Encabezado
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Número 379

12 de julio de 2022

LA CELEBRACIÓN DEL DÍA DEL ABOGADO DEBE PROMOVER

EL CONOCIMIENTO SOBRE LA MATERIA

*También deben generarse espacios de reflexión y discusión, señalan en entrevista egresados de la UAM

El día del abogado (12 de julio) debe ser celebrado promoviendo el conocimiento sobre la materia y formando especialistas en las distintas áreas inherentes a la disciplina, coincidieron los maestros Manuel De Jesús Santos Juárez, fiscal de investigación estratégica de delitos financieros en la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México; y Carlos Guillermo Cruz Guzmán, fiscal de Investigación Estratégica Central de la misma instancia, ambos egresados de la generación 2004-2008 de la Licenciatura en Derecho de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
 
Por su parte la maestra Sandra Salcedo González, investigadora del Departamento de Derecho de la Unidad Azcapotzalco, dijo que este día debe celebrarse generando espacios de reflexión y discusión como los seminarios y conferencias sobre los argumentos que conciernen a las diferentes temáticas de la materia y aportando a la labor de defensa en México, porque “hay mucho qué hacer”. 
 
En entrevista sobre sus experiencias en la vida profesional y los éxitos que han alcanzado en sus trayectorias, egresada y egresados coincidieron que en la UAM obtuvieron las herramientas y los conocimientos que les permiten ejercer su profesión con las herramientas, los conocimientos en teoría y práctica, así como el compromiso y la sensibilidad hacia las problemáticas sociales.
 
La maestra Salcedo González imparte en la UAM las materias del Eje de Derecho Internacional y también es docente por asignatura en otras instituciones como la Universidad Panamericana y en algunos diplomados de la Iberoamericana y Anáhuac, así como en programas de posgrado de la Escuela Federal de Formación Judicial.
 
Para la egresada de la generación 1999-2003 uno de los logros importantes en su desempeño como abogada es formar parte de la representación jurídica de las víctimas en el caso Tzompaxtle Tecpile y otros versus México, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
 
Dicho caso refiere “la detención ilegal y arbitraria en enero de 2006 de Jorge Marcial y Gerardo Tzompaxtle Tecpile, y Gustavo Robles López por parte de agentes policiales en una carretera entre las urbes de Veracruz y Ciudad de México, así como la aplicación de la figura del arraigo y la falta de garantías judiciales en el proceso penal que se siguió en su contra”, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
 
Sobre las motivaciones que la llevaron a optar por esta disciplina, la maestra Salcedo González dijo que su padre es abogado y su madre pedagoga y profesora normalista, por lo que desde la formación familiar “siempre viví entre cuestionamientos sobre los asuntos sociales y con frecuencia estuvo presente la preocupación por aportar a la sociedad y ser parte de las soluciones a la desigualdad y la injusticia”.
 
Por ello, cuando ingresé a la UAM “me di cuenta de la relevante función de esta universidad en su interés por aportar respuestas a las problemáticas sociales en México y, por tanto, encontré una congruencia entre lo que yo buscaba y lo que obtuve”.
 
Algunos temas que atrajeron el interés de la investigadora fueron los vinculados con grupos vulnerables de mujeres y niñas, la violencia de género y familiar, personas con discapacidad y en condición de pobreza, así como el constituido por la gente privada de su libertad, como el caso Tzompaxtle y por el asunto de arraigo y prisión preventiva.
 
Después de haber estado en las unidades de atención y prevención a la violencia familiar (UAVI) y terminar su maestría en Derechos Humanos en la Universidad Iberoamericana, fue invitada a desarrollar actividades en espacios de política pública local y federal teniendo a su cargo proyectos financiados enfocados a mejorar la defensa de los derechos humanos en México. Posteriormente se desempeñó en el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas y Adolescentes, en la Secretaría de Gobernación.
 
“Hoy me enfoco en la docencia y no puedo asumir muchos casos, excepto el de Tzompaxtle por ser internacional, pero para mí es necesaria la responsabilidad de estar formando abogadas y abogados y la labor académica es fundamental para poder construir lo que buscamos desde hace tiempo que es un México justo y en paz”.
 
El triunfo más significativo es poder aportar en la disciplina “en la que la Universidad me formó y que se ha podido expresar en los diferentes espacios en que he trabajado en defensa de los derechos humanos”; por otro lado, en las UAVI fue satisfactorio ver los rostros que buscaban una solución a la violencia que vivían y conseguir que al menos salieran de la situación de riesgo. También participar en espacios de política pública, como la reforma constitucional en materia de derechos humanos de junio de 2011.
 
Uno de los resultados recientes es el de Tzompaxtle, sobre el que hubo una sesión en Costa Rica donde se presentó el testimonio de una de las víctimas, y sobre el cual “buscamos que la Corte se pronuncie y ordene al Estado mexicano derogar esas dos figuras (arraigo y prisión preventiva oficiosa) y que se determine la responsabilidad internacional del Estado Mexicano por incumplir en garantizar nuestros derechos en proteger a las personas”.
 
Ese sería un gran éxito para las víctimas, pero también para las personas que viven el arraigo y la prisión preventiva oficiosa y para toda la sociedad, pues quedaría un precedente para toda América Latina si se resuelve en este sentido.
 
El maestro Santos Juárez expuso que desde su infancia “he estado en contra de las injusticias” y siempre tuve claro que quería dedicarme a combatir las cosas indebidas por pequeñas que fueran y para ello necesitaba ser abogado” y qué mejor que hacerlo en una Institución que cuenta con un gran prestigio en el país.
 
Actualmente imparte clases de licenciatura y maestría en distintas instituciones como las universidades Insurgentes, Milenium, entre otras.
 
El maestro Cruz Guzmán expuso que en realidad pensaba estudiar Química o Biología, pero al conocer la materia de Derecho Laboral “fue la que más atrajo y me formé en la mejor universidad a la que elegí por su modelo educativo, el ambiente multicultural y sobre todo por las bases filosóficas en el tronco común, que desde universitario me han apasionado”.
 
La exégesis del plan de estudios de la UAM está en el énfasis en los derechos humanos y la cuestión social, por lo que la formación recibida en la institución “nos orilló a tener presente siempre a los grupos en situación de vulnerabilidad”.
 
Santos Juárez y Cruz Guzmán relataron que al salir de la universidad atendieron una convocatoria para oficial secretario en la FGJ a la que accedieron para después desempeñarse como agentes del Ministerio Público y actualmente como fiscales.
 
En su trayectoria siempre han optado por defender a las víctimas, sobre todo aquellas que pertenecen a los grupos vulnerables de niños, mujeres y personas adultas.
 
“Lo que buscamos hoy desde las distintas áreas del derecho es un trato igualitario y que las garantías de todas las personas sean potencializadas. “Esos filósofos y sociólogos clásicos que leímos en la universidad los tenemos muy presentes en el ejercicio de la profesión dentro de la procuración de justicia”, comentaron.
 
Los dos abogados consideraron que el principal logro en su trayectoria radica en seguirse actualizando con posgrados y haber alcanzado el nombramiento de fiscales en sus respectivas áreas en la FGJ, “pues incluso la UAM nos da las herramientas y nos contagia las ganas para seguirnos preparando y enfrentarnos al mundo jurídico”.
 
La visión “que nos ha dado la Universidad además nos ha otorgado la posibilidad de salir a otros países y conocer a otros colegas de Latinoamérica que nos hacen darnos cuenta del buen nivel de la licenciatura que se ofrece en la Casa abierta al tiempo”.