Número 324
31 de julio de 2019
UNIFICACIÓN O CONSERVACIÓN DE SU RIQUEZA, DISYUNTIVA
DE LAS LENGUAS INDÍGENAS
*La Unidad Azcapotzalco de la UAM organizó el Foro de Derechos Humanos, Pueblos y Barrios
*El idioma tu'un savi es rico en diversidad lingüística, pero eso dificulta la comunicación
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| En México no hay una unificación de las lenguas y subsisten múltiples variantes dialectales que ponen a los especialistas en un dilema al querer hacer una literatura uniforme, además de que distancian a los pobladores, pues si bien es cierto que esas variantes enriquecen la cultura, también se convierten en un obstáculo cuando no se comparte el habla, lo que puede conllevar a la pérdida de la expresión de una zona cultural.
En el Foro de Derechos Humanos, Pueblos y Barrios, celebrado en la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Ismael Santiago Rojas, alumno de la Maestría en Literatura Mexicana de esa sede académica y originario de San Pedro Mártir, Oaxaca, explicó que el mixteco se conoce así por el dominio náhuatl, debido a la conquista por los aztecas les fue impuesto el nombre de mixtecos.
El también hablante de tu'un savi –una variedad del mixteco que significa palabra de la lluvia o palabra del pueblo de la lluvia– sostuvo que aquél tiene tres características fundamentales: tonal, glotal y nasal; lo primero lo hace muy complejo tanto al hablarlo como en su grafía, sin embargo en Guerrero ya tienen la manera de identificarlo en la escritura, aunque en otros textos deben deducirlo por contexto para captar el significado.
La lengua tu'un savi puede verse desde dos perspectivas, por una parte su riqueza en diversidad lingüística, ya que tiene 68 variedades dialectales según el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), y por otra se dificulta la comunicación, sobre todo porque la región mixteca donde se habla abarca zonas del sur de Puebla, Guerrero y Oaxaca, principalmente.
De acuerdo con las distancias geográficas, las raíces dialectales se van tornando más complejas; en la construcción de frases más estructuradas se empiezan a dar cambios notables que podrían considerar hasta dos modalidades, pues a pesar de las similitudes, al final son dos lenguas, debido a sus gramáticas distintas.
Estas variantes también imposibilitan que la literatura indígena sea funcional, porque un libro escrito en lengua mixteca o tu'un savi quizás sólo pueda ser leído por la comunidad a la que pertenece el autor.
Santiago Rojas reconoció que en los últimos 30 años ha habido un boom por el rescate de las lenguas indígenas y sobre todo en el nuevo milenio hay una ola de escritores y en internet hay cada vez mayor divulgación de estas lenguas, lo cual incluye premios literarios como el Nezahualcóyotl, instituido en 2012, o el Cenzontle, que otorga la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.
La lengua mixteca, al igual que muchas otras, ha creado su propia academia, en 1996 surgió la Ve'e Tu'un Savi, la casa de palabra de la lluvia, que busca estandarizar la escritura, porque el habla es la que sufre muchas más variantes, no obstante hace falta trabajar para señalar en escritura las formas tonales, pues si se omiten se vuelve una escritura caótica.
El maestro en Literatura mexicana reconoció que el INALI ha hecho un buen papel, pero falta que se apegue a la Academia de la Lengua Mixteca Ve'e Tu'un Savi pues, considerando que hay 68 modalidades, tiene que haber una responsabilidad tanto de esa instancia, como de los propios hablantes y de los escritores de la lengua para salvaguardar la riqueza lingüística del tu'un savi.
Ezequiel Maldonado López, académico del Departamento de Humanidades de la Unidad Azcapotzalco, expuso que en México hay hablantes del náhuatl, maya y zapoteco que son lenguas pretéritas, incluso más que el español, lenguas madre que tienen una difusión extraordinaria.
En el Istmo de Tehuantepec se habla el zapoteco y ahí, a diferencia de otras zonas de lenguas originarias, se ha logrado unificar; hay gente que ha hecho una labor notable para lograrlo, aunque es inevitable que se sacrifique mucha de la riqueza dialectal. |