Número 371
21 de julio de 2023
Capacita UAM en documentación y archivos a organizaciones LGBT+
*Como parte de la Jornada Letras fuera del armario, convocada por la Coordinación General de Difusión
Ana María Lozada Xochicale
Activistas de la diversidad sexual asistieron al Taller de documentación y archivos para organizaciones LGBT+, impartido en la Casa de la Primera Imprenta de América de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), con el objetivo de aprender a recopilar y gestionar sus escritos o datos para poder socializarlos.
En la apertura de la actividad, que formó parte de la Jornada Letras fuera del armario –convocada por la Coordinación General de Difusión de la Casa abierta al tiempo y el Foro Cultural Somos Voces– el maestro Maai Ortiz subrayó la importancia de saber la manera correcta de almacenar los registros, porque “desafortunadamente las memorias e historias de la diversidad sexual han sido borradas”.
El coordinador de Somos Voces admitió que es muy difícil encontrar, por ejemplo, en un museo toda esta información. Por ello, “la UAM y el Foro Cultural se articularon para que especialistas como los del Centro Académico de la Memoria de Nuestra América (CAMeNA) de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) compartan su experiencia sobre el tema con el fin de que más gente sepa cómo clasificar, preservar y difundir su material”.
Sobre todo, “porque vimos que una de las problemáticas actuales de muchas organizaciones LGBT+ es que no tienen conocimientos para organizar su propia información guardada en papeles y fotografías, mucha de la cual está amontonada en cajas de cartón”, afirmó el doctorando en Humanidades por la Unidad Xochimilco.
La maestra Bettina Gómez Oliver, responsable de los Archivos Históricos de procedencias diferentes –personales, familiares, privados, de instituciones sociales y colectivos– de la UACM, destacó la importancia de las fuentes documentales o históricas porque dan cuenta de un momento en particular.
De igual manera las fuentes secundarias y terciarias “deben ser tratadas con cuidado porque un archivo que no puede consultarse es basura; por lo tanto, se debe recurrir a la clasificación para que ni los hongos o las perforaciones por insectos acaben con los papeles”.
Así, una de las primeras acciones es fumigar para acabar con ratones, ratas y cucarachas, ya que el almacenamiento de un acervo en malas condiciones potencializa el riesgo de no poder ser consultado en alguna otra ocasión.
Tal es el caso de un archivo rescatado por CAMeNa –abierto al público– e integrado al Fondo I (Identidad, Diversidad y Disidencia y Derechos Sexuales), generado por el Colectivo Sol, que da cuenta de la historia completa de los inicios de estas personas. Entonces, “para integrar un archivo, hay que escuchar y sentir lo que dicen los documentos”, señaló Gómez Oliver.
“Especial atención deberán tener en reconocer a quienes aparecen en imágenes, de lo contrario se quedarán anónimas, pero sobre todo es fundamental saber sobre el tema para poder ofrecer un contexto del momento en que fueron tomadas”, finalizó.