda una serie de infraestructuras inteligentísimas y casi científicas” que no se queda sólo en transmitir belleza.
 
“En mi caso pienso en comunicar la idea de un compositor a partir de mi persona, pensamiento y sensibilidad; de que me pueda sentir cómodo con una música que domine técnicamente y de reconocer lo que hay en esa partitura: intelectual, creativa y arquitectónicamente”.
 
El artista, quien estudió en el Conservatorio Nacional en México y en el ahora Conservatorio de Ámsterdam, Holanda, ofrece alrededor de 150 conciertos al año. El programa de Vivaldi extremo comprende seis conciertos para flauta de pico de Antonio Vivaldi (1678-1741).
 
Este ha sido un recital “matador para mí; es como hacer un maratón” porque incluye algunos de los conciertos más difíciles para flauta del autor veneciano. “Son los más complejos, enigmáticos y perfectos; no hay mejores obras que esas” y por eso se llama Vivaldi extremo. No son obras largas porque duran siete u ocho minutos cada una, pero son “matadoramente” difíciles del único compositor barroco que entendió bien la idiomática del instrumento. El maestro Franco agradeció el extraordinario público de esta casa de estudios que “siempre me ha recibido con los brazos abiertos”.
 
Acompañado por la Capella Barroca de México interpretó los conciertos en D Mayor, RV 444 para flauta sopranino, cuerdas y continuo; en do menor, RV 441, para flauta alto, cuerdas y continuo; en Sol Mayor, RV 312r, para flauta sopranino, cuerdas y continuo; en Do Mayor RV 443 para flauta sopranino, cuerdas y continuo; en La menor RV 445 para flauta sopranino, cuerdas y continuo, y en Re Mayor, Op. X, No. 3 II Gardelino.
 
Al final, el público ovacionó de pie a Horacio Franco, quien ante la multitudinaria muestra de admiración, ofreció un encore con el que cerró de manera brillante su presentación en la Rectoría General de la UAM.
 
El flautista mexicano presentará el concierto Vivaldi y Bach, dos grandes del siglo XVIII, el viernes 18 de diciembre, a las 19:00 horas, en la Casa del Tiempo, centro de extensión educativa y cultural de la UAM.
 
Franco cuenta con un amplio repertorio de música contemporánea escrita especialmente para él por compositores mexicanos y extranjeros. Ha realizado numerosas grabaciones de música antigua y contemporánea para CD, radio y televisión en México, Estados Unidos y Europa. Cuenta con un disco en prosa grabado con Carlos Monsiváis.
 
También ha ejecutado música de cámara junto con Max van Egmond, Lucy van Dael, Nigel Rogers, Charles Brett, Crispian Steele-Perkins y Walter van Hauwe, entre muchos otros. Se ha presentado en todo el mundo y en México en salas de gran importancia, así como en casi todos los festivales que se realizan a lo largo y ancho del país: el Festival Internacional Cervantino, Festival del Centro Histórico de la Ciudad de México, entre muchos otros.