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Número 338
18 de noviembre de 2015
MEDIDAS DE NO REPETICIÓN, NECESARIAS PARA COMBATIR LA CRISIS DE DERECHOS HUMANOS EN MÉXICO
*Otras vías para combatir esa crisis son promover el derecho comparado, las buenas prácticas y nuevas formas de control en el ejercicio del poder
 
*Generar confianza en las autoridades es posible a partir de resultados y mecanismos estratégicos de transparencia

 

En materia de derechos humanos lo más importante son las medidas de no repetición, esto es, que los casos de violación –por ejemplo– se traduzcan en acciones inmediatas para evitar que otras personas padezcan lo mismo, señaló la doctora Perla Gómez Gallardo, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).
 
Para alcanzar ese objetivo debe evitarse la impunidad, destacó en la conferencia magistral Retos en materia de derechos humanos, que dictó hoy en la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
 
La también profesora-investigadora del Departamento de Estudios Institucionales de esa sede universitaria resaltó que “generar confianza en las autoridades es posible a partir de resultados y mecanismos estratégicos que impulsen la transparencia”.
 
La visibilidad de los casos más graves en los que haya agresiones o amenazas a defensores o periodistas, por ejemplo, propicia el mensaje de no repetición; también es indispensable que las autoridades y los servidores públicos conozcan las consecuencias de afectar intereses que los pondrían a ellos mismos en riesgo.
 
“Es importante recuperar el rostro de los otros; contamos con sectores sociales muy sensibles en el tema de la seguridad y hay un repudio por el servicio público, pero no podemos perder de vista a actores que sí están cumpliendo con su labor en la impartición de justicia”.
 
La promoción del derecho comparado, las buenas prácticas y nuevas formas de control en el ejercicio del poder son algunas de las rutas a seguir para combatir la crisis de derechos humanos por la que atraviesa México y que va más allá de una crisis de confianza, argumentó Gómez Gallardo
 
La ombudsman recomendó al auditorio integrado por alumnos de la Licenciatura en Derecho de esa sede académica, mantenerse informados “no podemos seguir siendo indolentes ni ajenos, lo que cambia a un país ocurre cuando las personas se indignan y generan una empatía con el otro”.
 
Acerca de la creación de la Defensoría de los Derechos Universitarios creada en esta casa de estudios manifestó que es una buena acción desde la universidad, pues se trata de un mecanismo alternativo que evita el autoritarismo en el ejercicio de los derechos académicos.
 
“Ya había experiencias derivadas de otras universidades, incluso hay un libro que coordinó el actual rector general, doctor Salvador Vega y León, y vemos que en la autonomía de las instituciones sí conviene que la propia comunidad solucione sus conflictos, para impulsar mejores prácticas”, concluyó.
 
A la actividad también asistieron los doctores Mario Téllez González, profesor-investigador del Departamento de Estudios Institucionales de la Unidad Cuajimalpa, y Eduardo Peñalosa Castro, rector de la citada sede académica de la UAM.