Encabezado
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Número 371

8 de julio de 2022

ESTATIZACIÓN DE INDUSTRIA ELÉCTRICA FRANCESA GARANTIZA INDEPENDENCIA ENERGÉTICA

*La nacionalización del sector en Francia justifica el proyecto de reforma eléctrica del gobierno de México

Debido a que no es autosuficiente y tiene temor de quedarse sin el gas natural ruso, Francia busca la seguridad e independencia energética, por lo que no puede depender de decisiones de particulares basadas en las ganancias para generar electricidad, afirmó el doctor Nicolás Domínguez Vergara, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
 
El objetivo del gobierno francés es producir la energía de fuentes renovables limpias e intermitentes, como la nuclear, para lo cual ese país cuenta con 58 reactores en los cuales no han ocurrido accidentes escalofriantes como en Chernóbil, Ucrania, Fukushima, Japón o la isla de Tres Millas en Estados Unidos, indicó.
 
“La decisión de Francia revela que Rusia está ganando la guerra energética, que es una parte del conflicto que se libra en el continente, no hay duda de eso, aunque el problema es que en un mundo globalizado todas las naciones padecemos los efectos del enfrentamiento bélico y la mayoría pierde, sobre todo aquellas pobres que no tienen petróleo”.
 
En entrevista, Domínguez Vergara sostuvo que la nacionalización de la industria eléctrica anunciada por Francia otorga razón al proyecto del gobierno de México, pues “parece que los franceses copiaron los argumentos del gobierno de López Obrador y ahora todos los que se opusieron a la propuesta se estarán preguntando cómo es que un gobierno conservador, un país capitalista, le esté copiando hasta las palabras al proyecto mexicano”.
 
En su discurso ante el pleno de la Asamblea Nacional, Élisabeth Borne, primera ministra francesa, expresó que aquella nación debía tener independencia, seguridad y garantizar la soberanía energética, “mientras aquí la oposición calificó que eso era un lenguaje caduco, de 1960, pero ahora, en julio de 2022, esos argumentos los están retomando en Francia”.
 
Esos peligros que ve el gobierno conservador francés son comunes, toda vez que México es muy vulnerable energéticamente, en razón de que los privados producen más de 60 por ciento de la electricidad y la ley los beneficia.
 
“En nuestro país no se pudo reformar la Ley Eléctrica por el rechazo de los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD) hace unos meses, pero con lo que ocurre en Europa esa discusión debe retomarse para que pronto el Estado recupere el control del sector estratégico de la electricidad”.
 
Sin embargo, “en México no estamos tan mal, pues aquí el kilowatt hora cuesta 1.20 pesos, mientras en Francia 5.20 pesos, precio similar al que tienen Alemania y España”.
 
Por tanto, es posible que otros estados europeos sigan en cascada la nacionalización del sector, procesos que desatarán la oposición y propaganda contraria de las empresas privadas.
 
Con el esquema de los particulares en la generación de la electricidad, México pierde dinero y las ganancias van a otros países.
 
Sólo en Suecia el Estado tiene el control total, pero Portugal, Holanda, Italia, Finlandia y Dinamarca carecen de ello. Alemania tiene planes para estatizar e incluso en España, donde no han podido aplicar reformas, se verán obligados a pensar en cambios por la presión de la población.
 
El investigador detalló que Francia tiene en sus planes construir seis reactores nucleares para el año 2035, mientras Estados Unidos considera la construcción de 150 reactores nuevos y China pretende erigir 300 más, decisiones que están impulsando la energía nuclear a nivel global.
 
Desde 1990 comenzó el esfuerzo mundial de privatizar la industria eléctrica; en México fue Carlos Salinas de Gortari quien permitió el proceso y pasó lo mismo en Brasil, India y otras naciones, donde empresas se metieron de lleno al sector.
 
El docente del Departamento de Sistemas de la Unidad Azcapotzalco cuestionó el proceder de compañías como Enron que daba mantenimiento en Estados Unidos en horas pico para subir las tarifas o Iberdrola en España, que vació presas para aumentar el precio de la luz y emplearon gas natural.
 
“Frente al invierno próximo y al no tener el gas ruso los países europeos tienen miedo de quedarse sin energía para la población, por lo que seguramente se verán obligados a cambiar la política energética, además que el acceso a ese recurso debería ser considerado un derecho humano”, finalizó.