*Un grupo de especialistas al que pertenece un académico de la UAM categorizó 27 redes de investigación del cambio climático
*Los expertos accederán a los datos sobre el cambio climático y agregarán experiencias propias a un portal electrónico
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Un total de 27 redes de investigación sobre el cambio climático de todo el mundo fue categorizado por un grupo de especialistas al que pertenece el doctor Pablo A. Torres Lima, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), en un trabajo que consiste en ofrecer una lista de las funciones que tienen los actores locales en la co-producción de conocimiento sobre los efectos de ese fenómeno en las comunidades.
Los especialistas en el tema accederán a una base de datos interactiva, creada para tal efecto, en la que difundirán datos sobre el cambio climático y agregarán sus propias experiencias a través de un portal electrónico, en el que organizaciones no gubernamentales y otros grupos podrán participar en línea, lo cual permitirá mantener actualizaciones permanentes y a disposición del público.
El investigador adscrito al Departamento de Producción Agrícola y Animal de la Unidad Xochimilco de la UAM desarrolla aún el estudio, junto con sus colegas Nicole Klenk (Universidad de Toronto), Katie Meehan (Universidad de Oregon), Sandra Lee Pinel (Universidad de Idaho), Fabián Méndez (Universidad del Valle) y Daniel Kammen (Universidad de California, Berkeley).
El propósito de la iniciativa consiste en documentar y comparar dichas redes, en respuesta a la ausencia de políticas y estrategias que definan derechos, funciones y responsabilidades de las partes interesadas.
Como objetivo inicial, los científicos establecieron el marco de una red más amplia de experiencias y oportunidades para empoderar las colaboraciones entre los actores locales, la comunidad científica y los sectores público y privado.
Los especialistas dieron a conocer su labor en el artículo Stakeholders in climate science: Beyond lip service?, publicado en la prestigiosa revista Science el 13 de noviembre de 2015, en el que describen el trabajo que involucra desde agricultores, pescadores y poblaciones rurales hasta aquellos que simplemente viven en zonas especialmente vulnerables a los cambios de temperatura.
La investigación rigurosa, bajo los mismos mecanismos de proceso de rendición de cuentas, debe asegurar la creación de un entorno más inclusivo para la investigación colaborativa.
El estudio fue financiado por el programa Fulbright NEXUS 2014-2016 del Departamento de Estado de los Estados Unidos y el Ministerio de Educación de Brasil. |