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Número 263
11 de junio de 2016

DIALOGAN ARTE Y ARTESANÍA EN LA GALERÍA METROPOLITANA

*Lula’a (Oaxaca). Materia y memoria estará abierta hasta el 15 de junio


 

 

La obra expuesta en Lula’a (Oaxaca). Materia y memoria planteó una confrontación desde el proceso mismo de creación, pues no obstante el diálogo que entablan el arte y la artesanía, el desarrollo de una pieza sin otro fin que el estético fue un gran reto para los artesanos.

 

Ese diálogo que provoca la transformación del espacio ocurre en la muestra que presentan los autores oaxaqueños Rubén Leyva Jiménez, José Villalobos López y Luis González Zárate, en complicidad con los artesanos y tejedores oriundos del mismo estado Alejandro Martínez, Manuel Méndez, Alejandro Cuesta y Néstor Marcial.

 

Cada pieza es una confrontación desde su creación, pues si bien existe un lazo entre ambos tipos de producción, como menciona Villalobos, también constituyó un desafío para los artesanos elaborar algo que no tuviera un fin comercial o una utilidad práctica; existe un conflicto al trabajar sin más objetivo que el de la estética.

 

La experiencia de visitar la muestra comienza desde antes de entrar, cuando en la puerta de la Galería Metropolitana de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), recinto que mutó en el pueblo de San Sebastián Teitipac, Oaxaca, se esparce un olor peculiar a hierba y a campo.

 

Ya dentro, la percepción de frescura –no muy común en la ciudad– topa con una pequeña puerta que divide al lobby de la sala de exposiciones, enmarcando un juego de sombras y luces provocadas por carrizos, otate y varas del yagalán que entrelazados forman una especie de cubo.

 

Al caminar por las paredes del cubo, la imaginación y la memoria provocan la sensación de andar entre pastizales crecidos, secos y amarillentos. Luego aparecen montones de carrizos amarrados en forma vertical.

 

Un video explica cómo se hizo la muestra: la recolección del material, la elaboración de los planos y el montaje de las piezas. Finalmente, un gran muro forjado con la misma técnica y materiales rodea un montículo parecido a un volcán en el cual yace una luz, que por la oscuridad de la sala y el color gris de las paredes simula la luminiscencia del amanecer.

 

La exposición lleva en el título las palabras materia y memoria, la primera por la técnica de realización de las obras; el amarre es una tecnología de origen prehispánico.

 

La segunda palabra se refiere a la forma como dicha técnica de trabajo se ha compartido de generación en generación, tatuada en la memoria colectiva del pueblo de San Sebastián Teitipac.