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Número 303
2 de mayo de 2018

LA DEFENSA DE LA MEMORIA ES UN ACTO DE POESÍA Y JUSTICIA: JUAN VILLORO

*El escritor recibió hoy el grado de Doctor Honoris Causa por la UAM

 

 

La defensa de la memoria es un acto de poesía y justicia, y la Casa abierta al tiempo tiene el alto desafío de preservar el conocimiento crítico ante las fugacidades del presente, así como de prefigurar en su seno la sociedad futura, afirmó el escritor y periodista Juan Villoro, al recibir hoy el grado de Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
 
Ante una numerosa comunidad universitaria reunida en el Auditorio Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez de la Rectoría General, el autor de El Testigo, premio Herralde de Literatura 2004, sostuvo que la institución –de la que es primer egresado con tal nombramiento– adquiere gran significado en esta época de la posverdad, en la que los poderosos apuestan por la distorsión de los hechos y la exoneración del olvido.
 
Convencido de que recordar es volver a pasar por el corazón un suceso aludió al movimiento estudiantil de 1968, cuyas imágenes se fijaron en su mente cuando tenía escasos 12 años: “las fotos de la barbarie publicadas en la revista ¿Por qué?, las conversaciones en voz baja de mis padres, la ‘V’ de la victoria, las consignas en las bardas ‘seamos realistas, exijamos lo imposible’, dos de octubre no se olvida”.
 
En su texto De memoria, leído ante el nutrido auditorio de alumnos, académicos y trabajadores administrativos, recordó que el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz apostó a que la matanza se cubriera del manto protector del silencio, pero no advirtió lo esencial: los tanques en las calles no habían combatido personas, sino ideas.
 
El 68 produjo cambios significativos en una sociedad anquilosada, subrayó el autor de Arrecife, y uno de ellos fue la UAM “con un lema amparado en los favores de la memoria y las ilusiones del porvenir: Casa abierta al tiempo”.
 
Al final de su discurso dijo en agradecimiento a su alma mater que estudió en un sitio inaugural, donde la mayor parte de las cosas eran inciertas y todavía futuras, donde ser pionero no era una condición estadística, sino existencial, por lo que  “recibo este reconocimiento como un recuerdo de los días en que fuimos precursores, una época en la que aprendí, por primera vez y para siempre, el más alto cometido de la inteligencia: ser un principiante”.
 
El doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector general de la UAM, reconoció en Villoro a alguien que respetuoso de los ritmos, los acentos, las pausas necesarias en la cultura, la academia y la memoria de la vida nacional ha sabido ser testigo, pero también intérprete de la etimología del tiempo actual.
 
Hay muchas formas de pensar México, pero la de Villoro explora la naturaleza de la sociedad mexicana –sus fenómenos sociológicos, cuestionamientos filosóficos y manifestaciones antropológicas– “para reconocer nuestras grandes virtudes y nuestros terribles defectos”.
 
Siempre asequible, Villoro –único egresado de la UAM en pertenecer al Colegio Nacional– ha construido la memoria y forjado con conciencia colectiva de la realidad lo que le ha valido un lugar primordial en el concierto intelectual del país, añadió el Rector General.
 
La doctora Mónica Bernal Bejarle, investigadora del Departamento de Filosofía de la Unidad Iztapalapa, aseveró que la idea de postularlo surgió de muchas conversaciones en las que siempre salieron a relucir sus logros, presencia y relevancia en los distintos ámbitos del quehacer literario y cultural, tanto de México como del mundo hispánico.
 
Las razones del cariño y el afecto que la comunidad de la UAM siente hacia el también Egresado Distinguido de la UAM se remontan a la fundación de esta casa de estudios y la aprobación de su nombramiento en la sesión 438 del Colegio Académico se dio por unanimidad, recordó.
 
Los integrantes de la comisión que elaboró esta propuesta destacaron su vinculación con los públicos juveniles y universitarios, así como la vitalidad e influencia en los lectores más jóvenes, lo cual permea esferas de realidad diversas y enriquece con prácticas culturales activas y dinámicas a un México que padece una severa y devastadora crisis social.
 
La UAM distingue una de las más relevantes trayectorias intelectuales y creativas de la lengua española y reconoce en Villoro una amplia labor literaria de 40 años que abarca la creación, el periodismo, la crítica social, la docencia, la investigación y la difusión de la cultura.
 
Video del discurso de Juan Villoro y del Rector General de la UAM: click aquí