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Número 380

13 de julio de 2022

EL DOCTORADO EN ESTUDIOS ORGANIZACIONALES DE LA UAM

PERMITE UNIR LAZOS EN LATINOAMÉRICA

*Especialistas participaron en la clausura del Primer Coloquio Internacional Doctoral de Estudios Organizacionales

Programas como el Doctorado en Estudios Organizacionales de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) permiten unir lazos en Latinoamérica “con perspectivas locales de comprensión crítica compleja de nuestras sociedades y organizaciones para construir desarrollo”, aseguró hoy el doctor Óscar Lozano Carrillo, rector de la Unidad Azcapotzalco.

 

En la clausura del Primer Coloquio Internacional Doctoral de Estudios Organizacionales, convocado por la Casa abierta al tiempo, la Fundación Universitaria Antonio de Arévalo (UNITECNAR) y Corposucre, en Cartagena de Indias, Colombia, destacó que dicha iniciativa permite una proyección internacional conjunta en la cual se suman perspectivas disciplinarias científicas con profundidad teórica metodológica, pero, sobre todo, epistemológica que permita transformar las organizaciones.

 

“La UAM se siente y complacida de participar en estos proyectos, en particular sus Unidades Azcapotzalco e Iztapalapa; hay una maestría internacional producto de los trabajos en Colombia –que también está en el posgrado en Estudios Organizacionales– integrada por 19 alumnos de seis países: Colombia, Ecuador, Chile, Honduras, Bolivia y México”, expuso.

 

El doctor Dionisio Vélez White, rector de la Fundación Universitaria Antonio de Arévalo, destacó que este primer coloquio surgió con la intención de generar escenarios académicos propicios para el encuentro de diferentes actores que permitiera revisar temáticas para el mejoramiento de las sociedades a partir del desarrollo y la gestión de las organizaciones.

 

“Hoy prácticamente se clausura, pero deja material de aprendizaje a lo largo de tres días de exposiciones que generó aportes para la disciplina, los participantes y los investigadores, además de permitirnos establecer relaciones con reconocidas instituciones a nivel internacional comprometidas con el crecimiento académico”, agregó.

 

Al término del acto, la doctora María Teresa Magallón Diez señaló que la organización es un objeto de investigación ontológicamente complejo, en particular por dos razones, la primera por su naturaleza heterogénea.

 

“Uno debe partir de que hay una enorme variedad de problemas y ahí la organización cumple con diferentes funciones sociales, no sólo con lograr mayor productividad, sino con abarcar objetos de análisis de naturaleza diversa desde la empresa, la escuela, el hospital, agencias gubernamentales, partidos políticos e iglesias, por citar sólo algunos”, dijo al dictar vía remota la conferencia magistral Estudios organizacionales, pertinencia y rutas emergentes. 

 

Por lo tanto, no hay una única y mejor forma teórica y metodológica de abordar a una organización porque lo que en una genera un cambio, no desencadena los mismos efectos en la otra, ni dependen de una sola variable, pues los procesos de los que forma parte y la multiplicidad de factores por los que se constituye está cruzada por multitud de relaciones y conexiones que estructuran su ser en el mundo, afirmó la coordinadora del Doctorado en Estudios Organizacionales de la UAM.

 

La doctora Magallón Diez explicó que el segundo aspecto que hace complejo este fenómeno de análisis es que la organización es contingente, porque su abordaje está sujeto a los cambios sociales y a los modos de racionalidad prevaleciente, es decir, opera bajo formas específicas.

 

“Esto explica la fragmentación y la imposibilidad de construir una teoría general, ya que se trata de un campo de saberes formado a partir de rupturas sucesivas, explicaciones desde las perspectivas que van desde las positivistas y estructurales hasta nociones más interpretativas que rescatan la subjetividad en los espacios; hay una enorme pluralidad en esta caja de herramientas y su objeto de estudio, que es la organización, no puede ser descrita como una entidad encapsulada”.

 

Los estudios organizacionales son plurales, diversos y fragmentados, por lo que no hay respuestas únicas ni certezas; por otro lado, manifestó que después del confinamiento por la pandemia por COVID-19, si bien no hay una imposición de agenda de temas de indagación, los investigadores y alumnos de la disciplina se convierten en sujetos privilegiados.

 

“Es el momento de mirar, describir y narrar cómo fue que llegamos aquí y cómo las organizaciones tuvieron un rol fundamental; la pandemia ofreció una oportunidad para echar una mirada a las instituciones sobre las que descansamos, en las que confiamos, de las que dependemos mucho, es decir aquellas que son necesarias para mantener una población segura y que requieren capacidad de respuesta”.

 

El contexto también dejó en claro que servicios esenciales y derechos fundamentales como la salud, la educación, la alimentación y las organizaciones encargadas de su provisión y su garantía tienen que ser estudiadas.

 

Antes de concluir su intervención, citó a Pablo González Casanova para mencionar que ante grandes cambios vividos se tiene que pasar al análisis histórico y al estudio de la evolución reciente de las organizaciones en crisis, las turbulencias, las desestabilizaciones, los desequilibrios y a la historia de las formas complejas en que los problemas han sido superados mediante la renovación de las empresas, los estados, los mercados y la reestructuración de los sistemas de dominación, apropiación, distribución, exclusión, represión, depredación y explotación.

 

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