Número 261
12 de mayo de 2023
Pieza de Oscar Ruvalcaba Cía. discurre por la fuerza humana y el poder de la fe
*Regresa al Teatro de la Paz una de las agrupaciones más importantes de la escena dancística nacional
*Se presentará el 12 y 13 de mayo a las 20:00 horas y 19:00 horas, respectivamente
De acuerdo con el libro de Génesis, a Sara, esposa de Abraham y madre de Isaac, se le concedió el milagro de tener un hijo a la edad de 90 años. Sobre esta premisa Oscar Ruvalcaba creó una coreografía que discurre por el milagro de la vida y el poder de la fe.
El sábado 6 de mayo la obra llegó nuevamente al Teatro Casa de la Paz de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) para acercar a la comunidad universitaria a esta pieza unipersonal, que es llevada a escena por la bailarina Jazmín Rodríguez.
Sara tenía noventa años… formó parte de la residencia artística que la compañía del coreógrafo con más de tres décadas de trayectoria realizó en el recinto cultural en 2017, con obras que han representado un punto de quiebre en la creación al interior del grupo.
Inspirado en el pasaje bíblico, el también miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) propone un solo que nos acerca a la historia de una mujer que queda encinta por el milagroso poder de la divinidad.
Su aproximación parte de la fascinación por una fábula que deja ver cómo el ser humano siempre renace –e incluso es capaz de dar vida en condiciones improbables– por la fuerza del espíritu.
Tal como lo menciona, en la Biblia ha encontrado un compendio conclusivo del viaje mítico-arquetípico de la humanidad, por lo que se ha inspirado en sus narrativas, sus contradicciones y su manera de construir la autenticidad.
Aunque la historia puede parecer absurda en el plano de la realidad, el coreógrafo plantea una cuestión: ¿Qué es el milagro, más que el rompimiento, la negación de las leyes de la naturaleza por la intervención divina?
Así traduce esta reflexión en una puesta que lleva al teatro sólo con una mesa de madera y una materia femenina enérgica, que por momentos explota con toda su fuerza, y en otros, se disuelve y apaga junto con la vida del personaje bíblico.
El trazo escénico y el movimiento de la intérprete “nos dejan ver a una mujer desconcertada, llena de dudas, tal vez dolida y temerosa ante una maternidad que transgrede todo el orden lógico de la vida”, y que sin embargo, renace con el poder del ser que lleva en su interior.
Su cuerpo fuerte y resiliente transita por un trance que se acompaña por sonidos de cantos mántricos tradicionales, con movimientos estertóreos y frenéticos “que nos acercan a su viaje interior, a la transformación de su corporación y a la psique femenina”.
Llena de gracia y de vida, su figura y cadencia “nos hablan de la acción del poder divino, que se desdoblan en la expresividad de la talentosa bailarina, quien ha sido beneficiaria del programa de Creadores Escénicos.
Sara tenía noventa años… se presentará el viernes 12 de mayo, a las 20:00 horas, y el sábado 13 a las 19:00 horas en el recinto ubicado en la calle Cozumel 33, colonia Roma Norte, Alcaldía Cuauhtémoc.