Número 386
15 de julio de 2022
INVESTIGADOR DE LA UAM, NUEVO MIEMBRO DEL CONSEJO CONSULTIVO
DE LA CONBIOETICA
*Es el primer representante de la Casa abierta al tiempo en ocupar un lugar como consejero
de la Comisión
El doctor Jorge Alberto Álvarez Díaz, investigador del Departamento de Atención a la Salud de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), fue designado para ocupar un lugar en el Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de Bioética (CONBIOETICA), para el periodo 2022-2026.
Dicho nombramiento tuvo lugar hace unas semanas durante una ceremonia en la que el secretario de Salud, doctor Jorge Carlos Alcocer Varela, le hizo entrega –al igual que a otros dos nuevos miembros– del documento que lo valida como consejero de este organismo desconcentrado.
Es la primera vez en la historia de la Comisión que un profesor de la Casa abierta al tiempo ocupa esta posición, lo que ratifica “que lo que hacemos se está viendo fuera de la institución, ya que no se trata sólo de la labor cotidiana que se realiza hacia adentro, sino de cumplir con el compromiso social que caracteriza a nuestra Universidad”, expresó.
En entrevista, el académico comentó que serán cuatro años que fungirá como consejero al lado de otros cinco elegidos de manera escalonada, pues lo que se busca es que la experiencia aportada se conserve dentro del Consejo Consultivo.
El órgano se reúne cada dos meses y en cada sesión se abordan temas que pueden tener impacto en el ámbito legislativo, los cuales el comisionado se encarga de llevar a las cámaras de Diputados y de Senadores, entre otras instancias.
La CONBIOETICA –expuso– tiene dos grandes vertientes: una proactiva, mediante la cual la Comisión analiza, propone algún posicionamiento, agrega aspectos o realiza sugerencias que no se habían considerado para modificar alguna ley; y otra que es la reactiva, esto es que en torno a una norma propuesta emite recomendaciones y opiniones respecto de lo abordado en el poder legislativo.
“En el primer punto, la labor de la Comisión ha sido muy relevante para la elaboración de guías para los comités hospitalarios de bioética que revisan problemas en la materia con pacientes y los comités de bioética de investigación, como el que tiene la Unidad Xochimilco”, agregó.
Estas guías brindan orientación sobre cómo debe organizarse el trabajo, el tipo de reuniones o cómo llevar el tema a un proyecto de investigación o a un paciente, en el caso de los hospitales.
Entre las actividades reactivas destaca el caso surgido hace un par de años cuando en la Ley General de Salud se aprobó la figura de objeción de conciencia, en la que un profesional en la materia podía negarse a dar algún tipo de tratamiento por suponer que va en contra de sus creencias morales, religiosas y culturales.
Un ejemplo es la salud sexual y reproductiva y dentro de ella la interrupción del embarazo, en torno a lo cual no todo profesional estaría dispuesto a participar, “pero como vivimos en una sociedad plural, democrática e incluyente se debe respetar en caso de tener hasta 12 semanas de gestación y a petición de la mujer teniendo tres lustros de experiencia en la Ciudad de México”.
Esta situación no estaba muy clara en la Ley General de Salud, en su artículo 10 bis, que fue derogado, “pero no quitaron la figura y lo que resolvió la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) fue la necesidad no sólo de eliminarla, sino de ponerlo en términos más precisos y ordenó fuera turnado al Legislativo y la Cámara de Diputados deliberó recientemente en torno al tema de la objeción de conciencia”, citó Álvarez Díaz.
Como una de sus labores iniciales como consejero, el investigador señaló que la CONBIOETICA revisó una propuesta creada por diputados que también será examinada por el Senado, que propició una serie de recomendaciones.
“En días próximos el comisionado nacional se reunirá con la Comisión de Salud del Senado para abordar estos temas y de la forma en que lo dice el estatuto, pues los documentos siempre pueden perfeccionarse y la apuesta es que con la mirada bioética se mejore cualquier propuesta de legislación”.
El también presidente del Comité de Ética en Investigación de la División de Ciencias Biológicas y de la Salud y representante de la UAM en el Consejo de Bioética de la Ciudad de México, indicó que la CONBIOETICA aún no ha emitido algún protocolo en torno a nuevas enfermedades pandémicas; la Organización Panamericana de la Salud presentó algunas guías sobre criterios éticos de atención o para hacer investigación durante la crisis sanitaria.