Número 280
18 de mayo de 2022
LA INVESTIGACIÓN APLICADA, VEHÍCULO PARA COMPRENDER
LA REALIDAD DEL ENTORNO
*Sobre todo de aquella población en condiciones de mayor vulnerabilidad y marginación,
señaló José Antonio De los Reyes
*El Rector General de la UAM participó en la presentación del proyecto de aprovechamiento del Lago Tláhuac-Xico
La investigación aplicada debe ser un vehículo que permita a las universidades aproximarse cada vez más a la comprensión de la realidad de nuestro entorno, particularmente el de aquellos grupos de la población que se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad y marginación, siempre respetando las costumbres y sin llegar con una visión neocolonial de imponer saberes, aseguró el doctor José Antonio De los Reyes Heredia.
El Rector General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) participó en la presentación del diseño conceptual del proyecto de aprovechamiento y manejo ambiental del Lago Tláhuac-Xico con la ponencia Investigación aplicada hacia un cambio de paradigma.
El doctor De los Reyes Heredia mencionó que la realización de tareas de investigación con alto impacto social permite contribuir de mejor forma a los propósitos de política pública que desde el gobierno federal se han delineado y la resolución de problemáticas ante el difícil escenario económico mundial, y las muchas consecuencias de la contingencia van a requerir cada vez más de la convergencia de esfuerzos entre los gobiernos, las organizaciones sociales y productivas y las instituciones de educación superior para su resolución.
Entre las cualidades de la investigación aplicada destacó que debe ser innovadora y adoptar modelos que permitan que las propuestas tengan efectos de largo aliento, por lo cual, promover soluciones que refuercen las alternativas de economía solidaria, planteamientos ecológicamente sustentables, así como programas que reconstruyan y consoliden las identidades comunitarias y el tejido social se vuelven fundamentales en esta óptica.
“La investigación aplicada debe estar enfocada a la construcción, reconstrucción y fortalecimiento del capital social y debe recuperar las muchas enseñanzas que dejó la pandemia respecto del uso de la tecnología y de las bondades en las interacciones no presenciales”.
En la actividad también intervino el doctor Alberto González Pozo, académico del Departamento de Teoría y Análisis, quien abordó el proyecto realizado por investigadores de la Unidad Xochimilco con el apoyo de esa demarcación para catalogar 540 chinampas en San Gregorio Atlapulco, el diagnóstico efectuado en cinco de ellas y un Programa de Manejo para rescatarlas.
En la presentación Alternativas para la regeneración de la Cuenca chinampera del Valle de México sostuvo que para el caso de Tláhuac hay una propuesta de rescatar 11 chinampas, reexcavando e hidratando apantles perdidos (zanja o canal tradicional que conduce las aguas para regar). “Los principales problemas a los que se enfrenta la recuperación del patrimonio cultural chinampero son el manejo del líquido y la presión urbanizadora de la Ciudad de México”.
De acuerdo con el también Profesor Distinguido de la UAM, adscrito a dicha sede universitaria, el acercamiento a esta situación no se limita a los problemas hidrológicos, sino también a la excesiva explotación de mantos acuíferos subterráneos, la contaminación de suelos y agua y el acelerado cambio climático en el Valle de México, por citar algunos.
El arquitecto Laurent Heribiet explicó el diseño conceptual del Proyecto Lago Tláhuac-Xico que convoca liderazgo comunitario por parte de siete ejidos circundantes: San Nicolás Tetelco, San Juan Ixtayopan, San Francisco Tlaltenco, San Pedro Tláhuac, San Antonio Tecómitl, San Andrés Mixquic y Santiago Tulyehualco.
La iniciativa plantea el saneamiento y la potabilización del bien, la restauración ambiental mediante el establecimiento de sistemas de riego, así como la activación económica sustentable de la zona.
La intención es tratar 800 litros por segundo de aguas residuales del Valle de Chalco y 400 litros por segundo de Tláhuac, para generar 400 y 750 litros por segundo del recurso para riego y potable, respectivamente, a través de un proceso que implique tratamiento terciario, humedales, potabilización y seis meses de residencia en el lago.
El arquitecto Armando Alonso Beltrán abordó la propuesta de un centro de reciclaje de agua y de materiales ante el grave problema de contaminación en la zona, producido por toneladas de cascajo arrojadas al lago.
De acuerdo con el especialista, los primeros estudios revelan la posibilidad de reciclar alrededor de 90 por ciento de esos componentes de desecho para hacer colinas, humedales, paseos e incluso, luminarias, lo cual representa una gran oportunidad para limpiar la zona y construir un proyecto a un menor costo, con gran calidad.
Previo a la actividad se realizó un recorrido por la línea de pozos en torno al lago Tláhuac-Xico, donde Jean Elaine Burns, subdirectora general de Administración del Agua, señaló que se está en los diálogos iniciales del plan que busca fortalecer la propiedad social de la tierra.
En la zona sur el acuífero es de mayor tamaño y mejor calidad, con abundante vida silvestre, mientras en la zona norte se observa cómo se ha logrado frenar la dinámica de invasión y fraccionamiento del lago, y en donde pronto se iniciará la etapa inicial de las obras de rescate.
“Es un megaproyecto ecoturístico que si no es ejidal no va, la primera meta es garantizar riego para toda la zona y toda la infraestructura ecoturística”.
El doctor Pedro Moctezuma Barragán, responsable del Programa para la Sustentabilidad UAM y quien también participa en el programa, recordó que hubo un trabajo muy profundo en la zona de 2009 a 2011 con un plan hídrico que en su momento fue avalado.
“Sin embargo, por incumplimiento de los gobiernos, hasta ahora se está retomando este proyecto aprobado por el Consejo de Cuenca del Valle de México y que el gobierno federal y de la Ciudad de México anunciaron; lo importante es construir algo que beneficie a todos aportando el saber local y los avances científicos y tecnológicos”.
En las actividades también estuvieron presentes el licenciado Jorge Joaquín González Bezares, vocal ejecutivo de la Comisión de Aguas del Estado de México: Jorge Rescala Pérez, secretario del Medio Ambiente del Estado de México: los doctores Oscar Arturo Castro Soto, director general del Instituto Tecnológico Universitario de Valle de Chalco; Luis Álvarez Icaza Longoria, secretario administrativo de la UNAM, y la alcaldesa de Iztapalapa Clara Brugada, además de la participación de representantes ejidales.
Por parte de la UAM asistieron los doctores Oscar Monroy Hermosillo, académico del Departamento de Biotecnología de la Unidad Iztapalapa y Profesor Distinguido; Óscar Lozano Carrillo y Francisco Javier Soria López, rectores de la Unidades Azcapotzalco y Xochimilco, respectivamente, y la doctora Patricia Couturier Bañuelos, coordinadora del proyecto de Economía Social y Solidaria de esta casa de estudios.
Además, se llevaron a cabo la mesa 1: Visión compartida sobre posibles proyectos de economía solidaria y sustentable en la zona y la Mesa 2: Contraloría Comunitaria Autónoma del Agua.