Número 316
29 de julio de 2019
LA GRÁFICA POLÍTICA, EXPRESIÓN EMERGENTE
DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL DE 1968
*La revista ranAzul, editada por la Unidad Xochimilco de la UAM, abordó esta temática
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| Ante las voces acalladas y tergiversadoras de la prensa en el México de 1968, la gráfica política surgió como forma emergente de comunicación del Movimiento Estudiantil a través de carteles, volantes, calcomanías y grafiti efímero.
Si bien es cierto que esa expresión plástica destacó entonces gracias a la iconografía creada para los XIX Juegos Olímpicos, efectuados en el país, también jugó un papel fundamental para informar, de manera sintética, sobre la represión de la que eran objeto los promotores de las protestas y sus simpatizantes.
A pesar del esfuerzo del gobierno mexicano por hacer desaparecer todo testimonio visual de los acontecimientos de aquel año, en la conmemoración de las cinco décadas han salido a la luz documentos rescatados de gran valor para la gráfica política, producto de un trabajo de rescate, clasificación, documentación y archivo de Arnulfo Aquino Casas.
El también llamado diseño activista encontró en Aquino Casas a uno de sus mejores exponentes, que generó una escuela que ha evolucionado y se ha extendido por diversos lugares del país como un medio de expresión comprometido con causas y formas de trabajo grupales que tienen su semilla en las legendarias brigadas estudiantiles de aquel año.
RanAzul, publicación semestral editada por la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), dedicó su número más reciente a esa manifestación artísitica y su expresión en el movimiento estudiantil de 1968, y enaltece el trabajo realizado por Aquino Casas como compilador y maestro de las artes visuales.
El movimiento estudiantil tuvo sus antecedentes directos en las demandas de ferrocarrileros, profesores, telegrafistas, médicos y enfermeras que también fueron reprimidos y muchos de sus líderes encarcelados, por lo que una de sus primeras demandas fue la liberación de los presos políticos, recordó Aquino Casas.
Todo ello tuvo una importante influencia en la creación de la comunicación gráfica, desarrollada como medio de expresión alternativa, destacando el trabajo de Rius como caricaturista que reflejaba el poderío autoritario del gobierno en turno; las figuraciones neohumanistas, y las apropiaciones de la iconografía de las olimpiadas.
En 1968, el linotipo, el esténcil, el grabado y la serigrafía eran las técnicas artesanales utilizadas para manifestarse y reproducir la imagen política disidente y, si bien son herramientas que se siguen utilizando, hay un cambio significativo en el contexto y en las soluciones expresivas de acuerdo con la evolución de los medios y las tecnologías.
Lo cierto es que las expresiones icónicas siguen siendo una poderosa arma como respuesta de los movimientos rebeldes a las arbitrariedades del poder, puntualizó.
En la década de 1970 se desarrolló un tipo de cartel político diferente al que se había creado en 1968 y que sirvió como un grito de lucha por la autonomía universitaria y la educación científica y democrática, o como manifestación de solidaridad con los pueblos de Nicaragua, Vietnam, El Salvador o Cuba, que pugnaban por su soberanía.
“A medida que avanzaban las décadas y se asomaban nuevas tecnologías, la expresión de la gráfica política fue cambiando; en 1980 hubo más participación de la sociedad civil en la vida del país, debido a lo cual los caricaturistas tenían una presencia más marcada en la crítica al poder y el arte gráfico adquiría nuevas formas”.
En la década de los noventa el zapatismo contó con el apoyo de la fotografía y el nuevo siglo ha destacado por la invasión de imágenes de fotografía y video que se reproducen globalmente a través de las redes sociales y en donde aún tiene cabida el diseño activista del cartel.
A través de su experiencia, desde su participación en los sucesos de 1968, sus trabajos en colectivos diversos en 1970 y su larga trayectoria como diseñador gráfico e investigador, Aquino Casas ha logrado el acopio de una vasta colección de gráfica disidente que conserva como documentos históricos de un México convulsionado por un poderío soberbio; parte de ese acervo se ha mostrado en publicaciones y exposiciones diversas. |