Número 383
31 de julio de 2023
La UAM está comprometida con la sustentabilidad y el desarrollo sostenible
*Busca que alumnado asocie la sustentabilidad a sistemas con variables sociales, económicas y ambientales
Rodolfo Pérez Ruiz
El proyecto educativo de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) considera la sustentabilidad como una de sus líneas emblemáticas en la cual su comunidad trabaja, sostuvo el doctor José Campos Terán.
“La idea es promover en los alumnos la asociación de la sustentabilidad con sistemas complejos y variables sociales, económicas y ambientales”, señaló el director de la División de Ciencias Naturales e Ingeniería de esa sede.
Se trata de entender que este tipo de problemas no se resuelven en su totalidad con una sola disciplina, por lo que es preciso generar un pensamiento crítico que impulse soluciones que integren herramientas para el estudio de la sustentabilidad.
En el cuarto Ciclo de conferencias Aprendizajes derivados de la pandemia, explicó que se trata de crear a un profesional que pueda fomentar medidas sostenibles, a la par de contar con la capacidad de interactuar con otras especialidades.
Al dictar la conferencia Proyectos educativos para el desarrollo sostenible y sustentable, consideró fundamental la habilidad de diversos sistemas de la tierra, incluyendo las economías y los sistemas culturales para sobrevivir y adaptarse indefinidamente a las condiciones cambiantes del entorno.
Por tanto, “el desarrollo sustentable es el que atiende las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de cumplir con sus propios requerimientos; esos son los principios importantes no sólo desde el área de la tecnología y las ciencias naturales, sino que abarca aspectos sociales, económicos y de diseño”.
En el texto Sustentabilidad, una visión multidisciplinaria “se indica que el papel de las instituciones de educación superior es educar a las siguientes generaciones que tendrán un rol significativo en el futuro, y en este sentido nuestras universidades somos centros de investigación y enseñanza que tenemos un impacto en estas prácticas”.
El experto en Biomateriales citó a la doctora Magdalena Fresán Orozco, Profesora Distinguida de la UAM, quien subrayó que “se asume la sustentabilidad como un eje rector del proyecto educativo que se compromete con el cuidado y gestión del medio ambiente, su conservación y manejo para la protección de los ecosistemas con el objetivo de formar profesionales capaces de favorecer las nuevas economías y el desarrollo sostenible”.
En ese sentido, la División de Ciencias Naturales e Ingeniería de la Unidad Cuajimalpa de la UAM, tiene como objetivo unir las ciencias básicas y las biológicas con aspectos de matemáticas e ingeniería para propiciar espacios de convergencia en conocimientos y avance de aplicaciones tecnológicas, apuntó.
Para tal fin se ofrecen las licenciaturas en Biología molecular e Ingeniería biológica –únicas en el país–, Ingeniería en computación y Matemáticas aplicadas, así como dos posgrados, uno en Ciencias Naturales e Ingeniería y un doctorado en Ciencias Biológicas y de la Salud, que se maneja con cuatro de las cinco unidades de la UAM.
Para lograr los objetivos educativos con los alumnos, en la sede Cuajimalpa se imparte la Unidad de Enseñanza Aprendizaje (UEA) Seminario y sustentabilidad, que cursan todos los alumnos. Así, “un alumno de derecho, diseño, administración, biología molecular o de ingeniería en computación toman el mismo curso”, precisó el docente.
También hay dos UEA –Taller de literacidad e Introducción al pensamiento matemático– esenciales para generar documentos e infografías para la difusión y estructuración de un pensamiento de análisis sobre un tema de sustentabilidad.
La integración con otras UEA optativas ayuda a la transversalización del concepto en todos los planes de estudio, y también se trata de reducir el uso de los reactivos y desechos en los laboratorios, generar prácticas que involucren sustancias no dañinas para el hábitat.
Entre los estudios que se han desarrollado destaca el programa de Lombricultura para usar fertilizantes en investigaciones sostenibles, que dio inicio después del Seminario sobre el tema de esa sede académica.
Actualmente se está intentando generar una reserva en la Unidad para proyectos de investigación educativa y de ciencias con impacto social y se pretende perfeccionar la agroecología, en particular hacer composteo para las colectividades vecinas y la alcaldía.
También se están creando huertos escolares para la producción de alimentos en las escuelas primarias y secundarias, mediante el empleo de ideas muy básicas sobre el medio ambiente, manejo de plagas y de residuos.
Además, se están elaborando biofertilizantes con el manto forestal, para lo cual se trata de generar el vínculo con la alcaldía para que los estudiantes apliquen esos conocimientos en su comunidad. En el área de alimentos, se han presentado proyectos para continuar con la tradición regional para producir hongos y setas comestibles en la demarcación.
“El proyecto de generación de bioetanol y su impacto social propone usar el residuo de paja para obtener el carburante, pero la población pensó que la intención era instalar una gasolinera de bioetanol, pero no tenía esa perspectiva”.
Por otro lado, se han realizado indagaciones en torno a la extracción de la cutícula de jitomate para producir nuevos materiales, se pretende aprovechar la piel de este vegetal que resiste a la oxidación, y también destaca el diseño de un biorreactor de microalgas para atrapar dióxido de carbono en el ámbito industrial, así como la creación de un prototipo para construir humedales que ayudan el uso racional del agua y la remoción de contaminantes.
“El manejo de microplásticos es un plan realizado por alumnos que procesaron un polímero biodegradable para sustituir la diamantina, y también diseñaron una infografía en la que explican sus resultados”.
Además se han efectuado simposios en torno a una universidad sustentable y sus retos y la comunidad estudiantil ha introducido las revistas AxcánUAM, MicroUAM y El Cacomixtle, concluyó el investigador.