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Número 363

17 de julio de 2023

Texto presentado en la UAM profundiza en el discurso inclusivo/incluyente no binario

*La guía fue dada a conocer por sus autores en la Casa de la Primera Imprenta de América de la UAM

Teresa Cedillo Nolasco

 

Una mirada al discurso inclusivo/incluyente no binario desde la lingüística, la comunicación y la psicología social es ofrecida en la guía Usos y estrategias de discurso incluyente no binario, de acuerdo con sus autores Kaleb Ávila Sánchez, Cristal Yeseidy Cepeda Ruiz y Arges Mancebo del Castillo Sánchez, integrantes del colectivo Castalia, durante la presentación de dicho texto en la Casa de la Primera Imprenta de América de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

El manual “es dos a la vez”, ya que el lector podrá acceder a una versión amigable, sencilla y resumida en la que aprenderá aspectos relacionados con la sexualidad, el género, el lenguaje y algunas estrategias comunicativas que le ayudarán a hacer un uso del discurso incluyente y, por otro lado, hallará un compendio especializado diseñado para quienes gusten profundizar sus conocimientos sobre la diversidad sexo-genérica y la locución.

 

En este segundo caso, encontrará, por ejemplo, definiciones más detalladas, tablas comparativas y técnicas informativas de corte morfológico, sintáctico, léxico, y socioprogramático en tres versiones que son la no inclusiva, inclusiva binaria e inclusiva no binaria y/o neutra.

 

Ávila Sánchez, trans originario de la Ciudad de México y formado en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), expuso que el colectivo Castalia, editor de la guía, es un esfuerzo comunitario para crear algunas alternativas culturales para las pluralidades trans y no binarias.

 

El autor, quien cuenta con más de siete años de experiencia en temas de género y disidencias y actualmente coordina el área de Educación y Profesionalización en Somos Voces, dijo que el trabajo inició desde 2021 y desde entonces “hemos alcanzado alianzas, vinculaciones y sobre todo creado una red grande, sólida, afectiva y de apoyo, que nos ha permitido reconocer las trayectorias de vida de las personas con quienes coincidimos y nos hemos hermanado en este camino”.

 

Hasta ahora todas las referencias que se habían socializado sobre el lenguaje incluyente se “han dado desde la desinformación, el amarillismo y el prejuicio, por lo que nos encontramos con un espacio apenas por desafiar”.

 

Si bien ya existen acercamientos al discurso no sexista, éste se estaba desarrollando desde un espacio muy particular que es el de los feminismos; sin embargo, al trabajar en estas publicaciones informativas “nos percatamos de que estaban constituidas fuera de las identidades disidentes, es decir, enfocadas en identidades binarias, que claramente no daban cuenta de muchas lecciones de vida a las que nos confrontamos”.

 

El lugar desde el que “nos plantamos no es el de las palabras; no buscamos establecer nuevos códigos de lenguaje ni inventar cosas; más bien hablamos de la experiencia de personas reales y con este ejercicio de indagación logramos impulsar una práctica de fortalecimiento comunitario”.

 

Mancebo del Castillo, trans licenciado en Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California y en Literatura y Lenguas Hispánicas por la UNAM, indicó que este material fue diseñado para gente que no tiene conocimiento sobre sexualidad, género y lingüística”, pues son asuntos que “aparentemente cualquiera puede manejar, pero hemos comprobado que no es así, sino que hay mucha desinformación, por lo que quisimos hacer esta guía para acercar al público en general nociones básicas en forma accesible”.

 

El lenguaje inclusivo o incluyente ha generado mucha controversia y ha sido tema en medios de comunicación y redes sociales, “y esto nos hizo ver que la sociedad requiere información y, por tanto, necesitamos trabajar desde la parte cultural, para dar detalles al colectivo LGBTTTIQ+ sobre las vivencias reales de la población trans y no binaria e impulsar la sensibilización”.

 

Mucha gente que tiene apertura hacia esto y quiere ser respetuosa con la población no binaria, familias o incluso instituciones o empresas se pregunta cómo usar el lenguaje incluyente y “por eso hicimos este trabajo”, sustentado desde la psicología, la lingüística y la comunicación.

 

Al no tener la información suficiente se empiezan a hacer juicios a priori y si “vemos a alguien que a primera vista no sabemos si es varón o mujer y en ese momento empieza la violencia, por lo que el colectivo está convencido que es trabajando en la esfera cultural que es posible hacer cambios a largo plazo”.

 

La doctora en Lingüística y profesora de la misma disciplina en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, Cepeda Ruiz, expuso que desde los estudios normativos, sobre todo los que siguen a la Real Academia Española, siempre se ha tachado de manera negativa el discurso inclusivo y a las personas que lo utilizan como ridículas, superficiales o ignorantes.

 

Autora de diversos artículos publicados en libros y revistas especializadas en análisis sobre lengua, sociedad y contexto comunicativo, dijo que por ello se hizo una revisión de bibliografía, principalmente de cinco manuales mexicanos y siete de otros países sobre el lenguaje o discurso inclusivo, así como del informe de la Real Academia Española (RAE) de 2020, para saber cómo se manejaban ciertos temas.

 

“Lo que encontramos es que todos abordan el género y el género gramatical y entienden que se llegan a conectar, sobre todo cuando se refieren a individuos. También hallamos que los informes de la RAE tenían contradicciones, pues señalan que están en contra del discurso inclusivo, pero al final sus definiciones ‘son amañadas’ y una es la que le conviene a sus objetivos, que consiste en decir que el masculino es suficientemente inclusivo y, por tanto, no hay que cambiarlo”, explicó.

 

También se hizo un diagnóstico que consistió en un formulario por google de diez preguntas que fue respondido por 135 participantes desde los 15 hasta los 79 años, de todos los estados, pero principalmente de la Ciudad de México, Guerrero y Estado de México.

 

Uno de los hallazgos es que si bien la palabra “Elle” no está en el diccionario de la RAE, sí es utilizado por muchos que desean que se les trate con este pronombre. Además consideraron, en su mayoría, que el hecho de hablar del tema ya era un gran cambio porque se visibilizan esas otras identidades que han sido acalladas.

 

Entre las principales estrategias que el manual destaca están el neutralizar u omitir el género; es decir, se trata de construir el discurso sin marcar el género gramatical al referirnos a gente, pues es útil cuando no se conoce la identidad de género; de igual manera destaca el morfema “e”, recomendable cuando la persona ya ha expresado que desea ser tratada con terminaciones en “e”.

 

La guía Usos y estrategias de discurso incluyente no binario puede consultarse en @ColectivoCastalia