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Número 308

24 de julio de 2019

INELUDIBLE, EL CAMBIO DE PARADIGMA CULTURAL EN MÉXICO Y EL MUNDO

*Las Jornadas de diálogo organizadas por el GRECU tuvieron lugar en la Casa Rafael Galván de la UAM

 

El cambio de paradigma cultural propuesto en México y el mundo es ineludible, por lo que el programa sectorial que se desprende del Plan Nacional de Desarrollo (PND) debiera apostar por una cultura de la información y el análisis de datos, con miras a generar diagnósticos permanentes que impulsen el arte como la gran prioridad en el país, afirmó la doctora Ana Rosas Mantecón.
 
La profesora del Departamento de Antropología de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) propuso la creación de un sistema nacional de información estratégica que incorpore material disperso en instancias públicas, así como una gran base de datos que ayudaría a que las entidades públicas y privadas logren comunicarse entre sí, como ha sucedido por décadas los países nórdicos, Estados Unidos y Chile. 
 
Más que pensar en un diagnóstico previo, hay que reflexionar en un modelo permanente de registro y análisis de datos para generar la sinergia que contribuya a combatir la distribución desigual de la infraestructura cultural, dijo durante las Jornadas de diálogo para analizar el Programa Sectorial de Cultura y su planeación presupuestal para el desarrollo, organizadas por el Grupo de Reflexión en Economía y Cultura (GRECU).
 
La doctora Rosas Mantecón refirió que los datos son una herramienta invaluable para el diagnóstico, sobre todo cuando los recursos son limitados y su uso eficaz es clave para alcanzar los objetivos.
 
Además comentó que no es suficiente con dar más recursos, sino que es necesario pensar en la coordinación con escuelas y centros culturales, con el fin de formar públicos y darles las herramientas para apreciar las artes, ya que una deuda social es el derecho a la diversidad cultural, la cual debe ser saldada por ésta y las administraciones venideras.
 
Pablo Rafael de la Madrid, director de Promoción y Festivales de la Secretaría de Cultura, dijo que es la primera vez que México cuenta con un PND que construye un modelo de economía creativa, con dimensión social que entiende a la cultura como un derecho humano y motor primordial para el desarrollo.
 
Paralelamente se trabaja en el diseño del Plan Sectorial sobre el cual están por definirse los preceptos y principales lineamientos que darán orden al proyecto cultural del país y cómo éste se verá reflejado en su marco jurídico para poder colocar al fin a la cultura en el centro de las políticas de desarrollo y no en la periferia, como se había hecho hasta ahora.
 
Este Plan Sectorial trabaja bajo tres ideas básicas, con las culturas para la paz, como mecanismo que auxilia en la recomposición del tejido social y como elemento que ayuda en la solución de problemas de marginación y pobreza.
 
La Secretaría de Cultura pretende la democratización de la cultura, lo cual consiste en reconocer que en cada rincón hay agentes que necesitan encontrar mecanismos de salida a sus propuestas, por lo que se trabaja en circuitos denominados FORCAS, que son la agrupación de estados en cinco zonas que buscan el intercambio y la circulación de programas regionales, interregionales e incluso internacionales.
 
Sergio Mayer, presidente de la Comisión de Cultura en la Cámara de Diputados, dijo que por primera vez en la historia ese cuerpo legislativo aprueba un plan nacional de desarrollo estructurado en tres ejes: justicia, Estado de derecho y bienestar y desarrollo económico, basados en la igualdad de género e inclusión, combate a la corrupción y mejora de gestión pública y territorio sostenible.
 
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura propone que por lo menos se invierta uno por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en cultura, pero lamentablemente la cifra en México sólo ha descendido, de 2012 que se tenía 0.10 bajó a 0.05 por ciento, aun cuando los números demuestran que las industrias creativas y expresiones culturales generan 662 mil millones de pesos, es decir, 3.5 por ciento del PIB.
 
El legislador sostuvo que los presupuestos deberán ser siempre progresivos y que para que exista una transformación real en seguridad y resarcimiento social, deberá hacerse un cambio estructural desde cultura, educación, ciencia y tecnología.
 
Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, México ocupa el lugar 37 de 38 en inversión en el sector, mientras que Finlandia, Dinamarca y Suiza invierten hasta 3.5 por ciento de su PIB, demostrando tener una ciudadanía más feliz y menos insegura, en tanto que Francia en 10 años incrementó seis veces su presupuesto en cultura y ahora es una potencia en cinematografía, al nivel de Hollywood.
 
El GRECU está integrado por académicos y egresados de la UAM, y es coordinado por Eduardo Cruz Vázquez.