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| La construcción de una ciudad implica utilizar recursos naturales imprescindibles para el ser humano y, en ese proceso, la arquitectura es responsable de dotarla de significado, es decir, de sentido y con un propósito determinado, sin embargo, estos preceptos se han perdido en la actualidad, señaló el doctor Franco Avicolli, especialista del Instituto Italiano de Cultura (IIC) en México.
El fundador y vicepresidente del Centro de Estudios Multidisciplinarios Italia-México citó el ejemplo del Palazzo Davanzatti, construido en el siglo XIV y el cual “se inscribe dentro de la arquitectura de Florencia. Tiene una herencia de ciudad militar, de edificios altos que correspondían a la necesidad de crear condiciones de defensa debido a los conflictos constantes de ese lugar”.
En el Palazzo aparecen elementos que se integran a la estructura inicial florentina e introduce columnas o arcos que forman en conjunto la voluntad arquitectónica de ir más allá de la edificación.
El filósofo y diplomático refirió que, igualmente, el renacimiento en México puede observarse a través de las obras del siglo XVIII, ya que “poseen formas e imágenes que persisten en acabados o estatuas evocadoras de una época y estilos de vida ahora extintos”.
En la Conferencia magistral: León Batista Alberti y la ciudad recordó a uno de los arquitectos humanistas que durante el Renacimiento definieron a los seres humanos como hacedores con la necesidad de crear más allá de la naturaleza.
Durante la charla que ofreció en la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) a alumnos de la Licenciatura en Arquitectura, Avicolli recalcó que la sintaxis del trabajo de Batista Alberti debiera ser retomado. “En su tiempo la arquitectura estaba fundada en la legitimidad de su historia, en un fundamento dado desde los antiguos”.
“Batista Alberti fue el primero en comprender la ciudad como el lugar de las significaciones”, apuntó.
Invitado por el Departamento de Investigación y Conocimiento para el Diseño, aseveró que además recuperó el sentido de la disciplina, celebrando el concepto de la perspectiva retomado de Donatello o Brunelleschi, entre otros autores clásicos. “Batista Alberti sabía que el espacio corresponde a la construcción de la ciudad como efecto de la historia y recreó la arquitectura como disciplina”.
La utilidad y la solidez de una construcción o edificación fueron para Batista Alberti elementos fundamentales de lo que concibió como belleza arquitectónica. Eran conceptos integradores del contexto sociopolítico, lo que explica de manera amplia en su obra De Re Aedificatoria, un tratado escrito a petición de Nicolás V en el que detalla la técnica que utilizó, combinando la exactitud geométrica de las proporciones.
Para Batista Alberti la naturaleza representa la historia y por ello quiso rebasar la idea del edificio en sí, ya que experimentó otras formas y cuestionó los fundamentos técnicos arquitectónicos de su época, argumentó. |