Número 263
15 de mayo de 2023
Cuarteto Orishas mostró su virtuosismo en Teatro Casa de la Paz de la UAM
*La agrupación deleitó con un programa inspirado en la danza y el movimiento
*Interpretó obras de Saint-Saëns, Dirks, Houghton, Alcalá y Goss
El Cuarteto Orishas, uno de los ensambles de guitarra de cámara más importantes de México, ofreció el concierto Danza Non Danza en el Centro Cultural y Académico Teatro Casa de la Paz de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Conformado por Diego Emerith, Jesús Guarneros, Daniel Aguilar y Vladimir Ibarra, el grupo –con más de 15 años de trayectoria– brindó al público un programa de música orquestal con arreglos para guitarra que tienen como hilo conductor la danza y el movimiento.
Los espectadores disfrutaron el virtuosismo de estos artistas, quienes con un repertorio en el que transitaron por diferentes momentos de la historia musical mediante piezas de compositores de México y otras latitudes.
El recital inició con Danza macabra, del compositor francés Camille Saint-Saëns, con una transcripción para cuerdas de Louis Trépanier. Se trata de uno de los cuatro poemas tonales que el músico compuso inspirado en el trabajo de Henri Cazalis.
Dicha obra explora el concepto de transformación temática y aun cuando originalmente se concibió para una dotación orquestal, el cuarteto logró llenarla con todos los matices tonales que la han convertido en una de las obras más celebres del repertorio sinfónico francés.
El programa siguió con la pieza que inspiró el título de este concierto Danza non Danza y posteriormente Rafa del compositor y guitarrista alemán Reentko Dirks, quien ha destacado por un dinamismo, creatividad y rango de expresión cautivadores.
Con dichas ejecuciones se llevaron al límite las capacidades expresivas del instrumento y sus posibilidades rítmicas, con rasgueos rápidos e incansables que resonaron en el recinto.
Continuó la suite Opals del compositor australiano Phillipe Houghton, la cual se integra por los movimientos Black opal, Water opal y White opal. Al hablar sobre esta obra refirió que está inspirada en los colores de esta piedra y explora las capacidades tonales de las guitarras.
La sucesión melodiosa se acompañó de un espectáculo lumínico propuesto en la partitura original con instrucciones precisas en las que se alude a las cualidades del ópalo, buscando recrear con sonidos los destellos, colores y matices de la piedra.
A esta pieza siguió Dios Nunca Muere del violinista, pianista y compositor mexicano Macedonio Alcalá, originario de Putla, Villa de Guerrero, Oaxaca. Este vals es considerado el himno no oficial del estado de Oaxaca y una de las obras más importantes del repertorio de la música popular mexicana.
Finalmente interpretaron la suite de Carmen Fantasy de Stephen Goss con sus movimientos Torero, Habanera, Aragonesa, Seguidilla y Gypsy Song, temas tomados de la ópera Carmen de Georges Bizet.
Los egresados de la Escuela Superior de Música del INBAL y la Facultad de Música de la UNAM regalaron una noche para deleitarse con las enormes cualidades sonoras de la guitarra y una experiencia única en el campo de la música de cámara mexicana actual.