SOLEDAD Y TRISTEZA EN LA PÉRDIDA DE LA INFANCIA
*La muestra estará abierta hasta el 18 de junio en la Casa de la Primera Imprenta de América
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| El trabajo infantil, la soledad o la tristeza en contextos que obligan a los menores de edad a crecer rápidamente son motivo de las 19 obras que integran la muestra La pérdida temprana de la infancia, que exhibe el Centro de Difusión Cultural Casa de la Primera Imprenta de América de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Creadas por el Colectivo Registro, integrado por docentes y estudiantes de la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, las piezas abordan problemáticas que afectan a la niñez mexicana y hacen del arte un crisol de rostros distintos sobre un mismo tema: dejar de ser niños.
La temática de la exposición –que estará abierta hasta el 18 de junio en ese recinto de la Casa abierta al tiempo– discurre sobre ciertos patrones familiares, estructuras, condicionamientos sociales y conductas de aislamiento, abandono del juego e imaginarios en esa etapa de la vida.
En Omisión y Aversión –óleos sobre lienzo– Daniel Moreno retrata a una niña consumida por un entorno que la aleja de la diversión y los mimos, con la idea de reproducir el deseo de ese personaje de transformarse en adulto, así como de generar relatos invisibles sobre una sociedad –incluidos los niños– absorbida por la tecnología y el espectáculo.
La roña, Zapatito blanco y El piso es de lava, collages de Ana María Merino, retoman motivos pueriles y lúdicos que obligan a preguntar: “¿en qué momento dejamos de jugar para convertirnos en adultos?”.
La explotación laboral de que es objeto ese sector de la población en el campo, la fábrica o el hogar; el paso a la edad madura; el aislamiento, la tristeza y el confinamiento son también parte de la iconografía de la muestra, que hace cavilar sobre el derecho de los menores a crecer en un entorno de protección.
A partir del dibujo, el óleo sobre tela y la técnica mixta –en soportes y materiales diversos– Merino, Moreno, Carmen Torres, Gloria Sandira Castro, Diego Torres y Francisco Jr. Ortiz ofrecen una perspectiva para visibilizar tales asuntos en sus distintas expresiones, en un proceso creativo que duró alrededor de tres meses.
Castro, expositora y docente de la citada Licenciatura, indicó en entrevista que el proyecto inició con una lluvia de ideas para compartir inquietudes y experiencias que dieron como resultado una propuesta colectiva, cuyos propósitos fueron el abordaje de situaciones invisibles que impactan de manera negativa en los infantes y la convivencia social. Cada autor planteó una mirada particular, pero todos se involucraron de manera directa en el proceso. |