Encabezado
Imprimir

Número 377

26 de julio de 2023

CCH Oriente planteó un modelo educativo innovador caracterizado por el autogobierno

*Cumplió medio siglo el sistema basado en la capacidad de razonar, analizar e investigar

*Se presentó en la Unidad Cuajimalpa de la UAM el libro Testimonios. A 50 años de la fundación del CCH Oriente

Ana María Lozada Xochicale

 

El Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) fue planteado como un modelo innovador de enseñanza en el que lo importante era aprender a aprender, a hacer y a ser, sin dejar de mencionar que el plantel Oriente se caracterizó durante sus primeros años por un proceso de autogobierno, coinciden maestros y ex alumnos en el libro Testimonios. A 50 años de la fundación del CCH Oriente.

 

El texto presentado en el Puente de la Biblioteca Miguel León-Portilla de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) por David Villarruel Velasco, Agustín Caballero Solís y Celso Hernández Rojas, con la moderación de José Cruz, reportero gráfico de la Casa abierta al tiempo, recoge las experiencias de 61 personas que se enfrentaron a una educación sustentada en la capacidad de razonar, analizar e investigar desde la formación científica y humanística.

 

Villarruel Velasco, estudiante de la primera generación refirió que en 1971, a partir de un proyecto del doctor Pablo González Casanova, se crearon en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) los CCH donde los profesores, muchos de ellos egresados de la lucha del movimiento estudiantil de 1968, rompieron con el esquema tradicional para que los jóvenes fueran quienes realizaran la investigación que expondrían en clase.

 

“Durante la pandemia nos pusimos a trabajar a través de pláticas en Zoom para sacar esta obra que conmemora medio siglo del plantel, porque consideramos importante recuperar los testimonios, tanto de académicos como de alumnos que hicimos historia en un colegio que mantuvo durante mucho tiempo cuatro turnos y que llevó a crear la figura del estudiante trabajador”.

 

En sus 282 páginas la obra presenta fotografías y testimonios importantes que dan cuenta de la creación del Colegio en 1972 en una zona –la colonia Agrícola Oriental– entonces despoblada e inhóspita del oriente de la Ciudad de México, “cuyo distintivo fundamental es un proceso de autogobierno”.

 

Caballero Solís dijo que la mayoría de los maestros venían de la lucha del 68, “unos con cierto prestigio como líderes estudiantiles como Tita, Roberta Avendaño, el Napoleón o el Che y otros como base o bien que habían sufrido las consecuencias de ese momento, lo que trajo una forma diferente de entender las cosas, es decir, una nueva visión, ya no era la educación positivista que se traía del siglo XIX, sino que el maestro llegaba y se rodeaba de los alumnos, a quienes les decía que lo llamaran por su nombre o apodo”.

 

Sin embargo “el CCH que ideó González Casanova no era sólo a nivel bachillerato, era toda una estructura diferente que además contara con licenciatura y posgrado para lo cual, se decía, se estaban construyendo los planteles que fueron las Escuela Nacional de Estudios Profesionales (ENEP), ahora Facultad de Estudios Superiores (FES)”.

 

Uno de los artífices de la elaboración del organigrama para constituir el primer autogobierno a nivel bachillerato y promotor del grupo de rechazados de la UNAM de 1973 a 1975, narró que el movimiento se unificó debido a la inseguridad, la falta de limpieza y de transporte para iniciar con ese modelo.

 

La corriente derivó en un enfrentamiento con las autoridades, “a las cuales logramos correr, para preguntarnos y ahora qué vamos a hacer porque ya se estaban organizando para elegir a un miembro al Consejo Interno en la estructura del CCH como lo mencionaban en la propaganda que repartían”.

 

Entonces, “determinamos utilizar este Consejo Interno para que fueran los estudiantes quiernes tuvieran mayoría con el nombramiento de un representante por cada uno de los cinco edificios en cada turno, con lo que se juntaban 20, además de dos maestros por academia –Matemáticas, Ciencias Experimentales, Redacción, Historia y Lenguas– que sumaron ocho y dos trabajadores que integrarían la estructura”.

 

Esta situación molestó a la Rectoría, “aunque acabó aceptándola después de muchas movilizaciones para nombrar a un director que para nosotros sólo era administrador del presupuesto y coordinador de las labores, mientras lo académico era función del autogobierno”.

 

Muchos egresados del CCH Oriente son diputados y funcionarios de gobierno, así como doctores que están en la academia y que también participaron en este libro editado por Oriente Rojo.

 

El maestro Hernández Rojas destacó la importancia del volumen para conocer la relevancia que tuvo el autogobierno, parte significativa en esta historia, “porque se estaría hablando básicamente de diciembre de 1972 a julio de 1978, un periodo muy corto con una repercusión sustancial, dado que los estudiantes y las áreas no se dejaron, es decir, no había estabilidad en la institución”, puntualizó.